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Las trapisondas del hermano de Fábrega

El mendocino Rubén Cleofas , hermano de Juan Carlos Fábrega, es todo un caso: ofrece créditos en nombre del titular del BCRA, comercializa dólares y tiene un historial de cheques sin fondos por 412.676 pesos.

Es uno de los pocos funcionarios que jamás suele jactarse de su histórica relación con Néstor Kirchner y, al mismo tiempo, calla sobre su amistad con el polémico empresario K, Lázaro Báez.

Se trata del mendocino Juan Carlos Fábrega, quien llegó a lo más elevado del organigrama del Banco Central luego de cuatro décadas de escalar posiciones como funcionario de carrera en el Nación.

Quienes lo conocen, lo describen como un gran trabajador, con gran conocimiento técnico en lo que tiene que ver con el sistema financiero vernáculo.

A pesar de que en estas horas se encuentra enfrentado al ministro de Economía, Axel Kicillof, nadie tiene dudas de que se trata de uno de los estrategas de la —inestable— política monetaria que ostenta hoy la Argentina.

No obstante, su gran secreto no tiene que ver con lo financiero ni lo político, sino lo familiar: se trata de su hermano Rubén Cleofas Fábrega, un conocido operador de la City a quien muchos señalan como lobbista de su propia gestión.

El otro Fábrega

Los registros del Banco Central, entidad que preside su hermano, muestran que Rubén Cleofas tiene en su haber 32 cheques rechazados, sin fondos, por más de 400.000 de pesos.


Diez de esos cheques le pertenecen a Visalia SA, la constructora de la que el hermano del funcionario es director suplente, según el Boletín Oficial.

En marzo del 2009, las ex autoridades de la Universidad Nacional de Cuyo rescindieron el contrato con la empresa por incumplimiento en los plazos de la construcción del Hospital Universitario, ex Ferroviario.

Según explicó entonces el propio Rubén Fábrega a revista Noticias, la culpa fue de las autoridades universitarias, que le hicieron perder más de 2 millones de pesos.

Como sea, Rubén supo reconvertirse y hoy se mueve como uno de los agentes financieros más importantes de la City con una soltura pocas veces vista. Eso sí, lleva en la billetera la tarjeta de su hermano.

¿Cómo logró el hermano del presidente del BCRA reinventarse? MDZ pudo reconstruir la historia sobre la base de diversas fuentes, una de ellas de la propia familia Fábrega.

Según coinciden los consultados, la suerte de Juan Carlos comenzó a despuntar luego de haber ayudado a Néstor Kirchner a superar una causa judicial por enriquecimiento ilícito. En esos días, Fábrega tenía un vínculo de gran amistad con el Juez Norberto Oyarbide, en cuyo escritorio reposaba el expediente mencionado. Dos más dos es cuatro.

Sin embargo, la incógnita no está en su persona sino, como se dijo, su hermano Rubén Cleofas. La operatoria que pudo desnudar este diario suele comenzar con sus teléfonos celulares —uno de Buenos Aires terminado en 4444 y otro de Mendoza que culmina en 0999— a través de los cuales gestiona préstamos del Banco Nación para terceros interesados.

Lo que sigue es una segura reunión en sus oficinas de la Calle 25 de mayo N° 517 piso 17 de la Ciudad de Buenos Aires, donde solicitará una “comisión” en su propio provecho. La operatoria no fue descripta por una o dos personas, sino por media docena de fuentes —dos de ellos empresarios— que salieron espantados de la oficina de Rubén Cleofas.

Pero no es todo lo que hace el hermano de Juan Carlos: también se dedica a cambiar cheques en grandes cantidades y comprar y vender dólares en consonancia con el BCRA. Ello ante la inacción total de organismos como la AFIP o la UIF.

“Se jacta de ser millonario, de tener amigos en la política y el espionaje, de manejar la AFIP. Hace cinco años no tenía un peso y hasta figuraba en el Veraz; hoy tiene hasta una lapicera de oro en su bolsillo”, aseguró a MDZ uno de los consultados para esta nota, reconocido referente del mundo empresario mendocino.

El avance de Rubén Cleofas empieza a inquietar al mundillo político relacionado al kirchnerismo. Nadie quiere ni necesita en estos días un nuevo escándalo, en medio de tantos frentes abiertos que muestra el oficialismo de turno.

Mal que les pese a estos últimos, el escándalo recién empieza. Más allá de todo lo que comienza a hacerse visible —revelado por esta nota— el hermano de Fábrega está en conversaciones para comprar un conocido hotel con casino de esta provincia.

Muchos desconfían de esa operatoria, donde eventualmente se moverán varias docenas de millones de dólares. ¿Se blanqueará dinero en el intercambio? ¿De qué procedencia son los fondos?

Como se dijo, esto recién empieza. Habrá más novedades para este boletín.