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Sigue creciendo la gran familia radical

A pesar del discurso del cambio, el radicalismo mantiene los vicios de la vieja política. Uno de los lugares donde el "fenómeno" pega más fuerte es justamente donde la interna radical explota, en Las Heras.
Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

Hace un par de meses el radicalismo se cansaba de criticar la gestión de Francisco Pérez y sus ultracomentados pases a planta, los cuales terminaron por plasmar en una denuncia. A tres meses de ser Gobierno el oficialismo es presa de otro vicio, uno que aunque se apresuran a defender es tan cuestionable, como los supuestos ilícitos de la administración anterior. Estamos hablando de nepotismo.

El nepotismo no es una historia nueva y ajena para ningún color político, pero no por eso es justificable, especialmente cuando tu discurso habló de cambio y transparencia. La lista de los responsables es extensa, pero lo más curioso es que tiene nombres de alto vuelo dentro del radicalismo, o que -en su defecto- tienen altas responsabilidades.

La defensa que se esgrime para los más técnicos es que se trata de nepotismo cuando existe la firma de un funcionario en el contrato de un familiar, pero conociendo esta situación muchos evitan ponerlos en sus filas y los acomodan en buenos puestos gracias a los amigos del partido o las influencias.

El reino de Las Heras

Uno de los municipios más cuestionados, y donde el radicalismo terminó como gobierno en gran medida por un voto castigo a la antigua administración es Las Heras. En medio de una interna que explota, algunos de los líos que se han generado tienen que ver justamente con los alcances del nepotismo o sus similares.

Con un presupuesto de unos 900 millones de pesos consideraba la mitad en los salarios del personal, pero algunos funcionarios estiman que ya está por encima del 50% en pocos meses de Gobierno. Según fuentes municipales, hasta la semana pasada los funcionarios políticos del departamento llegaban a 72, un número muy alto para una gestión que apunta a la austeridad.

Las diferencias internas que existen, tienen su origen en algunos casos en los familiares y los nombramientos.

Hace algunas semanas el intendente Daniel Orozco se defendió ante las acusaciones por la presencia de su hijo en el municipio y aclaró que no es parte del personal. Al revisar las planillas de sueldo es posible encontrar algunos casos que por lo menos, llaman la atención.

Las Heras es el reino de unos pocos y algunos de los apuntados son el senador provincial Héctor Quevedo y el secretario privado de Orozco, Fabián Tello, hombre que responde a Julio Cobos y que fue instalado por el radicalismo en el círculo más cercano al intendente.

Tello, ex concejal durante los períodos de Rubén Miranda, está en lo alto de la cúpula lasherina y tiene trabajando en el municipio a su esposa, Mónica Muñoz, como asesora en un cargo que tiene desde la gestión anterior (de ahí que se apunte al secretario privado de Orozco por su relación con el exintendente). En la lista familiar suma, además, a su hermana María Elina, quien es directora de Educación de la comuna.

Por el otro lado, Quevedo, ex diputado y actual senador provincial, también pasó por el Concejo Deliberante de Las Heras y tiene en la lista de empleados a su hija Paula, quien estaba como subdirectora de Acción Social del Municipio junto al renunciado Carlos Russo. Por diferencias que el mismo legislador confirmó se le cambió y nombró como directora de Administración General y Financiamiento, una dirección que no existía y que fue creada en esta gestión.

En el listado sigue su hijo Hernán encargado de un Cedrys. Además suma a su ex pareja Romina Ibáñez, quien es secretaria privada en el municipio y la madre de esta, Elizabeth Moyano, quien tiene un contrato de locación.

Otro referente lasherino es el senador Raúl Ferrer, quien cuenta en la nomina municipal con su hijo Eduardo, subdirector de los Centro Deportivo Recreativo y Social del departamento. Además está su hijo Antonio como asesor legal.

 "Eduardo Ferrer, en el año 2009, fue electo concejal de Las Heras, hasta 2013. Milita desde los 18 años. Es un militante activo de la UCR. Él es subdirector, no tiene rango de dirección, no gana 38 mil pesos, el sueldo es inferior. Antonio Ferrer tiene 25 años, es secretario del Comité Provincia, y tiene un sueldo de 9 mil pesos", aseguró el senador al explicar la situación en MDZ Radio.

El caso de Parés

Quizás uno de los casos más resonantes que se conocen es el del “más cornejista de los cornejistas”, Néstor Parés, quien nombró a su esposa en la Legislatura en un alto cargo. Angela Floridia tiene un puesto con un sueldo que equivale al 95% de un representante electo, y que fue justificado por el presidente de la Cámara de Diputados.

El caso del presidente de Diputados tiene su paralelo en el Senado, donde el presidente del bloque de la UCR, Alejandro Molero, quien cumple el mismo rol de Parés y es el encargado de las negociaciones para sacar los proyectos legislativos, tiene a su mujer trabajando en el Estado, aunque algo más lejos. Gabriela Silvina Morales fue nombrada como coordinadora del Servicio Social de Origen Social (SEOS) de General Alvear a través de un cambio de funciones durante la actual administración radical.

Molero llegó a ese lugar tras una negociación entre Ernesto Sanz, a quien responde, y el gobernador Cornejo. El senador es un conocido político de Alvear y también por su actividad deportiva relacionada con el Club Andes. Por eso, llamó de inmediato la atención que fuera su esposa la elegida para ese cargo.

El arreglo de las senadoras

Del mismo modo que lo hacían en el fútbol profesional (que ponían los pases de los jugadores a nombre de cualquier club mientras jugaban y entrenaban en otros), en el Senado los representantes Norma Corsino y Mariana Caroglio se prestan familiares para los registros.

Aunque físicamente tienen a sus familiares trabajando junto a ellas (los que van a trabajar), en los registros aparecen como parte del equipo de otros legisladores. Caroglio tiene a sus hijos Germán Limina y Ariel Limina. Corsino, por su parte, tiene a sus sobrinas Carla Martín Corsino y Valeria Martín Corsino.

Según fuentes legislativas, estos casos son difíciles de "rastrear" porque los familiares no están en los registros con la firma de sus parientes legisladores, ya que se hacen "traspasos". Al buscar, superando todos los problemas que ponen en un órgano público para acceder a información, se puede dar con el caso de Carla Martín Corsino que trabaja en la Casa de las Leyes, pero no tiene en su cargo la firma de su tía, sino la de su colega Caroglio.

Todo un procedimiento, que por más firmas que se crucen, no va de la mano con el discurso del frente, en cual se habla de eficiencia y transparencia, la misma que quiso transformarse en numerosas ocasiones en ley, pero no tuvo el apoyo de ningunos de los sectores, incluido el radicalismo.

Algo más de los departamentos

Otro caso es el que ocurre en el Este provincial, donde el ex legislador de San Martín y candidato de Alfredo Cornejo en las últimas municipales, Daniel Llaver, nombró a su sobrino Germán García Llaver como director del Hospital de Santa Rosa y a su hija con un contrato de locación en el Perrupato. Esta información la reconoció el mismo Llaver en conversación con LV10. El ex diputado provincial es el encargado político que eligió Alfredo Cornejo para controlar la salud en el Este de la provincia.

Y para cerrar, recordar el caso de Guaymallén, donde el propio intendente Marcelino Iglesias tiene como secretaria privada a su nuera, algo que el edil justificó en su momento como una medida de ahorro.

A pesar de las restricciones para acceder a la información, se puede decir que poco a poco sigue creciendo la familia radical.