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Unidos y Organizados busca la paz entre Cristina y Pérez

El kirchnerismo puro mendocino se sumará mañana a la conducción del PJ, que proclamará al gobernador como jefe máximo en Mendoza. "Muchos estamos trabajando para superar las diferencias que por ahí han trascendido", dijo el diputado Guillermo Carmona.

Los mendocinos que constituyen el "kirchnerismo puro" quieren que Cristina y Francisco Pérez superen sus diferencias y este sábado darán un gesto al integrarse en la nueva conducción del PJ mendocino, que precisamente tendrá al gobernador mendocino a la cabeza. 

El congreso que realizará el PJ en San Rafael autorizará que las nuevas autoridades partidarias se resuelvan por consenso, en lugar de hacer una votación y abrir precipitadamente el proceso electoral del año que viene. En ese contexto, le han ofrecido dos cargos a "Unidos y Organizados", la agrupación que contiene a los incondicionales de Cristina. 

Los diputados nacionales Guillermo Carmona y Anabel Fernández Sagasti (figura de La Cámpora) son los referentes principales de este grupo y anoche Carmona confirmó a MDZ que en su sector "hay predisposición para ser parte de la unidad" del peronismo mendocino. Gracias a este diálogo, Unidos y Organizados tendrá un espacio en la mesa directiva y controlará una de las 11 secretarías partidarias, en un esquema de conducción que pretende ser amplio: cada línea interna ocupará una silla. 

En el congreso de San Rafael habrá poco debate sobre las elecciones del año que viene, tanto a nivel nacional como provincial. Por lo tanto, es muy probable que el sábado los peronistas hablen mucho puertas adentro de la relación de Cristina y Pérez, que se ha vuelto ambigua. 

El gobernador ha reconocido en la intimidad que los últimos cortocircuitos con la Casa Rosada lo han dejado "desorientado" y ya no sabe si la Presidenta lo quiere o no. Este distanciamiento fue confirmado por Carmona: "Muchos en el kirchnerismo estamos trabajando, en mi caso desde la Cámara de Diputados, para superar las diferencias que por ahí han trascendido", expresó el legislador. 

Sin embargo, la posición de Carmona es clara: no contradice una coma de lo que plantea Cristina. Por eso no ha dudado en ponerse del lado de la Presidenta en el conflicto que quebró la normalidad de las relaciones entre Pérez y la Casa Rosada: la nueva ley de Hidrocarburos. 

Después de que el gobernador planteara sus diferencias con el proyecto nacional, Mendoza (así como el resto de las provincias petroleras rebeldes) quedó afuera del programa de desendeudamiento y ahora Pérez reza para no sufrir otros escarmientos económicos. 

En este contexto, los kirchneristas puros irán a San Rafael con el propósito de hacer un aporte en favor de la pacificación: "Como en todos los congresos, vamos a pedir que se haga una declaración de apoyo a la Presidenta y el gobernador", anticipó Carmona. 

Dos líderes para una gran burocracia 

El congreso partidario del sábado convertirá a Pérez en el presidente del partido y al vicegobernador Carlos Ciurca en su vicepresidente. En tanto que los azules, Integración Peronista y Unidos y Organizados ocuparán las otras vicepresidencias, o como se dijo ayer, tres secretarías electorales (política, electoral y administrativa). En cualquier caso, con la participación de cada uno de los sectores (Pérez lidera a los paquistas y Ciurca a La Corriente), todas las líneas internas quedarán adentro de la mesa directiva del PJ mendocino. 

La distribución de cargos prevé darles lugares a todos los intendentes (algunos en la mesa directiva y otros en 11 secretarías del partido, que se ubican un poco más abajo) y hasta encontrará la manera de asignar un espacio a Dante González, el diputado peronista que expresa el costado gremial, debido a que conduce a el sindicato de empleados petroleros privados. 

Además de la mesa directiva y las secretarías, se repartirán otros 25 cargos más para conformar las áreas de Juventud, Masculina, Femenina, Gremial y Mayores. Esto sin contar que además se renovarán las autoridades de los consejos departamentales, donde los puestos se distribuirán según dos criterios: bajo el mando del intendente justicialista del lugar o respetando el esquema de poder que reflejaron las últimas internas, en aquellos departamentos donde el PJ no gobierna. 

Esta gran burocracia peronista tendrá como único objetivo reflejar la "unidad" del partido y asegurar que nadie se quede afuera de la foto, en consonancia con el congreso partidario nacional que se realizó en mayo en Parque Norte, sólo bajo la premisa de mostrar una postal sin espacios vacíos. 

Fuera de esto, los peronistas mendocinos viven momentos muy imprecisos. Sólo un líder se ha jugado un pleno a favor de un candidato presidencial: Ciurca es el principal promotor de Daniel Scioli. De Pérez para abajo, el resto, por inercia o convicción, espera saber a quién bendecirá Cristina. 

Hay quienes piensan que ninguno de los que ya están en vidriera pasarán el filtro  y que Cristina todavía no abandona la idea de bendecir a un kirchnerista duro. Salvo Scioli, hay una suma de candidatos presidenciales todavía dudosos. Casi como en Mendoza, donde nadie termina de largarse por la gobernación, quizás porque aquí el peronismo no puede ordenarse si no hay definiciones en la punta de la pirámide.