Pérez quiere un uso "discrecional" de los fondos de la soja
Francisco Pérez confirmó este sábado que gestiona ante el gobierno nacional una modificación del decreto que destina exclusivamente a obras públicas, los fondos que se distribuyen por las retenciones a la soja y en ese sentido aseguró que busca "un uso discrecional" de esos fondos para destinarlos a sostener programas de empleo o bien al fortalecimiento de las economías regionales.
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El gobernador ratificó así el anticipo de MDZ, que relató la iniciativa del gobierno provincial de echar mano a esos recursos, que este año sumarían unos $1.000 millones en total, para otros fines.
"Yo con los fondos de la soja puedo empezar a hacer una escuela hoy para inaugurarla en 2016. Cabría preguntarse: ¿Cuál es el beneficio de esto si tenemos problemas en las economías regionales?", justificó Pérez ante la consulta de este diario.
Según el propio mandatario, esta idea ya había sido analizada por varios funcionarios nacionales como el ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela o el ministro de Trabajo, Juan Carlos Tomada, y el tema se trató también con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien estuvo el viernes en Mendoza para la firma de una serie de acuerdos y para participar de las exequias de Víctor Fayad también.
Lo que está haciendo Pérez es apuntar a lo que considera el eje de su gestión en lo que resta de 2014 y lo que se viene en 2015. Para él, el punto no estará en la ejecución de obras públicas, sino en intentar solucionar los problemas de empleo y las crisis de los pequeños productores.
"Esto está hablado con los intendentes (que reciben el 30% de las retenciones a la soja que llegan a Mendoza) y además con otras quince economías regionales del país", reveló el gobernador.
El punto es que un uso "discrecional" de esos recursos como plantea Pérez, dejará sin plata al único fondo que hoy se conforma en la provincia obligatoriamente para hace obras.
Por caso, entre el 1 de enero y el 31 de julio de este año ingresaron a través del fondo de la soja poco más de $411 millones, mientras que la plata del Presupuesto invertida para el mismo fin apenas si alcanzó el nivel de los $187 millones.
Y además envuelve, otra vez, a una administración justicialista en la sospecha de que está buscando más recursos para destinar a gastos corrientes.
Por el decreto 206/09, la Nación creó el Fondo Federal Solidario con el 30% de los montos efectivamente recaudados en concepto de derechos de exportación de soja y les puso como destino financiar obras que contribuyan a la mejora de la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda y vial en ámbitos urbanos o rurales. Y con la "expresa prohibición de utilizar las sumas que lo compongan para el financiamiento de gatos corrientes", según el artículo 1 de esa misma norma.
"De ninguna manera los fondos de la soja servirán para pagar sueldos", buscó descartar Paco este sábado. Aunque los antecedentes no son buenos en esta materia.
En 2009, también impulsado por Mendoza a través del entonces gobernador Celso Jaque, la Nación autorizó una modificación en la Ley de Responsabilidad Fiscal en el artículo que impedía destinar a gastos corrientes partidas destinadas a recursos de capital. Los argumentos de Jaque en aquél entonces, eran tener más recursos para sostener el empleo y la producción en momentos en que la provincia y el país se sacudían al ritmo de la crisis internacional de 2008.
Las restricciones a la Ley de Responsabilidad Fiscal cayeron, pero los recursos terminaron destinados a pagar sueldos, a cancelar deuda y a tratar de equilibrar el déficit fiscal. Tarea esta última que nunca se logró.


