Otra vez se desata la pelea por la deuda
Puede sonar increíble, pero a pesar de que discutieron durante ocho meses y de que parecía que la novela del endeudamiento había terminado, el Gobierno y los radicales vuelven e enfrentarse por este tema.
Te puede interesar
El Gobierno encara una semana clave tras el viaje de Javier Milei a Hungría
Ahora, el asunto que los diferencia es un paquete de financiamiento de más de $4.500 millones que Francisco Pérez pretende conseguir para construir viviendas (U$S 480 millones), para sostener el precio del vino ($600 millones como mínimo) y para financiar el denominado "Plan Poda" para el agro ($100 millones) que con seguridad la UCR rechazará completo mañana y que no votará favorablemente en la Legislatura posteriormente.
Este lunes a las 10, en el Comité Provincia de la UCR, los distintos referentes del partido definirán qué hacer con este conjunto de toma de préstamos que el Ejecutivo planteó como fundamental y que para el radicalismo resulta inviable por objeciones financieras. Pero, sobre todo, por cuestionamientos políticos.
"Acá hay un acto de mala fe en la negociación que tuvimos en el Presupuesto. Habíamos acordado un endeudamiento para todo concepto de $800 millones para este año y esto demuestra que este es un Gobierno sin planificación", anticipó su postura el intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo.
En las últimas semanas, distintos funcionarios y el propio Pérez lanzaron varias propuestas de nuevo endeudamiento destinado a socorrer a distintos sectores. El propio gobernador fue quien anunció la salida de un bono llamado TIVI (Título Vitivinícola) que funcionará, según el plan oficial, como herramienta para sacar todo lo que se pueda de los 300 millones de vino (sobre todo blanco) que según el INV están sobrando y hacen caer los precios.
El título, que tendrá una duración de cinco años y será colocado por la Bolsa de Comercio de Mendoza, podría tener una emisión de al menos $600 millones según la estimación del sector vitivinícola. Aunque también podría sumar más de $1.000 millones, tal como calculan desde ámbitos políticos.
Según el radicalismo, la medida "corresponde a las viejas recetas de intervención estatal" y, si supera la presión de los productores, no le dará a Pérez la alternativa de otorgarle en ambas cámaras los dos tercios para su aprobación.
"Es increíble. En la Vendimia el gobernador nos habló de lo pujante del sector y ahora nos vienen a decir que la industria está quebrada. El debate al que hay que ir es que, ante cualquier zozobra, el actor privado recurre al Estado. Y el Estado no tiene plata para palanquear ya ninguna actividad", descartó Cornejo.
El "Pan Poda" también genera rechazo. Es una iniciativa que ya había sido discutida durante la sanción del Presupuesto 2014 y cuyo financiamiento había sido incluido en el cronograma autorizado de los $800 millones. "Si el gobernador lo que pretende es un nuevo endeudamiento por $100 millones, lo que tiene que hacer es enviar un nuevo proyecto solicitando el mismo a la Legislatura. Pero le advertimos que en el tratamiento del Presupuesto 2014 se contemplaban los fondos necesarios para tal fin", fue la respuesta del senador Armando Camerucci hace unos días sobre este tema.
Sin embargo, mas allá de estos dos asuntos, lo que genera más rechazo es el proyecto que el titular del IPV, Omar Parisi, presentó a mediados de esta semana en la Legislatura para la construcción de viviendas.
El gobierno, a nueve meses de haber firmado el convenio inicial con la constructora china China Communication Construction Company Limited (CCCC), envió este miércoles para su discusión legislativa un pedido de autorización para el "uso de crédito público" por un total de 480 millones de dólares, en virtud de ese acuerdo firmado durante una gira del gobernador por Asia.
Según se dijo, se generarán con esos fondos unos 35.000 puestos de trabajo en el sector de la construcción y, más allá de los anuncios de los últimos meses, no se sabe con certeza cuántas casas se construirán y a qué costo que, las previsiones, fijaban en más de $600.000 por unidad.
El mismo gobierno siempre aseguró que alcanzaría para hacer, al menos, unas 6.000 viviendas. Aunque el propio Parisi desestimó después esa cifra.
Mañana surgirá el bochazo de la UCR a este préstamo. "El problema más grave de esta propuesta es que, a mi entender, carece de un análisis realista en cuanto a su oportunidad ya que hoy en Argentina no están dadas las condiciones macroeconómicas para la toma de deuda en moneda extranjera”, es el análisis dedl diutado radical nacional Enrique Vaquié.
Para Vaquié, el crédito implica “un costo financiero que excede cualquier tipo de razonabilidad: en los últimos doce meses, la cotización oficial del dólar estadounidense aumentó su precio 50 %. Imaginemos entonces el costo que deberá asumir Mendoza si a esa diferencia en el tipo de cambio le agregamos la tasa de interés y los gastos administrativos. No resulta aventurado pensar en un costo financiero de 55 % anual como mínimo”.
Pero además existe otra cuestión: más allá del entusiasmo del Gobierno, las casas que se construirán con los fondos chinos corresponden a viviendas ya adjudicadas desde 2009 y que el Estado, por distintas dificultados de financiamiento, no pudo concretar.
"Hay que salir de esa trampa. Lo que hay que preguntarle a la gente es si está ya en algún plan del IPV o si tiene algún contrato firmado. Porque, de lo contrario, no habrá modo de que ingrese en esta nueva promesa del gobernador", aseguró Cornejo.


