La diputada menos conocida de Mendoza
Stella Huczak es Diputada Nacional por el PRO. Nieta de inmigrantes polacos, hija de agricultores. Comenzó en política a los 17 y a los 19, al trasladarse a Mendoza para estudiar Licenciatura en Minoridad y Familia, se relacionó con Omar De Marchi. Ya se desempeñó en la Legislatura en los roles de Administración y Asesoría de Proyectos. También ha dictado talleres y dirigió iniciativas socio comunitarias.
Su bajo perfil y su personalidad permiten que uno pueda decir acerca de ella que es la diputada menos conocida de Mendoza. Ella lo explica aquí, así como su labor legislativa, su reciente encuentro con Macri, lo que opina sobre sus rivales políticos y hasta por qué se une a iniciativas con grupos ultra kirchneristas.
- ¿Te llamo Stella?
- O Stelita (ríe). Así me llama Emilio Monzó (el presidente de la Cámara de Diputados).
- No sabía que tenías vínculo con Monzó.
- Es una relación buena. Nos tratamos muy bien en el recinto, que es generalmente el luhar donde más nos vemos. No tengo una relación política, de reuniones.
- Has comenzado a militar desde muy chica, a los 17 años. Hoy tenes 32. Cómo fueron los comienzos, porque, además, cuando empezaste vivías en Carmensa, en Alvear.
- Justamente en Carmensa empecé a militar con Julio Zaragoza, un gran referente del Partido Demócrata del sur mendocino. Hacíamos actividades en la escuela y seguía las actividades de nuestro grupo en el área estudiantil y me propuso ingresar en política. Así me sume a las actividades partidarias. A los 19 años me vine a estudiar a Mendoza y proseguí militando, gracias a los referentes que Julio me fue presentando. Conocí a De Marchi, que en ese entonces era presidente del PD. Y la militancia que hacía en Alvear la comencé a realizar en Luján de Cuyo.
- Esta historia desnuda una realidad inevitable: la de aquellos que deben emigrar para seguir sus estudios, como tu caso.
- Yo tuve algunas ventajas, ya que mi escuela primaria y secundaria las hice en Carmensa y a la hora de comenzar la facultad tuve que irme porque mi papá me obligó (ríe). Si hubiera sido por mí me hubiera quedado en Carmesa trabajando la finca. La "ventaja" es que mi papá no me dejó que me quedara, sino que hizo todo lo posible para que yo siguiera estudiando.
Al principio la pasé muy mal. Incluso me volví dos veces. Y la dos veces, al día siguiente de llegar a Carmensa, mi papá me volvió a meter arriba del micro para que volviera a la facultad.
- Imagino que te gusta más el campo que las ciudades.
- Carmensa es mi Carmensa... es el lugar donde nací. La allí no tiene nada que ver con ésta y menos con la de Buenos Aires. Además, en Carmensa yo formo parte de una comunidad ucraniana desde que nací. Y tenemos una filosofía de vida diferente. Estamos siempre todos juntos en familia. Las fiestas duran tres días. Pasó algo muy graciosa la primera vez que llegué a la Cámara de Diputados. Quise saludar con un beso a uno de seguridad y el tipo se corrió para atrás, asustado (risas). Es otro mundo.
- ¿Cuándo pediste la palabra por primera vez en el recinto?
- Cuando sucedió el caso de Ayelén de Ugarteche y los femicidios del Barrio Trapiche. Para pedir la palabra y hablar es complicado. Primero tengo que aclarar que la mayoría de los temas tratados en el Congreso han sido económicos. Y la verdad que ése no es mi perfil, sino problemas de minoridad y familia y problemáticas sociales. De modo que siempre ha hablado un miembro informante y los diputados que han estado dentro de esa comisión.
- ¿En qué estado quedó tu proyecto sobre exención del gravamen a la harina de maíz y arroz, fécula de papa y mandioca y sus derivados y los productos aptos para el consumo de personas celiacas?
- Ya lo presenté y lo estamos tratando en comisiones. Estamos en debate. Una vez que llegue al recinto pretendo ser el miembro informante.
- ¿No te provoca ninguna clase de pudor hablar allí, en lo que se supone es la cuna de la democracia en este país?
- No. ¿Por qué? Si somos todos iguales. Por ahí suceden otras situaciones, no tan agradables. Un caso es cuando yo estaba haciendo la exposición sobre la Emergencia Social y toda la oposición estaba fuera del recinto haciendo una conferencia de prensa sobre el proyecto de Ganancias. Y nadie me escuchó. Eso sí que me dio pena. Ese día mientras hablaba estaba sola: apenas mi compañera de banca y dos o tres legisladores más.
- Estuviste con el presidente Macri hace casi una semana. Me gustaría saber cómo fue esa reunión, bastante privada por cierto.
- Fui invitada por la Comisión de Turismo de la Cámara. Y el ministro Santos me pidió que lo acompañara. Era la única legisladora presente. La idea del encuentro fue darle la información de lo hecho en el sector turismo durante 2016. También surgieron algunas actividades que se van a desarrollar en 2017, en Mendoza. Se trata de la realización de unas jornadas internacionales que van a beneficiar muchísimo al sector en Mendoza. Básicamente es una ampliación de la FIT (Feria Internacional de Turismo), con Mendoza como polo protagónico. En los próximos días se anunciarán todos los detalles.
Para el 2017 básicamente se viene como una ampliación de la FIT (Feria Internacional de Turismo), con Mendoza como polo protagónico
- Volvamos al encuentro con Macri. ¿Fuiste sola a la Rosada? El presidente se había operado un par de horas antes.
