Críticas locales para el equipo de Prat Gay
La salida de Alfonso Prat Gay del Ministerio de Hacienda y Finanzas de la Nación precipitó ayer en Mendoza críticas sorpresivas al funcionamiento de esa área.
"Las segundas y terceras líneas eran una máquina de impedir", se oyó decir en la Casa de Gobierno, en medio de los anuncios nacionales.
Prat Gay no generaba pasiones, pero tampoco era objeto de críticas por parte del gobierno de Alfredo Cornejo. Los cuestionamientos siempre tuvieron como principal destinatario al ministro de Energía, Juan José Aranguren, más que nada por la polémica de las tarifas.
De hecho, en la víspera no hubo objeciones directas hacia el ministro saliente. Pero sí para algunos miembros de su equipo.
Por eso se dijo que, ahora, lo importante será en manos de quiénes quedará la relación con las provincias, a partir de la división de la cartera que manejaba Prat Gay en dos ministerios.
El vínculo del ministerio con las provincias durante la era Prat Gay estuvo en manos de dos funcionarios: el secretario de Finanzas, Luis Caputo; y el secretario de Hacienda, Gustavo Marconato.
Caputo será promovido por Mauricio Macri a ministro de Finanzas. Pero en Mendoza no apuntaron contra él.
En cuanto a Marconato, un dirigente del PJ santafesino que recicló Prat Gay, todo indica que renunciará. Pero eso no era ayer una gran preocupación en el Poder Ejecutivo.
"No era bueno ni malo, pero no resolvía", fue la frase que se escuchó en el palacio gubernamental. Nadie dio más precisiones, aunque todo indica que cierta lentitud en la entrega de fondos (Mendoza requirió este año 1800 millones de pesos en adelantos de coparticipación) motivó esta crítica.