La UCR podría dilatar el debate de la Emergencia Fiscal
Alfredo Cornejo vuelve hoy al mediodía de su misión exploratoria por Estados Unidos, y cuando falta casi un mes para su asunción, comenzará a definir su estrategia para afrontar la honda crisis financiera que atraviesa la provincia.
El primer paso de esa estrategia tiene que ver con la Legislatura. Tras la aprobación de una ley de endeudamiento por 5.800 millones de pesos, el radicalismo presentó un proyecto para declarar la Emergencia Fiscal en la provincia durante tres años. Ahora tiene que resolver si avanzará o no con esa propuesta y cómo.
La Emergencia Fiscal tiene como principal objetivo afianzar la decisión de emitir bonos para el pago a proveedores del Estado, que son los más relegados en medio de la sequía de recursos del gobierno de Paco Pérez. Pero en la UCR se notó un rápido repliegue tras la embestida gremial, que asimiló el proyecto con la decisión radical de aplicar un ajuste que afectará a los empleados estatales.
El diputado Martín Kerchner, autor del proyecto y uno de los participantes de la misión de Cornejo a Estados Unidos, trató de aclarar en la semana desde el exterior que la norma no busca afectar paritarias futuras ni derechos de los trabajadores. Pero a la vez, en Mendoza, el bloque de diputados radicales puso el freno para evitar que haya más crispación gremial en la antesala de la asunción de Cornejo.
Néstor Parés, jefe de la bancada radical en Diputados, aclaró ayer que el proyecto se presentó ahora solamente para que entrara en el periodo de sesiones ordinarias de la Legislatura y relativizó la posibilidad de apurar su tratamiento.
"Si hay consenso con el PJ lo vamos a tratar, pero si no, no", afirmó el legislador, quien no descartó aplicar unaa sugerencia del presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, quien señaló que la iniciativa podría tratarse a partir de fin de mes, cuando cambie la composición de la Legislatura con la asunción de diputados y senadores electos.
Parés indicó que esta decisión se tomará a partir del martes tras consultar con Kerchner y demostró que no hay interés en apurar los tiempos, al sostener que la idea se empezará a discutir en la comisión de Hacienda de la Cámara Baja.
Este repliegue tuvo una explicación. El ataque a la ley de Emergencia Fiscal confirmó para los radicales que hay un bloque de resistencia que tiene su punta de lanza en los sindicalistas de SITEA, en especial Víctor Dagfal, referente del personal de la Administración Tributaria Mendoza (ATM).
Esta ala gremial ya empezó a atacar al Gobierno que todavía no asume, a pesar de que la UCR halla descartado un ajuste. Es un hecho de todos modos que la futura administración se está preparando para una batalla con los gremios en las paritarias del año próximo, aunque por el momento tenga la intención de cuidar sus fuerzas.
En el medio ha quedado encerrado un breve proyecto de Emergencia Fiscal que en principio generó cierta confusión. Sin embargo, sobre el fin de semana, quedó demostrado que sólo busca allanar el camino para una emisión de bonos que rondará (de acuerdo con la ley de endeudamiento) los 1000 millones de pesos. Los proveedores podrán aceptar o no este bono, aunque en la situación actual, no se observa otra vía para que puedan cobrar las deudas de la gestión de Pérez.
"Se denota necesario consolidar los pasivos como asimismo brindar instrumentos alternativos de pago y financiación que permitan honrar las obligaciones asumidas", dice el proyecto en sus fundamentos. Kerchner reafirmó esta idea a través de declaraciones donde manifestó que la ley de Emergencia Fiscal "es sólo para 2015" y no habla de las negociaciones salariales futuras.
Pero el debate sobre los aumentos de 2016 igual se metió por la ventana: no está en los planes de la UCR reiterar el año que viene el 35 por ciento de aumento que dio Pérez pero que no ha podido pagar.
Dirigentes combativos, como Raquel Blas de ATE, han señalado que el 35 por ciento es el piso de la próxima negociación. Pero Kerchner, virtual ministro de Hacienda de Cornejo, demostró que la futura gestión no está de acuerdo al recordar esta semana que “los empleados no están cobrando sus sueldos" por lo que "hay que ser responsables en los pedidos de aumento para el año que viene".

