Pérez, ante el infierno tan temido
Dos reuniones le marcaron el pulso al desordenado PJ mendocino esta semana. Una de ellas fue el jueves y bajo el amparo del empresario Omar Alvarez. En sus oficinas, José "Pepe" Scioli, hermano de Daniel, escuchó las quejas de un puñado de dirigentes justicialistas locales que necesitaban que el candidato a presidente les dijera qué hacer con Alfredo Cornejo.
Si bien Pepe aparece un poco más audaz desde lo político que el gobernador bonaerense, lleva el ADN componedor de los Scioli.
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"No se entreguen, pero consideramos que es necesario acordar", les dijo. Frente a él estaban los intendentes Emir Félix, Alejandro Bermejo, Martín Aveiro, Roberto Righi y Rubén Miranda, más el senador Eduardo Bauzá y la directora del Banco Nación, Patricia Fadel.
La tunuyanina había sido la promotora del encuentro, pendiente quizás de que el PJ podría terminar encolumnándose si Scioli bajaba línea. Pero eso no pasó, más allá de que tanto Daniel como Pepe habían escuchado de boca de Francisco Pérez el ruego por la necesidad de llegar a un acuerdo.
La otra cumbre se produjo más acá en el tiempo. Fue el viernes, en Maipú. Y tuvo el color de los azules del peronismo y con Fadel otra vez como protagonista.
Allí se habló del estado de situación de la negociación que la provincia está llevando adelante con el Nación.
El resultado del informe fue desalentador. El directorio del banco no se ha movido ni un solo centímetro de su postura de no concederle a la provincia el salvataje que solicitó y hacia adelante el panorama es más oscuro todavía.
Axel Kicillof, el ministro de Economía, ya le habría bajado el pulgar al pedido mendocino y los argumentos de la negativa serían estrictamente políticos.
Uno de ellos razonable, si se sigue la lógica kirchnerista: someter a Cornejo a partir de diciembre y atar la relación con el futuro presidente, su apuesta obvia es Scioli, a las urgencias financieras desesperantes que tendrá el próximo gobernador.
Los radicales ya están al tanto de esto y por eso ya presionan al intendente de Godoy Cruz para que haga público el fracaso de la rosca con el banco: es esperable que en cuestión de días, si las negociaciones con el Nación siguen estancadas como están, Cornejo aparezca blanqueando y despotricando contra el "no" de Kicillof.
Hay algo de lo que todos hablan por lo bajo tanto en Maipú como en los encuentros con Scioli: el Banco Nación todavía no accedió a prestarle a Mendoza buena parte de lo que necesita este mes para pagar los sueldos.
El ministro de Hacienda, Juan Gantus, anticipó en su momento que serían unos $550 millones. Otras estimaciones hablaban de $750 millones, aunque la cifra definitiva estaría en los $650 millones.
Fadel, en la cumbre del viernes, los puso al tanto a sus interlocutores del PJ de lo que está pasando.
El directorio del Nación está a las puertas de un problema judicial severo si el Gobierno de Mendoza no presenta el respaldo legal correspondiente para justificar los préstamos que tomó en los últimos meses, precisamente para el pago de sueldos.
Para que se entienda: en medio del desastre, Pérez viene acudiendo al Nación para que lo socorra mes a mes y poder hacer frente a los salarios de los estatales. Desde finales de 2014 y durante los primeros meses de 2015, el banco aportaba unos $600 millones mensuales en concepto de Anticipos Financieros Transitorios (ATF) que cubrían aproximadamente el 50% de la nómina y que el ministerio de Hacienda alcanzaba a cubrir cada fin de mes.
Desde julio los ATF ya no alcanzaron y el Nación viene cubriendo la nómina salarial completa que llega a los $1.400 millones. Una parte, con los anticipos financieros. Y la otra, con préstamos.
Hay uno de esos préstamos, de $800 millones, que Mendoza no solo no paga todavía. Sino que tampoco presentó los avales legales ante el Nación para poder tomarlos.
Sin el respaldo legal correspondiente, la línea gerencial del banco ya no puede justificar la ayuda a Mendoza y por eso no habrá forma de que le vuelva a prestar dinero.
Violando todas las leyes, Pérez pidió créditos sin tener la autorización legislativa correspondiente y fue muy fuerte en estos últimos días la presión sobre organismos como la Asesoría de Gobierno y la Fiscalía de Estado, para que avalen la firma de un decreto que lo terminara autorizando.
El expediente todavía no pasa por ninguno de los dos organismos y el gobernador habría apelado a una maniobra increíble. Aunque digna de él.
