Mendoza perderá $1000 millones por baja en Ganancias
Al panorama complicado de las finanzas públicas provinciales se le sumó el impacto de una medida nacional que favoreció el bolsillo de los contribuyentes pero afectó las arcas del Estado: la suba del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias.
La elevación a 30000 mil pesos del mínimo no imponible que aplicó Mauricio Macri por decreto reduce el dinero a repartir entre las provincias y en el Ministerio de Hacienda mendocino ya hay tristeza por lo que perderá: cerca de 1.000 millones de pesos.
La molestia en Mendoza no es una queja contra el Gobierno Nacional, con el que hay un alineamiento político pleno.
Tal vez sirve de argumento para el bloque de gobernadores del PJ que ha empezado a hablar de compensaciones. Más si se tiene en cuenta que flota la idea de modificar las escalas del Impuesto a las Ganancias, iniciativa empujada por el líder del Frente Renovador, Sergio Massa.
Pero el gobierno de Alfredo Cornejo en realidad lo blanquea pensando en la situación local y las batallas que todavía debe librar con gremios estatales por el aumento salarial, a los que no está dispuesto a darles más del 25 por ciento de incremento.
"La discusión salarial es una estupidez", bramó ayer un funcionario al final de una exposición sobre la emergencia financiera en la que el Ministerio de Hacienda remarcó que Mendoza podría tener problemas desde el mes que viene para liquidar los salarios de los empleados estatales.
El pago de los sueldos de marzo está asegurado gracias a un remanente de los adelantos de coparticipación por 1800 millones de pesos que entregó hasta aquí el Gobierno Nacional, más la recaudación propia. Pero todo se complicará a partir de abril porque hay que empezar a pensar en la devolución de ese préstamo, el pago de nuevas subas salariales retroactivas y el cercano medio aguinaldo.
Una eventual demora del acuerdo con los fondos buitre genera casi desesperación en el Poder Ejecutivo, ya que Cornejo esperaba esa solución para emitir un bono internacional millonario (por lo menos de 300 millones de dólares) con el objetivo de obtener dinero fresco para enfrentar el déficit de la Provincia.
Sin acuerdo no habrá emisión del bono porque las tasas de interés serían más altas. Así es el que el plan de endeudamiento se demoraría hasta fines de abril o principios de mayo, cuando Cornejo pensaba hacerlo a mitad del mes que viene a más tardar.
En el rosario de penurias oficiales aparecen un incremento de la recaudación menor al esperado y la desbordada nómina de proveedores que se ha anotado para cobrar deudas a través de bonos provinciales: hay expedientes por 2018 millones de pesos cuando el límite legal para esta emisión es de 1000 millones.
En este contexto, perder 990 millones de pesos del Impuesto a las Ganancias también preocupa, y nuevamente la advertencia es para los empleados estatales y los gremios: "Debíamos de ART 6 meses del año pasado. Les hemos entregado bonos por 300 millones de pesos, pero se tiene que entender que sólo por gestiones políticas los empleados han tenido cobertura ante algún siniestro", contó un funcionario.