Las deudas que deja Salgado en Santa Rosa
Si no vuelve a la intendencia, los problemas financieros harán que durante mucho tiempo permanezca vigente el recuerdo de Sergio Salgado en Santa Rosa.
De acuerdo con la información que el propio intendente elevó al Ministerio de Hacienda, la deuda total del departamento supera los 34 millones de pesos, entre proveedores, obras y otros conceptos.
Esta cifra representa cuatro veces lo que recibe Santa Rosa por mes de la Provincia por coparticipación municipal, que es la fuente de ingresos a la que ha acudido hasta aquí el intendente para tratar de normalizar el pago de salarios.
Según indicó Hacienda y confirmó el Concejo Deliberante, desde enero a la fecha, el departamento del Este recibió adelantos de coparticipación por 18 millones de pesos (8 millones en enero, 6 millones en febrero y 4 millones en marzo), dinero que se envió para que saldara una parte de la deuda salarial que tenía con empleados permanentes y contratados.
El Gobierno provincial le hizo firmar al municipio el compromiso de que, a cambio de este beneficio, haría un ajuste gradual de gastos durante seis meses. Pero según Hacienda, cumplidos los primeros tres meses, el ahorro sólo ascendía a 450 mil pesos, el 10 por ciento de lo que los funcionarios de Salgado habían prometido achicar.
La deuda salarial
El Gobierno no quiere intervenir el departamento, pero en los últimos meses creció la desconfianza en la administración de Salgado, al punto que Hacienda buscó el mecanismo para que el dinero de los adelantos de coparticipación llegara directamente a las cuentas de los empleados.
Así Hacienda se aseguraba que la plata sirviera para saldar deudas salariales y que no fuera utilizada de otra manera por el intendente, a quien en el Poder Ejecutivo califican como "un mentiroso" cuando no hay micrófonos cerca.
En el Concejo Deliberante no tenían ningún tipo de contacto con Salgado, pero disponían de la nómina oficial de empleados y los datos sobre la deuda que elevó al Gobierno provincial.
La nómina dice que el municipio de Santa Rosa tiene algo más de 1.400 empleados (950 permanentes, 450 contratados y 64 personas de los SEOS), más 57 funcionarios en el municipio y 50 personas (entre concejales y empleados) en el Concejo Deliberante.
Gasta unos 8 millones de pesos al mes en salarios (o sea, exactamente lo que recibe por coparticipación municipal), pero lo que ha llegado de la Provincia en los últimos meses no alcanzó, ya que el lunes comenzó en el municipio un paro por tiempo indeterminado por falta de pagos.
El detalle aportado por Norma Trigo, la presidenta del Concejo Deliberante de Santa Rosa, dice que los empleados permanentes todavía están esperando cobrar el sueldo de noviembre del año pasado, más retroactivos e ítems, ya que la ayuda provincial cubrió salarios recién a partir de diciembre.
La situación de los contratados es peor, ya que por la gruesa deuda que arrastraba el municipio, se les adeudan los sueldos desde diciembre del año pasado. Las deudas también afecta al personal fuera de escala.
En medio de este escenario, en Santa Rosa todavía no se sabe qué va a ocurrir con el poder. La indefinición se extendería hasta el viernes, día en que formalmente el municipio quedará acéfalo por la ausencia del intendente, que está prófugo de la Justicia.
La radical Trigo debería hacerse cargo entonces de la comuna, a pesar de que la sugerencia del Poder Ejecutivo es que un justicialista tome las riendas para evitar que se entienda que el radicalismo asumió el control de un departamento que el partido opositor había ganado en las urnas.
“Quiero que se cumpla la ley y la decisión final la tomará el Concejo Deliberante”, señaló este miércoles la concejal Trigo, sin aclarar si será aceptada o no la opinión del gobernador Alfredo Cornejo.
Pero lo que es un hecho es que quien asuma deberá esforzarse en empezar a cuadrar los ingresos con los gastos y normalizar las relaciones con el Poder Ejecutivo, donde la desconfianza respecto de Salgado era tal en los últimos tiempos que ya nadie quería reunirse a solas con él para tratar cuestiones de dinero.