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El alumno que superó a su mentor

El ganador de las PASO en la Ciudad de Mendoza tuvo que superar varios pasos previos antes de imponerse en forma contundente.
Foto: Gentileza diariovox.com.ar
Foto: Gentileza diariovox.com.ar

  Cuando ya transitaba sus últimos días, Víctor Fayad llamó a Rodolfo Suárez y le dijo: "Yo no te digo nada y con eso te digo todo". Suárez, su fiel segundo hasta entonces, interpretó que eso le otorgaba toda la libertad que necesitaba para desarrollarse políticamente por sí mismo. Y lo hizo. 

De pronto Suárez, que parecía un político destinado simplemente a manejar una transición, comenzó a levantar su perfil, a restablecer relaciones afectadas por el carácter particular del "Viti" y a oxigenar una municipalidad que estaba bajo un tipo de mando demasiado personal. También se abrió a otros políticos, y no sólo de su partido, hasta que finalmente pasó a ser percibido como un intendente con personalidad propia. 

Pero todavía le quedaba un as en la manga que jugó con gran habilidad: adelantar las PASO y las elecciones en su departamento con el argumento de que los ciudadanos lo tenían que legitimar en la intendencia. Así pasó a convertir a su legitimación en la primera elección a nivel nacional, en un año electoralmente caliente, que además registró un inesperado terremoto de proporciones con la muerte del fiscal Nisman. Para Suárez se alineron varios planetas, incluyendo el espíritu acuerdista que hoy encabeza su partido y que lo ayudó en esta elección con el retiro de los candidatos del PRO. 

El dato más fuerte de esta elección es la cantidad de votos que recuperó Suárez para su partido, que en la última elección obtuvo sólo el 37% de los votos en Capital, por más que hubiera ganado. Haber subido ese registro a alrededor de 6 de cada 10 votos es impresionante, lo cual es más fuerte porque consiguieron encabezar un frente manteniendo la histórica lista 3, con el color rojo y el escudito incluidos. Suárez se sintió liberado por su amigo, a quien agradeció emocionado en su conferencia de prensa, y lo supo aprovechar. Y al final superó a su mentor con un estilo totalmente opuesto y muy a tono con los vientos de cambio que hoy viven no sólo su ciudad, sino toda la República Argentina.