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La "privatización" de la EPTM se concretaría en junio

Está previsto que a mitad de año, la nueva sociedad estatal licite dos servicios troncales. Eliminarían el pago por kilómetro recorrido.

La privatización de la empresa estatal de transporte se concretaría recién a mitad de año. El plan, todavía en elaboración, implicaría que el Estado provincial se asocie con empresarios para desarrollar los futuros recorridos troncales del servicio urbano. Aún no hay negociaciones en firme con ningún privado, pero en el Gobierno no esperan sorpresas: "Van a venir a ofrecerse los mismos de siempre", afirman en la Secretaría de Servicios Públicos.

La transformación de la Empresa Provincial de Transporte (EPTM) en una sociedad del Estado se convirtió en el debate político más caliente del cierre de este año. Dos aspectos cuestionó la oposición: la posibilidad de que muchos empleados de la vieja empresa estatal pierdan sus puestos de trabajo y la apertura de un nuevo negocio a privados.

Por ahora, el Gobierno sólo está ocupado en lo primero: quedarán sólo unos 200 empleados en la nueva sociedad y "todos los demás (más de la mitad) serán reubicados", insiste.

El trabajo con el personal se hace contrarreloj, ya que la EPTM tiene que desaparecer el 31 de diciembre y el Gobierno trata de que no le falle el cálculo con los empleados que va a necesitar para su funcionamiento a partir del 1 de enero.

Pero no todo es reducción de gastos, aseguran en el Gobierno. A la par se elabora un plan para los verdaderos cambios en el servicio. La idea es que en junio se realice la licitación de dos servicios troncales (Norte-Sur, entre Godoy Cruz y Las Heras; y Este-Oeste, entre la calle Tirasso de Guaymallén y la UNCuyo) en la que debutaría la sociedad del Estado con los privados.

Para el desarrollo de estas líneas troncales, el Gobierno piensa en la incorporación de 35 vehículos híbridos, o sea, que funcionen con gasoil y electricidad. Pero en principio nadie piensa en que la compra de micros no contaminantes la haga el Estado: el o los concesionarios deberían afrontar la inversión de unos 140 millones de pesos para explotar esas líneas.

Según explicó una fuente de la Secretaría de Servicios Públicos, la sociedad consistiría en que el Estado ponga los empleados y "el uso del suelo", y los privados, el capital para adquirir los micros híbridos, cuyo precio en el mercado ronda los 250 mil dólares por unidad.

¿Fin del kilómetro recorrido?

El negocio del transporte público es manejado por un puñado de empresarios, entre quienes aparecen Pensalfine, Estoco y más recientemente Fernando Porreta.

Los empresarios cargan con el estigma de prestar un servicio deficitario, el cual, además, cierra sus números sólo gracias a varios subsidios estatales.

Se insiste hace años en que el riesgo empresario es mínimo, dado que las condiciones del contrato que rige desde 2005 les permite cobrar por los kilómetros recorridos, sin contar los pasajeros transportados. El valor de ese kilómetro se incrementará el mes que viene en cifras similares o superiores a la inflación en enero: la suba promedio será del 38 por ciento.

En ese sentido, el plan del Gobierno, que es inicialmente ambicioso, aspira precisamente a que la licitación de las líneas troncales elimine el sistema del kilómetro recorrido.

"En 2005 no había otra manera, pero ahora queremos obligar a los empresarios a que suban pasajeros", aseguran en el Secretaría de Servicios Públicos.

Esta licitación "temprana", prevista para mediados del año próximo, serviría de modelo para la nueva concesión general de los servicios urbanos, que está vencida y prorrogada desde el año pasado y que se realizaría también en lo que queda de 2017.

La cruda realidad

El arranque en enero de la nueva empresa de transporte estatal estará lejos de estos anhelos.

Con una deuda millonaria a cuestas y la necesidad imperiosa de reducir personal, ningún cambio se va a notar al principio. Este comienzo tendrá una tregua ya que comenzaron las vacaciones y habrá poca demanda, por lo que las frecuencias estarán disminuidas.

La empresa estatal controla tres de los 13 grupos urbanos, los cuales tratará de cubrir con 22 micros y menos de 30 troles, además del metrotranvía.

La disminución de frecuencias en esos grupos podría ser importante debido a que "buena parte de los recorridos los hacen otras empresas". Además, el trole deberá interrumpir recorridos por obras en calles de Capital y Guaymallén.

El verdadero desafío arrancará a partir de marzo, pero para que entonces haya una mejora, deberá cumplirse una promesa nacional. El Ministerio de Ambiente de la Nación está por licitar la compra de 40 unidades eléctricas y se ha comprometido a entregar entre 8 y 10 a Mendoza.

Estos vehículos experimentales cuestan alrededor de 500 mil dólares por unidad y en la Provincia se utilizarían para reemplazar a algunos troles. Funcionan con cargas de electricidad corta, en cada parada; o larga, al final del día, y nadie sabe si se adecuarán a las necesidades del servicio. Pero dada la necesidad, si llegan a Mendoza, los pondrán en la calle inmediatamente.