Portezuelo: la poca sintonía fina de Macri
A casi todos los funcionarios encargados del tema, incluso al propio Alfredo Cornejo, los sorprendió la pausa introducida por Mauricio Macri en la licitación de la presa Portezuelo del Viento.
Ya a esta altura del año, confiaban, el gobierno nacional y la provincia deberían haber firmado el convenio para iniciar el proceso y, sin embargo, el propio presidente supeditó su aprobación a la obra a que se solucione antes el conflicto con La Pampa por el Atuel.
Macri debe definir en el marco del Comité de Cuenca del rio Colorado (COIRCO), cuyo órgano de gobierno (integrado por los mandatarios de Mendoza, Rio Negro, Neuquén, Buenos Aires y La Pampa) ya dio su aval. Aunque por el rechazo de los pampeanos, el árbitro será el presidente.
"Estamos viendo", fue la respuesta corta del presidente ante el reclamo de uno de los asistentes a la reinauguración del aeropuerto quien, el jueves, a viva voz le pidió: "¡Portezuelo!".
Lo que está viendo Macri, según dijo, es la alternativa de bajar el tono del conflicto asegurándole agua a La Pampa. Y aunque no lo dejó del todo claro, la referencia fue al diferendo por el Atuel.
La respuesta de Macri tuvo mucho olor a planteo pampeano y mezcló el manejo de los ríos ya que una cosa es la cuenca del COIRCO y otra muy distinta la del Atuel inferior.
Llamó la atención la poca sintonía fina presidencial en relación al problema. El único punto en común que tienen ambos ríos es el trasvase del rio Grande al Atuel.
Y esa obra, por sus costos, no está encarpeta por el momento.
Pude haber una explicación política a la confusión. El subsecretario de Recursos Hídricos de la Nación, Pablo Bereciartúa, ha realizado, antes de llegar a la gestión pública, varios trabajos académicos para La Pampa y además unos de sus principales asesores es oriundo de esa provincia.
No es un secreto que a Bereciartúa Portezuelo nunca le gustó demasiado. Su apuesta fuerte era la construcción de la represa Chihuido, en Neuquén, que naufragó luego de que el propio gobierno argentino pidiera mejores condiciones para los capitales rusos que estaban dispuestos a invertir allí.
Dos cosas tienen en claro en Mendoza respecto a este problema. Una es que, más allá de lo dicho esta semana, Macri firmará la concreción del dique.
Pero otra más importante: que el agua del Atuel no está en discusión.
En los próximos días una delegación de funcionarios mendocinos tratará de cerrar en la Casa Rosada ´la forma de ofrecerle al gobernador Carlos Verna una serie de obras que no necesariamente tengan que ver conel conflicto que arrastramos entre provincias desde hace 70 años.
En escena hay un personaje clave, Alejandro Gennari, el mendocino que es titular del organismo nacional encargado del manejo del financiamiento externo para obras de riego agrícola.
Macri lo distinguió el jueves entre el auditorio cuando hizo referencia pública a Portezuelo y aseguró que, junto a él, tratarán de hallar una solución para los pampeanos.
Gennari construyó un vínculo casi personal con Macri en los últimos meses de gestión y es uno de los mendocinos más duros en cuanto a qué hacer con la provincia vecina respecto del Atuel.
Y en ese aspecto está convencido de que Mendoza no está obligada a brindarle más agua a La Pampa.
Va a tomar más tiempo
Hacer Portezuelo es como si se hicieran cuatro diques Potrerillos y la capacidad de generación hidroeléctrica sería un 60% superior a la presa inaugurada en 2001.
Proyectada para que incremente en 60.000 hectáreas la superficie cultivable de San Rafael, de General Alvear y de Malargüe, la mega obra sobre el Rió Colorado generaría una energía equivalente al 25% de lo que hoy se consume en todo Mendoza.
Macri ya la presupuestó para el año que viene, pero para ejecutar esas partidas se debe firmar otro convenio más: es el que establece que el gobierno nacional será quien licite el proyecto.
Este acuerdo servirá para cambiar los términos de aquél arreglo extrajudicial entre la Nación y Mendoza de 2006 firmado por Néstor Kirchner y por Julio Cobos por $1.000 millones, en donde la provincia había asumido el compromiso de encarar el proceso licitatorio.
Por ese arreglo fallido, perdimos. Como consecuencia de eso, de todo ese capital prometido la provincia solo recibió $15 millones en 10 años.
La movida se retrasó, quieren creer en Mendoza, por el viaje del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, a China.
El nuevo convenio tiene un solo fin. El mismo que tendrá la visita de funcionarios provinciales esta semana a Buenos Aires: arrinconar a Verna para que, en caso de que insista con frenar Portezuelo, el enfrentamiento sea con Macri. Y no directamente con Cornejo.
Pero habrá que esperar más tiempo para una definición. Recién la semana previa a Navidad, los gobernadores se volverán a reunir en el marco del COIRCO para pedir el arbitraje presidencial en este conflicto y, si esto ocurriera finalmente en esa fecha, podrían pasar meses hasta que Macri defina.