¿Palermo se cargó el PJ al hombro?
Alfredo Cornejo no pudo escapar esta semana de los dos temas que lo obsesionan: el estado de la caja y su pelea con el Poder Judicial.
Este último asunto, que ya viene arrastrándose desde hace meses, tendrá en los días que viene más consecuencias.
Más allá de lo que dijo en público, el gobernador avanzará con un pedido de jury para la fiscal Anabel Orozco, luego del escándalo de la jueza que se hizo pasar por enferma para poder viajar a Brasil.
Cornejo despotricó, el mismo día en que el Jury decidió postergar una definición sobre el fiscal Sidotti, y dijo que no impulsaría la destitución de Orozco "porque luego los jueces la terminan salvado".
El planteo sonó a sobreactuación. Si el gobierno cree tener argumentos sólidos como para plantear un jury a Orozco debería hacerlo independientemente de estar seguro del resultado.
El gobernador, sostienen ahora, esperará a que surja desde el mismo seno del Poder Judicial una decisión de este tipo. Y si esto no sucede, como seguramente no sucederá, será él quien impulse la salida de la fiscal viajera.
Desde hace tres días, sobre su escritorio, Cornejo tiene para su estudio un proyecto de ley que ya aprobó el Senado en 2015 y que apunta a establecer sanciones intermedias tras el proceso de jury.
La norma fue redactada por el senador Juan Caros Jaliff y por el ahora fiscal de Estado, Fernando Simón, cuando fue legislador del PJ, y estableció que, además de la absolución o la destitución como rige hoy, el organismo encargado de la remoción de los jueces pueda aplicar medidas alternativas que, en algunos casos, podría llegar a la aplicación de largos períodos de tiempo sin percibir el sueldo.
El juez de la Corte Omar Palermo fue, nuevamente, el blanco de toda la furia gobernar.
Fue iniciativa del magistrado, aseguran, el plan de dilación para el pedido de investigación contra Fabricio Sidoti que los integrantes peronistas del jury terminaron acompañando.
Llama la atención como un gobierno que se jacta de controlar todos los hilos de la política en la actualidad, haya dormido mientras la Corte y el peronismo pedían sucesivos cuartos intermedios durante la sesión del jury para ver cómo podían prolongar la vida del fiscal del caso Ayelén dentro del sistema judicial.
De puño y letra de Palermo, surgió el viernes la resolución que terminó liberando al ex intendente de Santa Rosa, Sergio Salgado
De las ocho imputaciones que pesan sobre el cuestionado ex jefe comunal, Palermo quitó el delito de asociación ilícita (que no es excarcelable) para que este saliera de la cárcel tras ocho meses preso.
El juez de la Corte criticó duro al fiscal de Instrucción, Santiago Garay, a quien sospechó de haber realizado una "caza" contra Salgado.
Pero nada dijo en su escrito acerca del juez de Instrucción, ni de la Cámara que ratificaron en su momento la calificación de asociación ilícita planteada por Garay.
Fue notable. Con dos movimientos en una semana, Palermo le dio al peronismo la salida para salvar a Sidotti y además liberó a Salgado.
No es un secreto que este juez comparte la mirada con su colega, Alejandro Pérez Hualde, de que Cornejo no debe tener tanto poder como el que tiene.
Con un peronismo desorientado y sometido en la Legislatura, Palermo da toda la sensación de haberse cargado al PJ al hombro.
El miedo al proyecto de Massa
Sobre el otro tema, el Gobierno provincial sintió la presión de Mauricio Macri por los proyectos de modificación del Impuesto a las Ganancias que se debatirán en el Congreso durante las sesiones extraordinarias de diciembre.
El ministerio de Hacienda juntó hace unos días a los responsables de las carteras económicas de las provincias y les tiró sobre la mesa, sin rodeos, las consecuencias fiscales que traerá tanto para gobernadores como para intendentes la aprobación del proyecto de Sergio Massa al respecto.
La Casa Rosada quiso meter miedo con los proyectos opositores sobre Ganacias. Y, al menos en el caso de Mendoza, lo consiguió.
Un detallado power point que fue distribuido en ese encuentro y que el ministro de Hacienda, Martín Kerchner, retrasmitió rápidamente al gobernador indicaba en quita de $100 mil millones aproximadamente de recursos a las provincias que, para el caso nuestro, se terminarían transformando en una suma cercana a los $3 mil millones para el año que viene.
Kerchner se lo dijo a Cornejo: si esto se aprueba, el recorte será en obra pública provincial en 2017.
El presidente está tratando de convencer a los gobernadores, para que esto a su vez presionen a sus legisladores, de que la iniciativa de Massa es inviable.
A cambio, ofrecen una modificación gradual de Ganancias que, para el caso mendocino, implicaría una baja de ingresos nacionales para el año que viene de $700 millones (en lugar de los $3.000 millones) y caya caía, sostiene Kerchner, ya está contemplada en la ley de Presupuesto que el Senado aprobó el martes.
Se descuenta que Cornejo respaldará el proyecto de Cambiemos en el Congreso, más allá de las protesta que ya hizo sentir a nivel nacional, por otra pérdida de recursos en el corto tiempo por la disminución de ingresos por regalías petroleras.