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Gómez produjo divisiones entre los abogados de derechos humanos

Diego Lavado afirmó que el criterio entre los letrados "no es unánime". El candidato para la Corte fue subsecretario de Justicia en los años en que Mendoza fue sometida a juicio por las desapariciones de Guardatti, Baigorria y Garrido. La negociación con Cornejo y el radicalismo.
Foto: Fernando Martinez/MDZ
Foto: Fernando Martinez/MDZ

El domingo a la mañana, el candidato a gobernador del radicalismo, Alfredo Cornejo, recibió en su despacho, junto al senador radical Jorge Palero, a los abogados de los derechos humanos Diego Lavado y Carlos Varela. El objetivo fue dialogar sobre el pliego del postulante a la Corte provincial Julio Gómez, que este martes será sometido a votación en el Senado provincial.

La UCR se concentró en las últimas semanas en el aspecto más controvertido del archivo de Gómez. Como subsecretario de Justicia de la última etapa del gobierno de Rodolfo Gabrielli y la primera de Arturo Lafalla le tocó lidiar con el juicio ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por las desapariciones de Cristian Guardatti, Adolfo Garrido y Raúl Baigorria a manos de la Policía, ocurridas en 1990 y 1992.

La intervención política de Gómez en aquel tiempo provocó revuelo entre los abogados de los derechos humanos. El viernes, Angélica Escayola, viuda de Alfredo Guevara, quien fue abogado de la familia Guardatti, pidió directamente el retiro del pliego de Gómez porque “participó y ejecutó una estrategia de impunidad de la violencia institucional”.

Sin embargo, el encuentro del domingo dejó a la vista que no todos los abogados de los derechos humanos piensan igual. Si bien la Provincia perdió entre 1996 y 1998 el juicio ante el tribunal internacional por los ciudadanos desaparecidos, lo que marcó un precedente nacional, para Lavado, el rol de Gómez en aquella trama no fue trascendental. “Sólo mantuvo la posición del Gobierno provincial de sostener que el caso estaba en manos de la Justicia”, expresó Lavado anoche ante la consulta de MDZ, y recalcó: “Esa no era su posición personal”.

Lavado, quien fue funcionario del área de derechos humanos en la gestión de Celso Jaque, agregó que el criterio entre sus colegas “no es unánime” respecto de Gómez. Aunque señaló que Varela es más crítico que él sobre el rol del candidato a la Corte.

El letrado, a diferencia de Escayola, optó por no meterse en el debate en torno al rol de Gómez en la política de derechos humanos. Aunque en esta decisión incidió la falta de acuerdos en el encuentro del domingo, en el cual los abogados consultaron a Cornejo sobre a quién propondría para un cargo en la Corte en lugar del postulante del justicialismo.

Para los abogados de los derechos humanos, Gómez no es una maravilla, pero no tienen a la vista una opción mejor. Por eso le regatearon a Cornejo y al radicalismo el apoyo para evitar que el candidato pase el filtro de la votación del Senado.

La violencia policial de los 90 ha quedado atrás para algunos. Incluso hay abogados de los derechos humanos que están conformes con los cambios que se produjeron en los tres poderes del Estado provincial a raíz luego del juicio por las desapariciones de Guardatti, Baigorria y Garrido.

El presente indica, entre otras cosas, que Lavado integra el tribunal de Ética del Colegio de Abogados que preside el propio Gómez, cuyo pliego será sometido a votación de los senadores a las 10 de este martes.