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Policía: casi el doble de sumarios por violencia de género

Según una estadística de la Inspección General de Seguridad, hubo 28 casos en 2015 y 50 en 2016. El jefe del organismo afirmó que esto ocurrió porque "las víctimas se están animando a denunciar". Expectativa por la investigación de los servicios extraordinarios, que tiene a 7 comisarios en la mira.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

La violencia de género marcó a Mendoza este año y las fuerzas de seguridad no fueron para nada ajenas a este triste fenómeno.

Según las estadísticas de la Inspección General de Seguridad, el órgano que controla la conducta de policías y penitenciarios, los casos se duplicaron respecto de 2015.

Respecto de la Policía, los sumarios de la IGS por violencia de género y violencia intrafamiliar crecieron de 28 en 2015 a 50 en 2016. Hasta un comisario, Marcelo Esquivel, recibió denuncias de este tipo.

Y en el Servicio Penitenciario, la relación porcentual fue parecida: de 4 uniformados sumariados en 2015, se saltó a 9 en 2016.

Para el presidente de la IGS, Marcelo Puertas, este incremento notable no tiene que ver con un aumento de la violencia en las familias policiales.

"No son más violentos los policías, sino que ahora las víctimas se atreven a denunciar", aseguró el funcionario.

El dato sobre la violencia de género entre los uniformados surge de un cruce de información de la IGS con las unidades fiscales. Según Puertas, la IGS, que funciona en un edificio propio ubicado en Montecaseros al 1474 de Capital, en muchos casos toma las denuncias en su sede y deriva a las víctimas para que realicen la denuncia judicial.

Tanto en los casos de violencia de género como en el resto de las denuncias, esta intervención es importante, ya que las acusaciones son contra policías y muchas veces son también uniformados los que reciben a la víctima en las oficinas fiscales.

Más sumarios

Junto a la violencia de género, también aumentaron fuerte, entre 2015 y 2016, los sumarios a policías por irregularidades en los servicios extraordinarios, por apremios ilegales y por inconductas a la hora de emitir infracciones viales.

Los homicidios de la Policía, por su parte, se duplicaron: de 2 en 2015 a 4 en 2016.

En 2015 no hubo un solo policía complicado por el manejo de los polémicos servicios extraordinarios. Este año, en cambio, se hicieron 25 sumarios y la investigación sobre esos fondos fue uno de los mayores escándalos.

En tanto, las actuaciones por apremios ilegales se cuadriplicaron (de 3 a 12) y pasaron de 0 a 7 los policías sumariados por el modo en que hacen las infracciones viales.

A fin del año pasado hubo cambio de autoridades en la IGS, por el cambio de gobierno. Y los nuevos lo ponen de relevancia: en la comparación interanual, el total de sumarios iniciados a la Policía pasó de 240 a 317 y los efectivos implicados, de 315 a 381.

Comisarios en la mira

La denuncia ante la IGS opera en el ámbito administrativo y es una instancia previa a la resolución de los casos. Los sumarios son elevados por este órgano a la Junta de Disciplina del Ministerio de Seguridad, que es la que finalmente define los castigos.

La pena máxima es la cesantía. En este sentido, la IGS destaca que, por primera vez, hay varios comisarios generales (cárgo máximo de la cúpula policial) sumariados por su conducta y con riesgo de perder sus puestos.

Son 7 en total los comisarios generales con sumarios por irregularidades. Cinco de ellos se encuentran en pasiva. Esto implica la separación de sus puestos de trabajo y el cobro de sólo la mitad del sueldo, hasta que se resuelva el expediente.

Del grupo de comisarios más complicados, uno de ellos, Gustavo Garis, se encuentra al borde de la separación definitiva de su puesto, ya que la IGS ha pedido que sea cesanteado.

Junto a Garis, los comisarios investigados son Miguel Mestre, Víctor Loyola y Darío Irrutia. También implica a Humberto Neila, un comisario inspector que es primo del propio gobernador Alfredo Cornejo, pero quien "no tiene privilegios", según aclaró oportunamente Cornejo.

Todos estuvieron implicados en casos de corrupción en el manejo de los servicios extraordinarios de la Policía, que son las horas extras que realizan los efectivos en empresas privadas.

De aquella investigación no hubo grandes novedades en los últimos meses, salvo el pedido de cesantía para el comisario Garis. Además, uno de los comisarios intentó frenar el proceso en la Justicia con un pedido de inconstitucionalidad de la pasiva, pero el pedido fue desestimado.

Este tipo de planteos busca, según Puertas, solo dilatar el proceso. Sin embargo, el jefe de la IGS sostuvo que la causa se va a agilizar y prometió que "en enero vamos por más".

El Ministerio de Seguridad cree que el inminente desenlace de esta investigación está provocando reacciones en la fuerza. Una de ellas, el rumor de que el comisario Roberto Munives iba a renunciar a la jefatura de la Policía, versión que fue descartada esta semana por las autoridades del ministerio y que fue atribuida a "la interna de la Policía".