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Cornejo busca su propio salvavidas

La UCR le reclama al gobernador Francisco Pérez que "retome el diálogo con Cornejo" y que divida cada financiamiento como se planteó en la ley de endeudamiento. En tanto, evalúan formas de conseguir dinero para que Mendoza cumpla con sus obligaciones del 10 de diciembre en adelante.
Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

La UCR se opuso al acuerdo entre el gobernador Francisco Pérez y el Banco Nación debido a que este sólo serviría para pagar deuda que la provincia tiene  con la misma entidad financiera y los proveedores "no van a ver un sólo peso". De todos modos, el gobernador garantizó ayer el pago de salarios e incluso a los proveedores, gracias a los 2.300 millones de pesos de deuda que refinanció.

El radicalismo consideró que el actual mandatario "se miró el ombligo" sin pensar en la transición que vive Mendoza y aunque aseguró confiar en la posibilidad de retomar el diálogo, señaló que ya está trabajando en alternativas de financiamiento.

La vicegoberandora electa, Laura Montero, convocó a una conferencia de prensa que ofreció junto al jefe de los equipos técnicos del gobernador electo, Enrique Vaquié, el titular de la UCR provincial, Sergio Pinto, y los jefes de los bloques radicales en Diputados y Senadores, Néstor Parés y Gerardo del Río, respectivamente. En la misma quisieron enviarle un mensaje al gobernador y pedirle que "retome el diálogo con Cornejo".

De todas maneras, y pese a que desde el gobierno provincial aseguraron que sin saldar la deuda que Mendoza mantenía con el Banco Nación (motivo por el cual se obtuvieron los 2.300 millones de pesos) no habría posibilidades de conseguir más financiamiento, Montero señaló que la entidad tiene "una apertura al sector público que marca hasta cuánto le puede prestar a las provincias y todavía le restan 25 mil millones para hacerlo".

"Estamos pidiendo que el Banco Nación nos de financiamiento blando", apuntó la vicegoberandora y le aseguró a Francisco Pérez que si respeta la autonomía económica de la provincia -respetando el acuerdo que se aprobó en la legislatura con la ley de endeudamiento- la oposición "lo va a acompañar". 

Los radicales aseguraron que el acercamiento entre ambos partidos que había empezado con los gobernadores el día después de las elecciones provinciales se rompió debido a que Pérez acudió de forma unilateral a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a pedirle ayuda para que el Banco Nación le otorgue financiamiento a la provincia. "Debería haberle pedido a Cornejo que lo acompañara porque es el quien tiene que seguir y pagar las deudas de los mendocinos", apuntó la vicegobernadora.

Montero explicó que el planteo inicial "era que el Banco Nación financiara a la provincia, por su condición de agente financiero del Estado, y porque puede ofrecer financiamientos blandos".

Además consideró que Francisco Pérez aceptó un mandato presidencial que "rompe las condiciones del federalismo". "La presidenta, en un total desconocimiento de la situación, decide lo que Mendoza necesita. El gobierno nacional dispone del 75% de los recursos de las provincias y tiene infinitos mecanismos de financiamiento, además del Banco Central para emitir moneda, que al mismo tiempo le ha impuesto condiciones a las provincias para que bajen sus recaudaciones y ha generado inflación", apuntó Montero y señaló que son esas mismas condiciones las que le dejan muy pocas alternativas a la provincia para buscar otras fuentes de financiamiento.

 "Se puede conseguir financiamiento externo, pero es difícil y caro. Entonces, en definitiva la Nación, que tendría que darle oxígeno a las provincias, permitiendo el normal desenvolvimiento en el pago de sueldos, está como un buitre sobrevolándolas", agregó la funcionaria.

División de bienes

Vaquié insistió en la ruptura del pacto que empezaron Alfredo Cornejo y Francisco Pérez y que se legitimó en la Legislatura provincial el cual ordenaba en su primer y quinto artículo que el financiamiento conseguido se dividiría en un 60% para que el actual mandatario terminara su gestión y el 40% restante para que el radical comenzara la suya. "Una parte debía ir a la gestión de Pérez, una a la de Cornejo y otra a pagar retenciones. Esto va sólo a cubrir el Banco Nación, acá no entró un peso", comentó.

"Pérez se miró el ombligo y le está dejando a Cornejo la obligación de en diez días hábiles conseguir 1.800 millones de pesos para pagar salarios y cumplir con las obligaciones de diciembre", dijo.

Finalmente, Sergio Pintos sumó otro número al problema que deberá considerar el futuro mandatario y es que los 450 millones de pesos que recibió Pérez como adelanto de la coparticiación, son parte del dinero que reclamarán los municipios cuando Cornejo asuma. 

De todas maneras aseguraron que la provincia no se encuentra en una situación "apocalíptica" y que, en caso de no poder llegar a un acuerdo entre los bloques para que todo financiamiento que se consiga se divida según los términos de la ley, ya están buscando alternativas para ordenar la provincia a partir del próximo año.