El Gobierno agudiza un conflicto petrolero
El martes se comenzará a definir la puja por el control y la explotación de Chañares Herrados, una las áreas petroleras importantes de Mendoza, cuyo proceso de concesión está siendo revisado por el gobierno de Alfredo Cornejo desde hace meses.
Según pudo confirmar MDZ, el gobernador apunta a rechazar la propuesta formulada por la empresa para seguir con el control de esa zona en Luján. O de al menos una de sus partes.
Ese día el ministerio de Infraestructura, Economía y Producción que conduce Enrique Vaquié, le comunicará a la empresa permisionaria, Medanito SA, su decisión de hacer caer la concesión de una de las zonas en discusión, Puesto Pozo Cercado y seguir negociando el futuro de otra de las áreas, Chañares, en dónde la empresa se comprometió a efectuar un nuevo plan de inversiones.
Según se confirmó hace unas semanas, el pedido de Medanito fue conservar una porción productiva de ambas áreas y entregar territorio en exploración, principalmente de Puesto Pozo Cercado, donde se detectó la mayoría de los incumplimientos y en donde no se está extrayendo crudo.
El proceso de revisión de la concesión de Chañares, comenzó en febrero de este año y en el mes de julio el Gobierno tomó la decisión de hacer caer el permiso de explotación como consecuencia de la falta de inversiones.
Unos días antes de firmar el decreto de caducidad, en agosto, el propio ministerio de Infraestructura frenó el proceso para abrir una instancia jurídica que le permitiera a Medanito hacer una propuesta para retomar el ritmo de inversiones comprometido.
Casi dos meses después y tras varias reuniones reservadas, la empresa presentó una propuesta para quedarse con la explotación del 20% de Puesto Pozo Cercado y seguir manejando Chañares, en dónde las inversiones asumidas llegaron al 70%.
Esta es la oferta que será rechazada en su totalidad, aunque se abriría una mesa de negociación para determinar de qué manera se garantiza que Medanito continúe invirtiendo en una de las áreas (Chañares) al menos.
Por un decreto firmado por Celso Jaque (1467/11) se estableció que las inversiones en esa área petrolera debían producirse de manera permanente y sostenida en la zona (en el período que va desde el 2011 hasta el 2015) por un valor de U$S 412 millones. En Chañares Herrados, según estimaciones oficiales, solo se habrían invertido en trabajos de explotación y explotación U$S 88 millones.
La decisión de Cornejo de avanzar con la quita de la concesión, al menos en una de las áreas como ya está definido, impactará fuerte también en otros ámbitos.
La prórroga de la concesión de Chañeares Herrados de 2011 está siendo investigada (a paso de tortuga) por la Justicia y como consecuencia de ello el fiscal Juan Manuel Bancalari imputó al exgobernador Francisco Pérez por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público, por su participación como ministro de Infraestructura de Jaque. La medida judicial alcanzó a varios exfuncionarios más de aquella época. Asimismo, uno de los socios de Chañares, la empresa El Trébol, todavía participa del negocio y allí está involucrado, a través de una firma denominada Mercuria, el grupo Vila Manzano, además de inversores chinos, que se verían perjudicado por la decisión oficial.


