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Por qué se demora el Espacio de la Memoria

Paco Pérez prometió construirlo en el ex D2 el año pasado, pero en vísperas de otro aniversario del golpe de Estado de 1976, es un hecho que no podrá cumplir. El ministro de Seguridad afirmó que la obra se demoró por problemas presupuestarios y descartó irritación de la Policía.

La ida de funcionarios de La Cámpora que trabajaban en el área de Derechos Humanos dejó a Francisco Pérez en un lugar incómodo respecto de una de las principales banderas del kirchnerismo, a pocos días de que se cumpla otro aniversario del golpe militar de 1976. Pero un cóctel que mezcla factores ajenos al posicionamiento ideológico del gobernador generaron esta ruptura.

Es un hecho que el factor número uno de estas renuncias fue el quiebre en la relación de Paco con Cristina por las listas de candidatos y la estrategia electoral del gobernador, que está decididamente inclinado hacia la candidatura presidencial de Daniel Scioli. Pero si se escarba un poco aparece un elemento más mundano aún: la demora en la sanción del Presupuesto 2014 y la parálisis en el rubro de la obra pública jugaron para que la relación de Pérez con La Cámpora no subsistiera.

La cronología indica que el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, Juan Manuel González y los dos directores bajo su órbita, Natalia Brite (quien en realidad milita en el Partido Comunista) y Emilio Báez, renunciaron por sus "profundas diferencias" con el Gobierno en materia de derechos humanos. La prueba fundamental fue el incumplimiento del decreto 499­, firmado por Pérez en marzo del año pasado, que promovía la creación de un Espacio de la Memoria en el antiguo centro de detención denominado D2.

El ex ministro de Salud, Matías Roby, echó nafta al fuego al apoyar la sospecha de que Pérez no avanzó con esa obra para “no irritar a la Policía”, institución con la que su gobierno ha generado casi una sociedad en los últimos años.

Pero la realidad parece ser más sencilla que las teorías conspirativas. Como en muchos casos, parece que el gobernador sencillamente no pudo cumplir con lo que había prometido y firmado por escrito.

Según el ministro de Seguridad, Leonardo Comperatore, la demora en la sanción del Presupuesto 2014 retardó mucho más de lo esperado las obras necesarias para generar un espacio conmemorativo en el D2. Comperatore recordó que para cumplir con la memoria, primero el Gobierno tenía que cumplir con los empleados vivos y construir las instalaciones necesarias para trasladar más de un centenar de efectivos que hacen tareas administrativas en el viejo Palacio policial de Belgrano 179 de Capital.

El plan consiste en trasladar Investigaciones a la Base aérea Cóndor, ubicada en El Challao, lugar donde ya se edificaron las instalaciones de la división de Narcocriminalidad. Comperatore indicó que, lejos del respaldo o no a la lucha por los derechos humanos, el Espacio de la Memoria no puede ser realidad si un piso entero del D2 sigue ocupado con gente y expedientes. Y la obra en El Challao todavía no finaliza.

¿Por qué esta obra no terminó aún? La explicación oficial es que el Presupuesto 2014 tardó hasta julio en ser sancionado debido a la pelea por el endeudamiento con el radicalismo.

Comperatore trató de evitar una polémica con La Cámpora pero no se privó de recalcar que en la cúpula policial no quedan rezagos del proceso. “Todos los comisarios en funciones son de la democracia”, señaló.

Y agregó que, si fuera por irritación de la fuerza policial, el enojo podría extenderse a otros ocupantes del Palacio propio, como los fiscales especiales de la Justicia.

Nada privará de todos modos que este aniversario del golpe de Estado (el número 39) sea, tal vez, el más amargo para Pérez. Hace un año, las cosas eran completamente diferentes. En pleno romance con la Casa Rosada, hasta la agencia oficial Télam le dedicó un amplio espacio a su anuncio sobre la refuncionalización del Palacio Policial, donde supo funcionar un centro de detención y torturas.

El Espacio de la Memoria, según los planes de Paco, incluiría lugares para ubicar a las áreas de gestión en Derechos Humanos de su gobierno.

En el acto de 2014 donde conmemoró el 38 aniversario del Golpe, Paco fue a la explanada del edificio policial. “Estamos hoy aquí entregándole al pueblo un lugar de horror como fue el D2 para que se convierta en un espacio para alimentar la memoria democrática”, dijo el gobernador. Estaba presente el ministro de la Suprema Corte de Justicia y amigo de Pérez, Omar Palermo, quien lo elogió: “Es un acto de reparación formidable”.

Pero con el correr de los meses, las cosas se fueron complicando. La anunciada refuncionalización no se produjo y en octubre, cuando vencieron los plazos del decreto, agrupaciones de derechos humanos fueron a hacerle un reclamo a Pérez a la Casa de Gobierno.

Curiosamente, en aquellos días, el subsecretario de Derechos Humanos le quitaba dramatismo a la situación y señalaba, como hoy dice Comperatore, que las obras se habían demorado por problemas de presupuesto.

En algún momento incluso surgió la idea de cohabitar el ex D2 con la Policía, que tiene clausuradas sus viejas celdas del proceso. Pero no se avanzó.

Cerca de fin de año, los organismos de derechos humanos avisaban que el último plazo de Pérez sería el 24 de marzo de este año. Si bien es cierto que Paco no cumplirá, es discutible que sea por alguna razón especial: muchos y variados anuncios suyos van quedando ya como simples anécdotas para una recopilación de promesas.