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Denuncian que en Mendoza se sufre el "Apocalipsis" en la cárcel

El sacerdote Roberto Juárez ratificó los conceptos que le dio a conocer al abogado Varela Álvarez y que éste publicó en MDZ el domingo.
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El sacerdote que trabaja con los internos de la prisión de San Felipe, Roberto Juárez, párroco de la iglesia Virgen Peregrina del barrio La Gloria, ratificó los términos que fueran escritos por el abogado Carlos Varela Álvarez el domingo en MDZ sobre la situación carcelaria. Denunció que en una de las celdas de la prisión en la que hace su trabajo pastoral "se puede vivir el Apocalipsis". Juárez invitó a vivirlo: 

"Pongámonos nosotros en ese hacinamiento, esa denigración de que comés, dormís y cagás en el mismo lugar, no reinserta sino que deshumaniza", dijo.

En diálogo con Santiago Montiveros y Federico Croce en el "GPS de MDZ Verano", por MDZ Radio el sacerdote católico expresó que como "no tengo ni capilla ni oficina, cuando llego voy a los patios y doy la misa. Tengo contacto directo con los detenidos". Indicó que la carta que recibió Varela Álvarez y que mencionó en su columna de MDZ, "se las envío habitualmente a muchos responsables de la situación penitenciaria". Notas similares describiendo la crítica situación en la que se alojan los detenidos le ha enviado, dijo a la Dirección de Derechos Humanos de la Suprema Corte de Mendoza, a la Procuración Penitenciaria, al Arzobispado.

Sobre las condiciones infrahumanas en la que viven los detenidos, consideró que "yo palpo las situaciones pero no tengo capacidad de dar respuesta, solo pedirle a Dios". Por eso, aclaró, es que manda las cartas a quienes sí podrían hacer algo.

"Al mediodía abordaremos el tema. Fabricio Imparado, de la Procuraduría, ya lo sabía porque se lo mandé por correo electrónico", anticipó a MDZ Radio.

Para a fondo con la problemática, Juárez requirió a la sociedad que "tenemos que especificar qué es lo que queremos hacer con nuestros presos". "Si la problemática carcelaria no está abordada de manera seria, tampoco podemos abordar la seguridad", definió.

Luego aceptó que "la gente quiere que se pudran en las cárceles, y es cierto que han causado daño en la vida de muchos. no los vamos a felicitar". Pero indicó que "también hay que saber qué hacer con las cárceles, cómo se aborda una política penitenciaria".

No quiso hablar sobre la continuidad del director general del Servicio Penitenciario, Eduardo Orellana, que ejerce el cargo desde el gobierno anterior. "Eso no sé porque no me muevo en el ámbito político. Yo me muevo en el terreno: con los presos y en mi parroquia, porque soy cura", subrayó

Reconoció que hay un mejoramiento en las viandas y anticipó, en tono positivo, que "a la larga va a dar una presencia cualitativa es la de la universidad dentro de la cárcel". 

Pero puso el dedo en la llaga en lo que corresponde a la capacitación de quienes deben trabajar adentro de las cárceles. "No pueden hacer un curso de 4 o 6 meses y largarlos de penitenciarios. A partir de allí está todo mal. Es una irresponsabilidad de la conducción saber que no tenés preparado a nadie para manejar la cárcel. Hace falta algo más serio. En lo concreto, hay agentes penitenciarios en módulos superpoblados que van viendo cómo hacer las cosas cuando no tienen recursos", concluyó Juárez.