Sube la apuesta por el bono internacional
No tiene un monto definitivo aún, pero el bono internacional que lanzará el Gobierno provincial dentro de poco tiempo para cubrir deudas va creciendo y en el Ministerio de Hacienda ya se evalúa que al menos rondará los 400 millones de dólares.
En el Poder Ejecutivo siguen con expectativas las negociaciones del Gobierno Nacional con los fondos buitre, que tendrá impacto directo en las condiciones del bono. Hay entusiasmo por el impacto positivo que han tenido en los mercados internacionales primero la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia y luego las negociaciones concretas para pagarles a los hold outs, ya que ambas cosas han hecho bajar las tasas de interés a las que podrá acceder la Provincia.
Por eso el valor de referencia inicial para el bono, que era de 300 millones de dólares al principio, se ha elevado 25 por ciento y todavía no encuentra su techo. Ahora los cálculos tienen que ver más con las necesidades financieras de la Provincia, que en realidad necesita unos 500 millones de dólares para enfrentar las deudas de 2016. Pero para que ese sea el monto del bono, "la oportunidad debería ser muy buena", afirman en Hacienda.
El Gobierno provincial tiene que financiar 5.000 millones de pesos de déficit y otros 4.600 millones de deuda. El ítem de la deuda se podría reducir por la vía de una negociación con el Banco Nación, con lo cual, el monto total se ubicaría en un poco menos de 7.500 millones de pesos.
Esa necesidad se cubriría con un bono de 500 millones de dólares, pero no es la ecuación que hoy manejan en el Ejecutivo. Se inclinan, en cambio, por emitir 400 millones de dólares y conseguir el resto del dinero en el mercado nacional, ya sea a través de créditos o una emisión de Letras.
Mientras se resuelve este punto, la administración de Alfredo Cornejo avanza con los trámites previos. Este mes se realizará una licitación para contratar al o los bancos organizadores del bono.
Los estructuradores del bono mendocino también son factores de presión para elevar el monto de la colocación, ya que en el Gobierno provincial no creen poder captar el interés de estas entidades si no ofrecen un negocio atrayente en cuanto a las comisiones.
Estos bancos saldrán a la caza de "fondos estratégicos", que de acuerdo a la información que maneja Hacienda, tienen interés en operatorias a largo plazo y pueden ofrecer tasas más bajas.
En este sentido, el gobierno de Cornejo aspira a pagar el bono en 10 años, con una tasa de interés del 7 u 8 por ciento.
Las fechas tentativas para el lanzamiento del bono mendocino se ubican entre los meses de marzo y abril y desde Hacienda indican que no necesariamente esperaran a que se selle un acuerdo entre el Gobierno Nacional y los hold outs.
Ciertamente esa posibilidad haría bajar las tasas de interés un poco más, pero el Gobierno provincial tiene necesidades domésticas que aceleran todo. "Sería ideal pero no se puede esperar que la tase baje medio punto a cambio de no tener la plata para pagar los sueldos", se sinceró en este sentido una fuente del Ministerio de Hacienda.
Mendoza lanzó un bono en épocas de convertibilidad menemista por 250 millones de dólares y todavía no termina de pagar esa deuda, que fue renegociada hasta el 2018.
Hoy el contexto de apremio se repite y eleva la colocación por arriba de lo que se emitió para afrontar la crisis generada por la caída de los bancos provinciales, pero con un dólar cuyo valor supera cómodamente los 14 pesos.
Las culpas esta vez han sido depositadas en los graves problemas administrativos de la gestión de Francisco Pérez y en la kirchnerista, que a juicio del Gobierno provincial, se excedió durante más de una década en sus facultades para limitar el endeudamiento de las provincias.
Ciertamente la ley de Responsabilidad Fiscal impide a las provincias endeudarse sin su autorización, pero según la lectura actual, el ex ministro Axel Kicillof usó esa ley para bloquear a las provincias, vulnerando la autonomía constitucional que tienen.
"La autorización debería utilizarse para coordinar a las provincias y que no salgan a endeudarse todas juntas a la vez, pero no es lo que hizo Kicillof, que no lo dejaba endeudarse a Pérez. Ahora se ha vuelto a la normalidad y el Gobierno Nacional sólo va a coordinar a las provincias que estén en condiciones de tomar deuda", explicaron en el Ministerio de Hacienda.

