ver más

Bermejo apura al Gobierno con el voto electrónico

"Es obligatorio y va a tener que buscar financiamiento de algún lado", le advirtió el intendente peronista de Maipú a Cornejo. Según la ley 8619, este sistema se tiene aplicar en los comicios del año que viene por lo menos al 50 por ciento del padrón provincial.

El intendente peronista de Maipú, Alejandro Bermejo, reclamó que el gobernador Alfredo Cornejo haga una convocatoria para comenzar a organizar la aplicación del voto electrónico en las elecciones del año que viene.

Si bien falta mucho para volver a las urnas, Bermejo afirmó en tono firme que "hay que empezar con tiempo" a definir cómo se implementará el nuevo sistema.

Y se plantó respecto de los recursos necesarios para realizar el cambio: "Es obligatorio y va a tener que buscar financiamiento de algún lado", le advirtió al gobernador.

Bermejo fue uno de los intendentes que amagó en 2015 con el voto electrónico. Casualmente también lo hizo el propio Cornejo en su condición de intendente de Godoy Cruz, aunque al final ambos abandonaron la idea por el problema del financiamiento.

Pero ahora el intendente de Maipú, que es uno de los que busca liderar el peronismo mendocino, quiere ponerse firme en la aplicación de la ley 8619.

La norma sancionada en 2013 puso en aplicación las PASO provinciales pero otras innovaciones todavía están por verse.

En sus últimos artículos esta ley señala que en las elecciones legislativas de 2017 el voto electrónico "se aplicará por lo menos el cincuenta por ciento del total de electores del padrón provincial".

El voto electrónico entró en la ley sin mucho nivel de detalle y en medio de la resistencia de muchos intendentes. Por eso se lo pateó para adelante: podían utilizarlo en las elecciones del año pasado las comunas que así lo quisieran, pero recién será obligatorio para la mitad del electorado en 2017 y para toda la provincia en 2019.

Tan escueta es la ley 8619 en este sentido que nadie sabe todavía quiénes integrarán el 50 por ciento de la población que quedará abarcado en los comicios de 2017.

Tampoco se puede descartar que se lo suspenda, como ocurrió con el financiamiento estatal de campañas, que el año pasado se aplicó parcialmente.

Bermejo hizo foco en lo que falta precisar: "Hay que organizar si el voto electrónico se aplicará al 50 por ciento de todos los departamentos o del Gran Mendoza", indicó, además de pedir que la capacitación empiece con tiempo.

Las irregularidades registradas en las elecciones de 2015, en especial en las PASO de Guaymallén, demostraron que Mendoza tiene que modernizar urgentemente su sistema electoral.

El gobernador Cornejo amagó con abrir el debate en su primer encuentro con los intendentes de todos los partidos, que se produjo hace menos de un mes, pero la idea no fue profundizada.

Abrir ese frente significará, entre otras cosas, empezar a hablar de dinero. El problema no será menor para el conductor de una provincia que todavía no consigue reunir los fondos para pagar los sueldos de los empleados estatales.

El peronismo, o al menos una parte de él, lo va a presionar de todos modos con el cambio, pero ni siquiera Bermejo tiene una idea clara de los costos para el Estado de aplicar el voto electrónico.

Apenas tiene una cifra derivada de la prueba piloto de Maipú, que lo puso en práctica en asambleas vecinales para votar el presupuesto departamental. Esta experiencia tuvo un costo de 2000 dólares por mesa. Se habilitaron alrededor de 15 y asistieron a votar entre 300 y 400 personas.

"Por ahí en cantidad es más barato", estimó Bermejo, que por otro lado destacó las bondades del voto electrónico: "Absolutamente lo voy a reclamar porque el voto electrónico da soberanía y legitimidad, además de velocidad, transparencia e igualdad entre partidos grandes y chicos", expresó.