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Cristina consumó el castigo a Mendoza

Acaban de firmar la prórroga del desendeudamiento. Firmaron trece provincias. Quedaron afuera las que resisten la nueva ley hidrocarburífera. Entre ellas Mendoza. Duro cachetazo presidencial al gobernador Pérez.
Foto: Telam
Foto: Telam

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner acaba de enrostrarles al gobernador de Mendoza y a los habitantes de esta provincia, un tremendo castigo por no haber firmado aún el proyecto de modificación de la Ley de Hidrocarburos.

Francisco Pérez y otros tres gobernadores petroleros rechazan la ley, porque interpretan que avanza sobre los derechos de las provincias. La ley propuesta por el CEO de YPF Miguel Galuccio, en efecto, pone límites a los derechos de explotación petrolera de las provincias y avanza sobre cuestiones provinciales como Ingresos Brutos, establece límites a las regalías, y a las formas de asociarse a inversores petroleros. Todo ello, para favorecer las inversiones en hidrocarburos no convencionales.

Los gobernadores Pérez, Martín Buzzi (Chubut); Jorge Sapag (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro), rechazan la ley, y el gobierno nacional los dejó afuera hoy del segundo tramo del año del plan de desendeudamiento. Para Mendoza es una mala noticia porque deberá previsionar más gastos, salvo que incluyan a la provincia en una segunda rueda la semana que viene.

Nunca antes hubo cortocircuitos entre CFK y Francisco Pérez, excepto algunos chisporroteos por las listas electorales de 2013. De hecho, el gobernador mendocino es uno de los más firmes adherentes de Cristina y de su proyecto y apuesta a ser el candidato a vicepresidente de Scioli. Cada visita de la presidenta a Mendoza, en tanto, fue para Pérez y su gobierno una verdadera “comunión” feliz. Pero -se sabe- el kirchnerismo no tolera disidencias. Hasta el ex enemigo de Cristina Daniel Peralta, de Santa Cruz, acaba de firmar el plan de alivio fiscal a las provincias. Pero Paco debió mirarlo por TV.

No es la primera vez que el kirchnerismo duro se ensaña con Mendoza. El ex gobernador Celso Jaque debió soportar varios desplantes de Néstor Kirchner. Y qué decir, por caso, del odio militante y de paladar negro al ex vicepresidente Julio Cobos.

Ahora, la dosis de resentimiento le tocó a Paco Pérez. Para Mendoza es importante el alivio fiscal, teniendo en cuenta que la provincia está fundida, que el presupuesto no alcanza y que además este año debe financiarse con una letra de 750 millones de pesos, y luego un bono por 800 millones. De todos modos, en el gobierno provincial tienen la esperanza de ser citados la semana que viene. Pero hoy, lo que hubo fue un verdadero cachetazo político.

¿Cómo reaccionará Pérez? ¿Seguirá sosteniendo su oposición a la ley petrolera? ¿O habrá rendición incondicional para volver al redil? En esto no hay mucho misterio. Pronto lo vamos a saber. Por lo pronto, el gobernador mendocino –que además es el más importante después de Scioli- ha probado el sabor del escarmiento.

Hace instantes y antes de la cadena nacional, las provincias que recibieron el beneficio y cuyos gobernadores o vicegobernadores firmaron fueron Buenos Aires, La Rioja, Corrientes, Entre Ríos, Misiones, Salta, Formosa, Santa Cruz, San Juan, Tucumán y Chaco. También ingresaron Tierra del Fuego y La Pampa.

El plan de desendeudamiento, cuyo primer tramo Mendoza firmó en Marzo, fue una herramienta concebida para reemplazar envíos atrasados de Aportes del Tesoro Nacional a las Provincias.