- Sí, fui sola. Me presenté ante la seguridad, me dijeron que la reunión ya había comenzado. Me acompañó una persona de seguridad y mientras íbamos al despacho me contó que también era de Alvear (risas). Le empecé a preguntar por su familia y resultó que conocía a su tío, de apellido Varela. Entré y estaban reunidos, efectivamente. El ministro Santos dijo que había llegado Stelita. Nadie me dice diputada o por el apellido, ya ves (más risas). Saludé a todos, como corresponde y me incorporé a la mesa.
- ¿El presidente podía hablar?
- Hablaba muy muy bajito. Y sino hablaba anotaba. Creo que hizo un esfuerzo enorme por estar allí. Tomó notas el mismo sobre lo que había sucedido en el año y sobre lo que ya teníamos cerrado para 2017: por ejemplo, la programación sobre mayor cantidad de vuelos y el aumento de las plazas hoteleras. Y le presentaron el programa turístico "Pueblos auténticos", que es el que también queremos implementar en Mendoza. Se trata de promover las fiestas populares en lugares no siempre considerados en los calendarios turísticos. La idea es tomar la fiesta como atracción principal, generar puestos de trabajo e incentivar la cultura popular.
Todo pueblo tiene su fiesta y es allí donde queremos apuntar: promoverlas como generadoras de trabajo
- Para la administración del PRO el turismo es una de sus grandes apuestas. Incluso el plan maestro es duplicar la cantidad de visitantes para el 2019.
- Es que la clave del turismo es generar puestos de trabajo, que es lo que hoy nosotros más necesitamos.
- Revisando tu carrera demostras una clara vocación por lo social. ¿Cuál es la motivación?
- Yo nací así. Vengo de una familia que siempre me enseñó a que debíamos ayudar a las otras personas. Y nos educaron para que no sintiéramos que éramos mejores o peores si teníamos más o menos. Por eso es que esa vocación social me nace.
- ¿Por qué razón sos la diputada nacional más desconocida de Mendoza?
- Porque no me gustan los medios.
- ¿Y eso por qué?
- Considero que los que me conocen saben quién soy. Y mi trabajo está en el territorio. Igual tengo planificado para el próximo año hacer un recorrido profundo por todo los sitios de Mendoza, hasta los más lejanos. Y de un modo personal, sin intermediarios. No me gusta aparecer en los diarios y soy cero marketinera.
- Si te agarra Durán Barba te manda al Frente para la Victoria.
- (Carcajadas) Algunas cosas hay que corregir, sí. Igual, yo estoy tranquila así. Creo que cumplo una buena labor, tanto legislativa como social. Circunstancialmente soy diputada. Pero a lo largo de mi vida lo que soy es licenciada en Minoridad y Familia.
- ¿Por qué el presidente del PD, Carlos Balter, asegura que te robaste la banca como diputada?
- El otro día justo fue al recinto y me acerqué a hablar con él. Carlos Balter no me conoce. Creo que me conoció ahora, cuando me acerqué yo a hablarle y me presenté. Siempre me pareció fea la actitud de salir a hablar de alguien a quien no se conoce. Durante los 12 años que yo estuve en el Partido Demócrata él nunca se presentó. Te lo puedo asegurar porque yo hacía las listas de las convenciones. Hacía de todo en el PD. Y él nunca estuvo. Militaba en la juventud. Una vez hicimos un actividad en la Peatonal y yo misma fui a entregarle una tarjeta a Balter y me dijo que no quería saber nada. Esto es lo que le dije a él mismo hace pocos días. Entonce: dice que me fui con su banca porque yo era afiliada al PD. En la lista iba en el lugar del PD. Pero luego renuncié y me afilié al PRO. Y asumí la banca como PRO. Por eso considera que le robé su banca.
Una vez hicimos un actividad en la Peatonal y yo misma fui a entregarle una tarjeta a Balter y me dijo que no quería saber nada
- ¿Es cierto que trabajas con el grupo kirchnerista Kolina?
- Yo quiero trabajar para que la gente viva mejor. Y para hacer una plaza, en un lugar conflictivo, que sirva como centro de recreación, no importa si sos radical, peronista o kirchnerista. Y esto es lo que planteamos con los chicos de Kolina. Creamos una placita en Triple Frontera, en Carrodilla, Maipú y Godoy Cruz. Nos sentamos, repartimos tareas y responsabilidades y la dejamos en funcionamiento.
El grupo de la diputada del PRO con militantes kirchneristas de Kolina.
- Es casi uno de los gestos políticos del año. Por lo menos inimaginable.
- Nadie se peleó. Todos sabemos lo que piensa el otro. Somos de partidos diferentes. Pero la idea era darle a esos niños y chicos, que están viviendo en un lugar muy complicado, tuvieran una esquinita para jugar. El municipio de Luján nos donó los materiales. Así que la dejamos muy linda. Pintada.
- Me sorprendo aunque no debería, pues debería ser lo normal. El gesto habla bien de todos.
-Absolutamente. Incluso hicimos una entrevista juntos para una radio de la zona.
- ¿Qué es el PRO en tu concepción?
- Es la nueva forma de hacer política. Es un partido nuevo que está buscando modificar culturalmente al país. Tenemos que volver a la familia y al respeto por el otro. En estos últimos años nos hemos ido atropellándonos todos. El PRO tiene las herramientas y es una nueva forma e hacer política.
- ¿Esto tiene correlato en lo real, en lo de todos los días?
- Tiene una mezcla. Por ahora estamos en la transición entre lo viejo y lo nuevo. Nos dejaron un país devastado. Y lo que hay que cambiar es más de fondo. Estamos viviendo un cimbronazo, pero los cambios son más profundos. Y si no cambiamos nosotros mismos no vamos a cambiar la realidad de Argentina.