Gracias a los aliados, Cornejo sella el aumento para los docentes
Aun teniendo los números más ajustados en Diputados que en el Senado, el gobierno de Alfredo Cornejo conseguirá la sanción definitiva del decreto de aumento salarial para educadores gracias a los aliados.
Con un nuevo paro docente y cierta efervescencia social de fondo, a partir de las 9, la Cámara Baja se dispondrá a tratar la media sanción del Senado.
Pese a que el final está cantado -al tratarse de una sesión especial, el proyecto de ley se aprueba por mayoría simple, la cual está garantizada-, se espera la "actuación" de más de un diputado en lo que muchos ya reconocen como el "circo parlamentario".
Números gruesos
Yendo a los números gruesos y esperando que no se registren ausentes, los 22 radicales "puros" respaldarán a Cornejo contando, además, con el fiel apoyo de sus aliados Marcos Niven (PD) y Pablo Priore (PRO).
En un intento fallido por quebrar ese quórum, la oposición sumará también 24 diputados entre los 19 del Partido Justicialista y los 4 del Frente de Izquierda y de los Trabajadores -Héctor Fresina y Martín Dalmau (PO) y Cecilia Soria y Macarena Escudero (PTS)-.
La gran duda, por el momento, es Guillermo Pereyra del monobloque del Frente Renovador. Ocurre que Pereyra es el referente del Centro de Empleados de Comercio y, sin dudas, estará presionado por el sector que representa. "Perdone. Mañana hablamos (por hoy). Contesto para no ser descortés", la respuesta de Pereyra vía mensaje de texto al consultarlo por MDZ.
No obstante ello, desde el oficialismo ponen las manos en el fuego y aseguran que el decreto sale o sale. Sabido es que si hubiera empate (24 a 24), el presidente de la Cámara, Néstor Parés, está habilitado para balancear a favor.
Sondeo
"Siempre los cambios son traumáticos". Además de confirmar que volverá a repetirse el operativo policial del viernes en las inmediaciones de la Legislatura "para garantizar la seguridad de manifestantes y legisladores", el presidente de la Cámara de Diputados, Néstor Parés (UCR) -foto-, avaló y justificó el decreto de suba salarial para los educadores: "Se está apostando a mejorar el sistema educativo y lamentablemente siempre los cambios son traumáticos y más en la administración pública", remarcó.
"Es lamentable pero no es por culpa nuestra". Desde el PRO, Pablo Priore -foto- anticipó su voto a favor y, en conversación con MDZ, deslizó: "No se puede dar un aumento mayor. Es lamentable, pero no es por culpa nuestra". "Al SUTE parece que lo único que le preocupa es cuánto va a ganar un docente y lo cierto es que en la paritaria intentó discutirse un montón de otros aspectos que ellos no estuvieron dispuestos a negociar". Además, defendió el aumento por decreto porque "es un marco legal del que dispone el Ejecutivo para casos como estos en los que no pudo llegarse a un acuerdo y fundamentalmente por la intransigencia del sindicalismo", recalcó.
"Pedimos que se reinicie el diálogo". Con un acotadísimo margen de acción y cargando con cierta impotencia, desde el FpV aseguran estar unidos para rechazar no sólo el incremento salarial sino el mecanismo de aprobación. "Estamos apostando y pidiendo que se reinicie el diálogo; hemos presentado un proyecto de resolución pidiéndole al gobernador que reinicie el diálogo con los docentes porque le está haciendo mal a la provincia, no sólo a los docentes sino a todos los empleados públicos. No se dio el tiempo de negociación suficiente y utilizar el decreto es un mecanismo de presión", subrayó el diputado Gustavo Majstruk (PJ) -foto-.
"El gran capital paga menos mientras se culpa al trabajador de la crisis". Desde el FIT, el diputado del Partido Obrero, Héctor Fresina -foto-, también fundamentó su contraposición y la del bloque completo al decreto de Cornejo. "En primer lugar, defendemos la paritaria y, en segundo, repudiamos el decretazo. No sólo el método es repudiable sino también el porcentaje de aumento que está lejos de ser del 32 por ciento como lo plantean. Además, se quiere aplicar un ítem aula como elemento de flexibilización laboral". Finalmente, remarcó: "Para nosotros lo más importante es desmitificar que no hay plata porque todo indica lo contrario. Se le ha estado bajando los impuestos a grupos económicos, se le ha extendido la tasa cero a la patronal agraria; es decir, el gran capital paga menos, sigue subsidiado y luego se le echa la culpa a los trabajadores como si los salarios fueran los que hubieran generado la crisis".





