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Surge de La Cámpora otra fuerte crítica a Pérez

El director del PAMI y un abogado de la agrupación redactaron un documento que critica la ley de Ética Médica que envió el gobernador a la Legislatura. Cuestionan los capítulos que avalan la "objeción de conciencia" en la aplicación del aborto no punible. Dicen que el proyecto "no pone el acento en el enfermo" y piden atacar negociados de la actividad.
Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

Otra vez La Cámpora entró en cortocircuito con Francisco Pérez. Ahora el motivo del conflicto es la ley de Ética Médica, un ambicioso proyecto del Poder Ejecutivo que el gobernador anunció el 1 de mayo, en su discurso ante la Asamblea Legislativa, y que ya se está discutiendo en ese ámbito.

En aquel mensaje, Pérez consideró que la ley de Ética Médica es necesaria para cuidar al paciente y terminar con los negociados en el ámbito de la salud. Pero a pocos días de su presentación, desde el kirchnerismo puro salieron al cruce con una serie de planteos en los que se cuestionan puntos del proyecto de Paco y se pide abordar más certeramente los casos de corrupción.

El documento camporista empezó a circular ayer en las redes sociales como un “humilde aporte” al debate de la iniciativa y lleva las firmas del director del PAMI en Mendoza, Marcelo Álvarez; y el abogado Lucas Gómez. Uno de los puntos más criticados por los militantes es que aparezca en la ley de Ética un conjunto de artículos que vuelven a poner en el tapete la discusión acerca de la “objeción de conciencia” en la aplicación del aborto no punible y las técnicas de esterilización.

"Con respecto a un tema controversial pero ya legislado a nivel nacional: la Ligadura de Trompas de Falopio y el Aborto No Punible (en caso de violación). La ley propuesta debe respetar el fallo de la Corte Suprema de la Nación y la argumentación de la famosa “Objeción de Conciencia” del profesional no puede primar a la accesibilidad del método solicitado por la mujer víctima o la mujer que planifica su natalidad”, expresan Álvarez y Gómez en el documento.

Y agregan en este sentido: “Proponemos un registro de médicos objetores de conciencia, pero primando la garantía de la prestación. No se puede objetar cualquier procedimiento en un hospital del Estado ni dejar de cumplir la ley”.

Estas apreciaciones apuntan a los artículos de la ley de Ética Médica que aborda la reproducción humana. Este capítulo establece que “el médico debe respetar integralmente la vida humana desde la concepción y hasta su finalización” y resalta que al profesional “le está prohibido la interrupción del embarazo en cualquiera de sus épocas”, salvo en los casos “excepcionales” previstos por ley.

En el artículo 80, el proyecto dice que “la certificación de la necesidad de interrupción del embarazo deberá hacerla una junta médica”, mientras que el 86 establece con todas las letras que “el médico tiene derecho a negarse por razones de conciencia a aconsejar alguno de los métodos de regulación y de asistencia a la reproducción, a practicar la esterilización o a interrumpir un embarazo”.

Aborto no punible

La discusión entre el Gobierno y referentes de La Cámpora por este aspecto de la ley de Ética Médica reaviva el debate que reina en Mendoza desde 2012, cuando Pérez (al igual que varios gobernadores) se negó a aplicar un fallo de la Corte Suprema de la Nación que avaló el aborto no punible en casos de violación, sin necesidad de que haya denuncia denuncia policial, e impulsó la producción de protocolos para el ejercicio de este derecho en los hospitales públicos de las provincias.

En la Legislatura fracasaron los intentos de imponer por ley el protocolo de aborto no punible (que existe a nivel nacional), con lo cual el Gobierno consiguió que el problema no se discuta más: al margen de la decisión de la Corte Nacional, que amplía el derecho al aborto no punible, la Provincia aplica una serie de procedimientos que restringen la práctica.

Que la ley de Ética Médica haya puesto el foco otra vez en la limitaciones para la práctica del aborto y en la objeción de conciencia de los profesionales hace dudar puertas adentro del kirchnerismo sobre las verdaderas motivaciones de la norma propuesta para acabar con los negociados de la medicina.

En La Cámpora no esconden sus dudas y algunos tildan abiertamente al gobernador de “conservador” por lo que propone en el proyecto de Ética Médica. Aunque no es la primera vez que lo hacen: hay que recordar que hace poco la agrupación kirchnerista retiró a funcionarios de la gestión tras cuestionar la política en derechos humanos de Pérez.

Otras críticas

Pero no solamente los artículos sobre el aborto no punible han sido cuestionados desde La Cámpora. Según el documento con los aportes del sector, la ley de Ética Médica, que tiene en total 223 artículos, “debe cambiar el eje del abordaje porque es muy médico-hegemónico, creemos que no está puesto el acento en el sujeto enfermo como bien lo enuncia la ley nacional 26742”.

Se menciona también la necesidad de mejorar la atención y cuidar al paciente terminal y de evitar el “ensañamiento terapéutico”, reflejado, a ojos de los autores del documento, en el alto índice de “césareas innecesarias” que se practican en las instituciones privadas.

No es por ahora el objetivo de La Cámpora incidir directamente en la discusión legislativa de la ley de Ética Médica y hasta incluso se resalta que el documento es la opinión de dos integrantes, no de la agrupación en su totalidad, que se maneja por órdenes que llegan desde Buenos Aires. Pero el ruido político será inevitable.

En este sentido, el director del PAMI y un colaborador se meten con el asunto de los negociados y consideran que una ley de este tipo tiene que “regular estímulos e incentivos de la propaganda médica: viajes a congresos pagos por cursos, asociaciones ilícitas”.

Sostienen además que, más allá de los colegios médicos, debe promoverse “la participación del pueblo” en la salud y “atender los riesgos que nos presentan las corporaciones médicas que interfieren en la formación de los médicos, tipos de especialistas, influencia en la autoridad sanitaria, en la incorporación laboral de los nuevos médicos”.