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El PJ no blanqueará en la Legislatura los pases a planta

El oficialismo cambió la estrategia y calificó el control de las listas que pide la UCR como una "caza de brujas" en contra de los estatales. Con el apoyo del FIT, tratará de que los acuerdos paritarios con los gremios sean ratificados antes de las elecciones. Los radicales no descartan ir a la Justicia.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

El oficialismo ya tomó la decisión de no blanquear la misteriosa lista de empleados contratados que pasarán a planta permanente en el Estado mendocino.

Hasta la semana pasada, los diputados del peronismo prometían abrir el debate en la Legislatura y mostrar las nóminas. Incluso aprobaron todos los pedidos de informes de la oposición que iban en ese sentido.

Pero en las últimas horas el discurso cambió: “Nunca hicimos una caza de brujas con los empleados, yo no he revisado listas ni en el gobierno de Cobos”, sentenció ayer el presidente de la Cámara Baja, Jorge Tanús, quien agregó que el visado de las listas de pases a planta no es una condición sino un simple "pedido de los radicales".

Tanús señaló además que “esta es nuestra posición y la del FIT”. Los legisladores del Frente de Izquierda están bajo la influencia de la secretaria de ATE, Raquel Blas, principal promotora de los pases a planta.

Esta alianza eventual entre el PJ y la izquierda podría repetirse a la hora de la votación para aprobar los acuerdos paritarios en Diputados. Juntos, suman 24 votos, es decir, justo la mitad de la Cámara Baja.

A pesar de que el PJ todavía no tiene los números para asegurarse la aprobación, tiene la decisión de avanzar hacia una ratificación rápida de los acuerdos, previo paso, igualmente exprés, por las comisiones de LAC y Hacienda y Presupuesto de Diputados.

Tanús ya anunció en ese sentido que intentará que los acuerdos con los gremios sean ratificados en Diputados a más tardar el 10 de junio y explicó que esto es un pedido de los propios sindicatos. “Tienen miedo que el radicalismo no los acepte si gana las elecciones”, afirmó.

Sin embargo, el apuro podría tener que ver también con las disposiciones de la ley de Responsabilidad Fiscal, que impide incorporar personal en la víspera del fin de una gestión.

El Gobierno comenzó a imprimirle velocidad al trámite este jueves, cuando publicó los decretos de homologación de los acuerdos paritarios en el Boletín Oficial. Después de esto sólo queda la ratificación legislativa para que todo lo acordado sea ley.

Hasta ahora sólo hay claridad en un punto de esos acuerdos: el gobierno de Francisco Pérez aplicó un aumento salarial del 35 por ciento en promedio. Pero en todas las negociaciones realizadas hasta ahora hubo pases a planta de empleados que no fueron transparentados y en los que se detectaron casos de funcionarios políticos que conseguirán la estabilidad antes de que finalice el gobierno de Pérez.

El caso emblemático es el de la salud. Un grupo que para el Gobierno sería cercano a los 600 agentes, pero que para la oposición podría llegar a los 1.600, consiguió de la mano de Raquel Blas este beneficio.

Nadie lo sabrá con certeza si no se abren las listas. La presión más fuerte para que así sea corre por parte del bloque radical. Su presidente, Néstor Parés, confirmó ayer que el partido opositor pretende revisar las listas para evitar que pasen el filtro “ñoquis y funcionarios” y advirtió que los radicales podrían acudir a la Justicia si el Gobierno vulnera las condiciones que establece la Constitución para la creación de cargos en el Estado o comete otra irregularidad en los pases a planta.

Parés insistió en que hay una alianza entre el oficialismo y Raquel Blas para que los pases a planta no sean controlados, aunque por otro lado trató de evitar que los empleados estatales identifiquen a la UCR con el enemigo a pocos días de las elecciones generales: “Seguramente varios de los acuerdos están bien y los vamos a aprobar”, expresó.