ver más

¿El Gobierno trabaja para Mendoza o para sí mismo?

El análisis del director de MDZ en el programa "Uno nunca sabe" con Eduardo Ripari, Roxana Badaloni, Federico Croce y Santiago Montiveros.

¿Los funcionarios administran para Mendoza o para sí mismos? La respuesta no es está liberada al libre albedrío: quien se hace cargo de una función tiene obligaciones con el Estado, más allá de la pertenencia política, lo que les diga su partido o su jefe o lo que ellos mismos crean que debe ser su función. Todo ello está reglamentado así y está bien que así sea, precisamente, para evitar que limiten sus acciones a cubrir su breve paso por la función pública y minar el camino para quienes le sucedan.

No lo han entendido así los ministros del gobernador Francisco Pérez y quién sabe si el propio mandatario esté de acuerdo con esto, si es que todavía ejerce alguna influencia sobre su gabinete.

Uno de los voceros del oficialismo, el ministro de Agroindustria y ex titular de la Obra Social de los Empleados Públicos (Osep) y de Hacienda, Marcelo Costa, dio esta mañana en diálogo con el programa "Uno nunca sabe" por MDZ Radio algunas definiciones que representan toda una concepción de la función pública, bastante diferente a la establecida por un sistema republicano:

- Gobernamos hasta el 9 de diciembre y después, los problemas de Mendoza son problemas de otros.

- Mantener una altísima deuda con proveedores, con atraso de hasta un año, es normal y, como ha sido siempre así, lo seguimos haciendo, sin corregir ese error.

- Manejarnos sin presupuesto provincial está bien y se puede gobernar perfectamente.

Los tres conceptos son erróneos. No hablamos siquiera de la comisión delitos, como podría estar sucediendo con las retenciones a trabajadores, sino de parámetros que sirven para que nos demos cuenta que la vara con la que hemos estado midiendo a los gobernantes ha estado muy baja.

Mientras el nuevo gobernador Alfredo Cornejo se muestra harto de que el actual mandatario juegue a las escondidas con las cifras del descalabro provincial, también es posible que haya un hartazgo social de que los funcionarios hagan y digan lo que quieran, sin control ni freno. Posiblemente sea la oportunidad de marcar nuevas pautas hacia adelante. Pero con lo sucedido hacia atrás, recientemente, ¿quién va a hacer algo ejemplificador, además de votarles en contra?