Pereyra y los despidos: "Están pagando justos por pecadores"
Guillermo Pereyra es, hoy, uno de los principales referentes del massismo en Mendoza. Como tal, forma parte del frente político (Cambia Mendoza) que es oficialismo. Sin embargo, el histórico dirigente sindical del gremio de los empleados de comercio marcó un matiz ayer en la Cámara de Diputados en medio de la discusión por el despido de empleados estatales.
El legislador aseguró que parte de los aproximadamente 300 agentes que ha despedido la gestión de Cornejo están en condiciones de pelear el retorno a a sus puestos de trabajo porque no son ñoquis. "Están pagando justos por pecadores", expresó públicamente en más de una oportunidad. Y recalcó: "Hay resoluciones y decretos, tanto del gobierno que se fue como el actual, que se pueden atacar. Tal es así que hemos puesto a un abogado que es el apoderado del Frente Renovador que está realizando gestiones para defender a estos trabajadores bajo amparos y otros métodos".
Pereyra buscó por un lado despegarse de la polémica por los 80 despedidos del Casino. "Yo me refiero a todas las áreas, OSEP, Casino y Dinaf. No tengo un número, pero por ejemplo me llegan versiones de gente que trabajó e hizo cosas en Guaymallén", expresó.
No obstante, a la vez, dejó en claro que su postura política no es de alineamiento total con las decisiones de Cornejo: "Como dijo Sergio Massa a nivel nacional, a los verdaderos trabajadores hay que defenderlos, pero los ñoquis se tienen que ir a su casa".
El nombre de Pereyra, por ser gremialista, sonó ayer en la Legislatura como uno de los diputados que el PJ intentaría captar para que apoyaran el proyecto de creación de una comisión de seguimiento para bloquear los despidos de la gestión de Cornejo.
El proyecto naufragó en medio de un cruce violento de acusaciones entre oficialismo y oposición, y el de Pereyra fue uno de los votos negativos.
El dirigente del CEC, de identidad peronista y con paso por el kirchnerismo, explicó por qué no apoyó. Por un lado dijo que la herramienta no servía porque intentaba legislar sobre una cuestión que es resorte del Congreso Nacional, no de la Legislatura mendocina.
El proyecto de base para la movida del peronismo pertenece al FIT y propone la suspensión de los despidos, lo que es "inaplicable" y además Pereyra considera que lo compromete frente a los trabajadores privados que representa. "Es nulo de nulidad absoluta porque el único facultado para modificar la ley de Contrato de Trabajo (como plantea el artículo 2) es el Congreso de la Nación", afirmó el diputado del FR.
Además, Pereyra consideró que los trabajadores estatales "tienen más seguridad jurídica" que los privados porque pueden reclamar no sólo indemnizaciones, sino también la reincorporación a sus trabajos.
El hombre del CEC también habló del oportunismo político del PJ, al que acusó de hacer la vista gorda cuando el intendente de Santa Rosa Salgado echó a 500 empleados y ante los numerosos despidos que se han registrado en el ámbito privado en los últimos tiempos. "El proyecto del FIT es de 2014, pero el FPV ni se preocupó ni se interesó entonces por los despidos. Si lo hubieran tratado entonces yo hoy tendría 2000 trabajadores", expresó.
Sobre el conflicto en el Estado provincial, especificó: "Acá los responsables de esta situación no están dando la cara. El responsable es el gobernador que se ha ido, por permitir que funcionarios y amigos entren por la ventana".
Aunque de inmediato aclaró que no piensa que todos los despedidos sean ñoquis y dejó abierta la puerta para que algunos vuelvan. "No voy a ser cómplice si algunos de la actual gestión se han equivocado en la redacción de decretos o resoluciones de entes autárquicos como OSEP o Casinos", afirmó.

