El curioso caso del expulsor de "extranjeros" convocado por el Vaticano a hablar de refugiados
Se llama Alberto Rodríguez Saá y es gobernador de San Luis. El signo de su paso por la política ha sido inculcar en cada rincón de la provincia una especie de sentimiento de raza al que ha denominado "la puntanidad", una condición telúrica que, en su teoría, hace que los habitantes de su provincia sean diferentes al resto de los argentinos. Si lo que buscó es levantar la autoestima de los vecinos de esa provincia, lo está haciendo caminando por una peligrosa cornisa. Hacerlos sentir "distintos" o "superiores" al resto alimenta odios, rencores, falsas disputas como principales reacciones, sean estas calculadas o no por el mandatario.
"El Alberto", como le gusta hacerse llamar, es abogado y pretendió presidir la Argentina. Por ello, no puede admitirse que actúe con ingenuidad al formular este culto etnocéntrista (por otro lado, sin fundamentos sólidos en ninguna ciencia) en las escuelas y al producir, propagandizar y montarse heroico sobre normas que, por ejemplo, castigan económicamente a las empresas que contraten a personas que no son de San Luis.
Lo que resulta más curioso aun, más allá de su prédica racista y xenófoba, es que el Vaticano, por intermedio de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, lo haya convocado a disertar en un encuentro de "líderes mundiales" que tiene como propósito tenderles una mano a las personas que deben abandonar su patria para poder subsistir: los refugiados.Claro que no midió que de sus pretensiones presidenciales lo han disminuido a un panel de alcaldes, tales como Virginia Raggi (Roma), Manuela Carmena (Madrid) y Ada Colau (Barcelona), y el alcalde de la ciudad griega de Lesbos, Spyros Galinos.
Es bastante similar la situación de los refugiados a la de los que abandonan a sus familias -en gran medida con la esperanza de poder "importarlos" luego- hacia San Luis,en la búsqueda de empleo. Técnicamente no les cabe la calificación de "refugiados", pero en buen español, lo son. No se conoce reacción de esta gente contra san luis, los sanluiseños o daño alguno a la tan mentada "puntanidad" enarbolada por Rodríguez Saá. Sin embargo, son el blanco de las políticas de esa provincia, quien sabe intentando distraer de qué otras cuestiones seguramente más importantes.
"Nos ha llegado una invitación para que opinemos sobre los refugiados, porque saben que San Luis es capaz de extender el brazo solidario ante este flagelo. Vamos a estar en el Vaticano para anunciar que somos solidarios y nos vamos a atrever a cobijar a 200 ó 300 refugiados", expresó al mandatario provincial al sitio web del diario "Ámbito Financiero". "Lo conozco al Papa por haber trabajado en el Colegio del Salvador", agregó el Gobernador, que -según el diario de la familia Rodríguez Saá- "representará en la Cumbre a la Argentina junto al legislador porteño Gustavo Vera y al presidente de le Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti".
Curioso.

