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El acusado de matar a la preceptora fue seguidor de Máximo

La foto fue tomada en el sur del país hace algunos años. Desde La Cámpora local aclararon que Daniel Fernando Delamarre no tiene vinculación actual con la organización.
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La que ilustra esta nota sería una foto más de Máximo Kirchner si no fuera porque el militante que lo acompaña es nada menos que Daniel Fernando Delamarre, el acusado por el asesinato de la preceptora Patricia Maldonado en su departamento de la Sexta Sección.

La imagen a la que obtuvo acceso MDZ aparentemente fue obtenida en Santa Cruz y tendría cerca de dos años de antigüedad, pero se ha convertido en un testimonio sorprendente de la actividad política del hombre de 32 años, sobre quien pesa la fuerte sospecha de que fue el autor de un femicidio.


En Godoy Cruz, Delamarre, quien intentó quitarse la vida en la comisaría donde quedó alojado, es bastante conocido por los militantes partidarios. Sin embargo, en La Cámpora, hoy sus dirigentes salieron a despegarse rápidamente de él y negaron cualquier vinculación actual.

"Es un freaky (persona rara) que va de organización en organización, no es un militante activo", explicó un vocero La Cámpora, quien admitió que Delamarre no es un desconocido pero negó a  la vez que el acusado de asesinato haya tenido algún tipo de militancia junto a los referentes K locales.

Claro está, de todos modos, que su participación política en el kirchnerismo fue explícita en el sur. Al punto que se sacó una foto con el líder máximo de La Cámpora, haciendo la popular “V” de la victoria.

Sin embargo, la experiencia política de Delamarre aparentemente fue más amplia.

Hace varios años, fue empleado de la Municipalidad de Godoy Cruz, donde se desempeñó en el área de Control de Gestión y en el Parque Temático Vial.

"Le dieron trabajo porque contó que tenía una vida triste y que su mujer no le dejaba ver a su hijo por falta de plata, pero no fue un militante", se despegaron, en este caso, quienes lo conocieron en el radicalismo.

"Era un personaje notorio y cuando lo estaban por rajar se afilió a ATE, pero después se borró", contó un conocido suyo, quien dijo que Delamarre "se la echaba" y tuvo graves problemas laborales, como tratar mal a la gente que llamaba por teléfono a la oficina municipal para hacer un reclamo o amenazar a una compañera.

"Hasta una vez dijo que iba a poner una bomba en Control de Gestión", señalaron los que trabajaban con él en aquella época.

Aunque cuando se mudó al sur del país se hizo evidentemente kirchnerista, otras fuentes dicen que hay registros aparentemente dejados en Twitter por Delamarre cuando anduvo por aquellas tierras que muestran otra inclinación política.

Se trata de una serie de tuits donde el acusado no muestra su apoyo al PJ, sino que, por el contrario, revela su respaldo a candidatos de la UCR en la localidad de Río Grande, de Tierra del Fuego, y su militancia en “La Cantera Popular”, un movimiento juvenil del radicalismo.

La cuenta @fdelamarre tuvo vida breve y dejó de tener actividad en 2012. Tal vez, por su paso a La Cámpora.

Delamarre después volvió a Mendoza y este año fue visto otra vez en ámbitos de la política local: sus conocidos lo identificaron en la Junta Electoral cuando se realizaba el recuento de votos de las PASO y las elecciones generales provinciales.

Ni justicialistas ni radicales se hicieron cargo en este caso de la presencia de Delamarre en la Junta, y hasta hubo quienes aseguraron que el hombre acusado de matar a una mujer a puñaladas sumó una tercera filiación política.