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El ministro que se pegó un tiro en el pie

El nombramiento de su yerno debilitó al titular de la DGE, Jaime Correas, en su pelea contra el SUTE. Cornejo lo respaldó, pero el episodio también erosionó la imagen del funcionario ante los padres que envían sus hijos a la escuela mientras se habla de un cambio cultural educativo. El Gobierno va por Francisco Pérez: abogados oficiales lo denunciaron por enriquecimiento ilícito.

Jaime Correas está tratando por estos días de sacudirse de encima el polvo que le quedó, luego del impresionante revolcón político que padeció tras haberse pegado un tiro en su propio pie.

El director General de Escuelas seguirá en su cargo, más allá de haber tenido que aceptarle la renuncia a su yerno, Paulo Belloso, en la dirección de Inclusión Digital y en una mañana de vértigo como fue la del jueves pasado.

El daño que sufrirá solo lo determinará el tiempo. Desde ya que el episodio lo dejará débil, y mucho, en su pelea con el SUTE.

Pero asimismo la imagen que dejó en la ciudadanía, de que quiso beneficiar a su familia con recursos del Estado, le causará un impacto que le dejará secuelas aún más graves que las que le ocasiona su enfrentamiento con el gremio.

La imagen del Director quedó dañada ante los padres de los chicos que mandan a sus hijos a las escuelas.

Ese sector de la sociedad en el que Correas está buscando apoyo para aplicar su “cambio cultural” en la educación y que se aplica, según entiende, con la implementación del ítem aula.

Una buena parte de esa franja lo votó a Alfredo Cornejo y la decepción ante el episodio del ministro fue evidente.

“¿Por qué nadie se pregunta como hizo Francisco Pérez para comprarse un departamento de 300.000 dólares en una torre de lujo y no tiene la misma repercusión en la opinión pública que este caso?”, protestó Cornejo el viernes ante un grupo de periodistas.

Hay que estar atento a la reacción del Gobierno. El viernes entró en la fiscalía de Santiago Garay una denuncia por supuesto enriquecimiento ilícito contra el exgobernador y contra su esposa, Celina Sánchez, patrocinada por una abogada adscripta a la Asesoría de Gobierno, Andrea Pescarmona, y acompañada por la firma de varios diputados radicales.

El pedido de investigación judicial fue trabajado entre miércoles y jueves por varios ministerios y está basado en la declaración jurada del matrimonio presentada ante la Fiscalía de Estado y ventilada por Fernando Simón a mediados de la semana que pasó.

Pérez y señora declararon la compra un departamento en las coquetas Torres Agustinas del Bario Bombal y que el financista de esa compra fue un contratista de obra pública del Estado.

Sánchez declaró como suya una propiedad de $1.300.000 en esa torre y denunció un crédito hipotecario de casi $700.000 otorgado por la empresa OHA Construcciones SRL.

OHA es adjudicataria de obras públicas en Mendoza e hizo, entre otras, barrios del Procrear, la remodelación del hospital Metraux y la obra emblemática de Pérez como ministro de Infraestructura de Celso Jaque: el edificio Le Parc.

Hoy tiene adjudicadas la construcción del nuevo edificio de la Administración Tributaria Mendoza (ATM) que se está levantando en calle Peltier y otras construcciones en del Casino.

La operación perfectamente podría calificarse como una práctica reñida con la ética pública, pasible, por tanto, de suscitar responsabilidades hasta penales.

La irregularidad es que un gobernador haya recibido dádivas, haya realizado negocios incompatibles con su cargo, sea deudor o cualquier otra situación que lo comprometa u obligue personalmente con un contratista del sector público.

Sin embargo, más allá de la responsabilidad penal, la compra de ese departamento pudo haber constituido durante el ejercicio de su mandato una situación de incompatibilidad como funcionario. Esta se expresa, al menos de manera implícita, en cuestiones que desde ya están reñidas con el decoro y con la honestidad pública.

No es de esperar que Garay mire ese expediente por estos días. Pero sí que luego de la Semana Santa se comiencen a generar las primeras medidas judiciales.


La teoría conspirativa, ante todo

Correas aporta argumentos atendibles en su defensa. Dice que nunca buscó un beneficio para los suyos sumando al ex becario del Conicet a la plantilla estatal. Y, aunque cueste, no hay motivos para no creerle.

Pero un rey no solo deber serlo. También debe parecerlo. Subido como está al atalaya del cambio educativo profundo y jugando además con el bolsillo de los maestros, estas situaciones no tienen explicación.

Solo puede responder al accionar de un funcionario que, a su falta de experiencia en materia educativa, se le agrega la torpeza política de no haberse dado cuenta de que una designación de estas características lo iba a perjudicar.

Hay que remontarse bastante en el tiempo para encontrar una caída en la Casa de Gobierno tan fulminante. La noticia apareció en los diarios de la mañana y la amplificación del tema en las radios forzó a Correas a tener que desprenderse de la pareja de su hija en pocas horas: antes de la siesta, a Belloso ya le habían aceptado la renuncia.

El Gobierno rápido adoptó todo tipo de teorías conspirativas para explicar el fenómeno.

Con algo de acierto, culpa al SUTE por haber ventilado el hecho. La sede de la Dirección General de Escuelas es una verdadera caldera del diablo, en dónde la línea parental de Correas y Belloso comenzó a comentarse por los pasillos desde hace unas semanas en medio de la puja paritaria. La difusión del dato a través de un blog filo kirchnerista el miércoles, hizo el resto del trabajo.

Se descarta que el gremio docente apunta a perjudicarlo al ministro. Pero allí estaba sentado desde diciembre el joven. Y designado por su suegro. El carpetazo, si lo hubo, tenía asidero.

Cornejo reaccionó fuerte. “¿Esto es nepotismo?”. “¿Hemos cometido algún delito?, despotricó.

“¿Qué mea culpa tengo que hacer? Estoy sorprendido de la dimensión de los temas. Hay un ex gobernador (por Francisco Perez) que ha dejado fundida la provincia y el ex gobernador Cobos tenía a su hermana (Alicia Cobos) en el ministerio de Educación hace ocho años. Y nunca vi tanta repercusión“.

Es verdad. Pero la actual administración se empeña en pasar por alto un detalle. 

Dos cosas prometió, por sobre todas, este gobernador: terminar con el despilfarro así como también con los acomodados en el Estado luego del desastre que dejó el peronismo.

Lo primero lo está cumpliendo a rajatabla. Lo otro, por estos días, la gente claramente percibió que no.

Y más allá de su diatriba pública, puertas adentro dio señales de haber caído en la cuenta de ello. Por eso definió que el daño menor era cortar rápido con la historia y dejar que el yerno se fuera.

Hubo que resistir el embate interno, además. No fueron pocos los radicales que pidieron la cabeza de titular de la DGE y el gobernador los corrió. Muchos de los que pedían sangre, también tienen designados parientes o allegados en el Estado. Y el propio mandatario fue el encargado de recordárselos.

La manera en que Cornejo se enteró acerca de cuál era la relación de Belloso con Correas fue extraña. Se lo comentó su mujer hace un tiempo, en un almuerzo. “Es el yerno del Jaime”, le dijo sobre el supuesto joven maravilla de la tecnología puesta al servicio de la educación.

Intuitivo, percibió lo que podía llegar a pasar. “Espero que eso no nos meta en un quilombo”, pensó en voz alta. Fue otro caso de profecía autocumplida.