Curiosa presencia policial en la escuela de los hijos de Pérez
La presencia de policías frente a la escuela a la que asisten los hijos del gobernador Francisco Pérez provoca interrogantes.
Uno o dos efectivos permanecen en el lugar durante las horas de permanencia de los chicos en el edificio, pero oficialmente se descarta que se trate de una "consigna" para darles seguridad. Tampoco admiten en el Gobierno la existencia de alguna amenaza que motive esta protección.
MDZ estuvo en el lugar. Hay fotos de ayer y de hoy, y anteriores también. En todas las ocasiones, las imágenes obtenidas fueron prácticamente iguales: dos uniformados controlaban visualmente los ingresos de la institución escolar desde el otro lado de la calle.
Según testimonios recabados, los policías habitualmente se ubican cerca del frente de la escuela a la hora de entrada y se retiran de allí cuando termina la jornada escolar. No vuelven al lugar durante los días del fin de semana, dicen.
Foto tomada hace algunos días.
Foto aportada el lunes.
Foto tomada ayer.
Desmentida
Sin embargo, el ministro de Seguridad, Leonardo Comperatore, negó días atrás ante la consulta de este diario que los hijos de Pérez estén protegidos por la Policía y descartó también que exista alguna denuncia por amenazas contra el gobernador o su familia.
Un allegado del ministro agregó ayer que los policías que se observan en la zona pertenecen a un "puesto fijo" que (a pesar de esta denominación) no está siempre en el mismo punto de la transitada calle a la que da el colegio.
Lo que es indiscutible es que los policías del puesto fijo le hacen honor al nombre, ya que tienen predilección por la esquina ubicada a pocos metros de la escuela de los hijos de Pérez. Eligen colocarse siempre en un sitio que permite controlar tanto la entrada de personas como la de vehículos al establecimiento.
Custodia y amenazas
El Gobierno sólo reconoce una custodia oficial. Se trata de la consigna que el gobernador tiene en su casa del barrio Miraflores, de Luján.
La seguridad de Pérez fue replanteada hace poco debido a que aparecieron pintadas en su contra. De todos modos, se destaca que la consigna policial es "chiquita": un policía vestido de civil se ocupa a diario de custodiar la vivienda del mandatario.
Pero en ocasiones han hecho falta más efectivos, ya que hasta ese barrio de Carrodilla han llegado algunas manifestaciones desde que Pérez es gobernador.
Hubo a mediados del año pasado un piquete de personas que reclamaban casas del Instituto Provincial de la Vivienda. Y en setiembre de 2013, Pérez fue visitado otra vez, aunque en este caso el reclamo era de seguridad: el gobernador tuvo que dar explicaciones por el homicidio del médico Sebastián Prado a sus familiares y amigos.
Este lunes, un episodio provocó cierta preocupación. Una persona armada llegó al cuarto piso de la Casa de Gobierno pidiendo una audiencia con Pérez, que tiene su oficina en ese piso. Tenía un arma calibre 22, pero sin balas, según se informó. La persona quedó detenida.
En tanto, en marzo de este año, la Justicia tuvo que intervenir frente a una denuncia que hizo el propio gobernador contra el empresario Gustavo Mátar, uno de los acusados en la causa por sobreprecios en la facturación de publicidad oficial.
El mandatario denunció que había recibido mensajes de texto amenazantes por parte del empresario y la investigación recayó en el fiscal especial Daniel Carniello. Sin embargo, el expediente ya fue archivado por el fiscal.
Consultado por este diario, Carniello explicó ayer que archivó la causa porque el gobernador dijo que no había sentido miedo frente a las amenazas. No obstante, el fiscal elevó una compulsa a su colega Santiago Garay, quien lleva adelante la causa de los sobreprecios, dado que los testimonios y los mensajes de texto estaban vinculados a esa investigación.