El Gobierno empieza a trabajar en las leyes necesarias para crear un banco
La creación de un nuevo banco provincial ya tiene una ley sancionada por la Legislatura. Pero el gobierno de Francisco Pérez necesita una o dos normas más para cumplir el objetivo, y parece dispuesto a avanzar.
Hoy, el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús; se reunirá con el ministro de Agroindustria, Marcelo Costa, para analizar ese tema. "La decisión es bastante firme y veremos cuál es la idea final", anticipó el jefe de la Cámara Baja.
Por lo pronto, Tanús desempolvó ayer un proyecto que había presentado en noviembre de 2011, poco tiempo antes de que Pérez asumiera. Esa iniciativa propone iniciar la "segunda etapa" para la constitución del nuevo banco provincial.
En el proyecto aparece la idea de incorporar al banco socios privados (inversores inmobiliarios, agropecuarios, industriales y del sector de servicios públicos). También se habla de darle un perfil hipotecario, para que de créditos para construir viviendas, además de financiar la obra pública y los sectores productivos. Respecto de los plazos de creación, dispone de un año para la elaboración del estatuto de la entidad financiera.
Habrá que ver qué se modifica del proyecto de Tanús y si es posible acortar los trámites y debates, por ejemplo, incluyendo en una sola ley las características del nuevo banco y el estatuto. Hay que tener en cuenta que este tipo de ideas, además de una decisión política que hasta ahora no existió, requiere al menos dos leyes (así ocurrió en el caso de la creación de la Empresa Provincial de Energía), y mucho trabajo técnico para conseguir el aval del Banco Central.
Otra voz a favor
Tanús se sumó sin dudas este miércoles a la prédica del ministro Costa a favor de la creación del nuevo banco provincial. "Mendoza es una provincia grande y no puede seguir a la cola del Banco Nación. Todo lo que hace el Nación lo podría hacer el de la provincia, ya que tendría desde el principio cien mil clientes", expresó el presidente de Diputados.
El Banco Nación se convirtió en agente financiero de la provincia cuando cayó el Banco Mendoza, en 1999. Esto hace que todos los empleados públicos provinciales sean sus clientes.
No obstante, los beneficios para Mendoza de este vínculo, que en principio durará por lo menos hasta el año que viene, no han sido muy importantes. Por caso, Pérez no logró nunca que la entidad nacional se convirtiera en una solución para sus problemas financieros, salvo el año pasado, cuando le ayudó para la colocación de una Letra por 244 millones.
Aunque hay que decir que este trámite le reportó al consorcio integrado por el Nación más de 3 millones de pesos en concepto de comisiones y obligó a la Provincia a pagar 31 millones de pesos en intereses por un préstamo de apenas 97 días.
A pesar de todo esto, la idea de abrir un nuevo banco provincial apenas está esbozada hoy. Para Tanús, el banco debería absorber el actual Fondo provincial de la transformación y crecimiento (FTyC), Cuyo Aval y Mendoza Fiduciaria. Estos últimos dos organismos, comandados por el ex ministro de Agroindustria Marcelo Barg, ayudan a los productores con garantías y subsidios de tasas bancarias, y podrían convertirse en subprogramas del futuro banco mendocino.
El rol del FTyC como organismo financiero siempre ha sido destacado por Pérez, pero el análisis que el presidente de Diputados hace al respecto es crítico: "Ha cumplido parcialmente sus objetivos de financiamiento a la economía de Mendoza", dice su proyecto de 2011, y agrega: "Existen sectores de Mendoza, de la producción, de la construcción, de la industria, del comercio, de los servicios, particulares; que no acceden por diversas causas al Fondo mencionado".
Amagues
Si progresa esta idea, convertirá en realidad lo que hasta ahora fue solamente amagos a lo largo de los años.
La estruendosa caída del Banco de Mendoza, que primero fue estatal y luego privado, dejó en shock a todos los gobiernos hasta 2006. Fue entonces, durante la gestión de Julio Cobos, que se sancionó una ley que autorizaba al Poder Ejecutivo a crear el Banco de la provincia de Mendoza.
Aquella norma, de apenas 9 artículos, quedó en la nada. "Era muy general, más que nada, una expresión política", critican hoy en el elenco oficialista.
Pero el PJ tuvo mucho que ver en esta parálisis. Celso Jaque, el sucesor de Cobos, congeló el proyecto, y el gobernador actual, aunque no estaba en contra, tampoco dio pasos concretos para hacerlo realidad.