Paco mostró ante el Nación una copia de decreto trucho, con número y todo, para demostrar que a la habilitación legal solo le falta la publicación en el Boletín Oficial. Pero era todo mentira.
La autorización del Nación para volver a financiar a Mendoza este mes tiene que llegar antes del martes y hay dos caminos para evitar lo que nadie quiere: que se dejen de pagar los sueldos y justo en el menos de las elecciones.
El camino más rápido, es que el acuerdo político por el endeudamiento salga y así la Fiscalía y la Asesoría tendrían, entre mañana y pasado, el camino libre para avalar desde el punto de vista legal el préstamo ya tomado.
El otro es más complejo. Los organismos de control deberían apelar a un andamiaje jurídico que va desde la interpretación de algunas viejas normas en las leyes de Presupuesto, de la ley de Paritarias de 2015 y hasta una justificación dentro de la ley de Administración Financiera.
"El encuadre legal va a estar, de alguna forma o de otra. Pero va a estar antes del martes", se esperanzan en el Gobierno mientras, en medio del descalabro, contienen la respiración para que el dinero para los salarios de los estatales aparezca.
Los cambios del PJ al acuerdo
De las reuniones del viernes surgió un borrador para introducirle cambios al proyecto que acordaron Pérez y Cornejo y que el PJ manoseó en estos últimos quince días.
Es la segunda vez que el peronismo le frena la transición al gobernador desde que esta arrancó el 22 de junio. Aunque esta vez la situación es peor.
De manera anárquica, Tanús y los intendentes se movieron prácticamente como si el gobierno provincial no existiera. Crisis que se agravó luego de que Paco se tomara cuatro días de vacaciones y de que su vicegobernador, Carlos Ciurca, no moviera ni un músculo ni a favor ni en contra del acuerdo.
Nadie manda en el Gobierno, nadie lo hace en el peronismo y tampoco Cornejo, que intenta comenzar a tomar medidas, sin que le hayan dado el bastón todavía.
El nivel de tensión alrededor de la ley de endeudamiento bajó entre el viernes a la noche y ayer por la mañana en las filas del PJ.
Se alumbró un bosquejo que se intentará consensuar con los bloques de ambas cámaras legislativas mañana por la mañana y que luego someterán a negociación con la UCR.
Allí se barajan tres puntos al menos. Uno de ellos, corregir la redacción del artículo que le otorgará nuevo financiamiento a Aysam. El otro, bajar las pretensiones de ampliar el pedido de endeudamiento a más de $6000 millones como barajaron los intendentes y dejarlo en $5.800 como arreglaron el gobernador que sale con el que entra.
En este punto los jefes comunales aceptaron que su reclamo para que se le cancele la deuda que el Gobierno tiene con ellos por los incuplimientos en el pago de convenios para obras y por el canon de YPF, se incluya dentro de la distribución que se hará de los préstamos.
En ese sentido se estima que se establecerá un orden de prelación en el pago de la deuda flotante y que terminarían accediendo en la repartija a una cifra que no será superior a los $200 millones.
Por otro lado el peronismo tratará de acotar a un año, la prerrogativa que pide Cornejo en la ley para poder endeudarse a futuro para el pago de amortización de deudas.
El próximo gobernador pretende lograr la autorización permanente para este tipo de trámite y el peronismo dice ahora que está dispuesto a dárselo. Aunque solo para 2016 y con la salvedad además de que no ingresarán con la ley de Presupuesto del año que viene, nuevas autorizaciones para contraer deuda.
Cornejo duda. Podría acceder a eliminar el artículo de Aysam, pero eso significaría un problema para Pérez que se quedaría sin el paraguas legal que esta nueva norma le daría, a la utilización incorrecta que hizo de $500 millones en créditos que estaban destinados a la empresa de agua y que terminaron en gastos corrientes.
No habría demasiado problema, sostienen en el radicalismo, con los fondos para los intendentes. Pero todo volvería a trabarse en los cambios propuestos al artículo 2, el que autoriza los endeudamientos a futuro sin necesidad de nuevas votaciones legislativas.
Cornejo sigue cerrado en que ese artículo se apruebe tal como él lo acordó con el gobernador y tampoco se mostraría permeable a asumir el compromiso de no pedir más deuda para el año que viene.
El bosquejo de borrador de ley provincial de Presupuesto 2016 que se está elaborando en Godoy Cruz, establece un déficit que no bajará de los $3000 millones. Y que se cubrirán, según ya se sabe, con más deuda.