Presenta:

Macri trajo el último espaldarazo para Cornejo

El líder del PRO -acompañado por Ernesto Sanz- elogió la gestión del intendente de Godoy Cruz, y aseguró que es el "candidato del cambio". Además, dejó abierta la puerta a las privatizaciones en caso de ser presidente.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

En un clima festivo y con ánimo triunfalista, los líderes del PRO y de la UCR, Mauricio Macri y Ernesto Sanz, respectivamente, expresaron en persona su apoyo al precandidato de Cambia Mendoza, Alfredo Cornejo, en Maipú.

La elección del escenario no fue gratuita, ya que es el territorio de uno de sus principales adversarios a vencer en las PASO de este domingo: el peronista Adolfo Bermejo, quien encabeza la fórmula “oficial” del Frente para la Victoria.

“Este domingo vuelvo para festejar”, adelantó Macri, algo diametralmente opuesto a lo que pasó el domingo en Salta, donde el candidato del kirchnerismo se impuso por una diferencia apabullante.

“Salta no tiene que ver con lo que pueda pasar en Mendoza. Acá el radicalismo está instalado, allá empezamos tarde”, admitió el líder del PRO en conferencia de prensa, al tiempo que consideró que “los ciudadanos piden un gobierno que escuche y que no se crea un 'iluminado' a la hora de gobernar".

Consultado por las voces críticas que hablan de un regreso a los '90 en un eventual gobierno del PRO, el empresario aclaró: “No queremos volver a los '90 sino al siglo XXI”.

En cuanto a posibles estatizaciones, Macri aseguró que su deseo es “que la gente reciba buenos servicios, sin importar si son públicos o privados”.

El líder del PRO dijo que "la Presidenta" tiene un relato muy lindo", y "habla durante horas sobre lo bien que estamos", pero que en su experiencia, cada vez que golpea la puerta de algún vecino para conversar sobre la Argentina, son problemas comunes como la falta de agua, luz, o problemas con el transporte público lo que le cuentan. 

"Hay que hacer las cosas bien, no importa si los servicios son públicos o privados, y si algo no lo podemos hacer nosotros y si lo puede hacer un privado, mejor. Porque es más fácil controlar que hacer, pero este gobierno no hizo ninguna de las dos cosas bien", insistió Macri, dejando la puerta abierta al ingreso de empresas privadas para manejar servicios públicos.


El impuesto de la discordia

Tanto Macri como Cornejo aprovecharon además para criticar el manejo que hace el Gobierno nacional del impuesto a las Ganancias, que le valió un paro nacional a la Casa Rosada el último día de marzo.

El líder del PRO calificó al gravamen como “otra estafa más sumada a la inflación”. “El que no pagaba Ganancias antes de la inflación no tiene que hacerlo ahora”, consideró.

En el caso puntual de Mendoza, los gremios presionan para buscar alguna alternativa que o bien los exima del pago del impuesto, o se otorguen aumentos tales que lo licúen, cosa que el gobernador Francisco Pérez parece estar dispuesto a abordar.

Cornejo fue tajante al asegurar que se trata de un “manotazo de ahogado”. “Es un pago en negro, un parche, y no soluciona los problemas fiscales que tenemos”, opinó el radical.  

El banquete de los $2.500

Los precandidatos justificaron además la lujosa cena para recaudar fondos de campaña que encabezará el líder del PRO esta noche en Mendoza.

Macri organizó un banquete en el hotel Sheraton con una tarjeta de $2.500.

“Es mejor aportar dinero a una cena que usar el Estado para beneficio propio”, argumentó Macri, y Sanz agregó un dardo para Jorge Tanús, quien calificó de “obsceno” el banquete: “Los que critican deberían estar gestionando para dejar una provincia mejor de la que dejan”.