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"Es inadmisible que un vicepresidente esté sospechado"

Por otro lado, el fiscal que lleva adelante la causa Ciccone, Jorge Di Lello, considera que"es una barbaridad si es inocente".
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Jorge Di Lello, el fiscal que tiene a cargo la causa por el caso Ciccone-carcográfica consideró que "los dos ejes por la que avanza son, por un lado, el conocimiento que él niega de dos personas aunque habrían hechos que lo desmienten y, por otro, la intervención en la carta que le envió Ricardo Echegaray, la única en que le pide la opinión a Boudou". También aseguró: "Yo verifiqué eso porque si bien Boudou intervino, lo hizo a pedido de Echegaray. Esta es la fotografía", aseguró.


Además explicó que "la causa por enriquecimiento ilícito permite verificar la actividad de la persona en su función pública, es una causa más tranquila, menos mediática porque te cierran o no los números".

Sobre sus diferencias con el juez Ariel Lijo explicó que "él sabe las facultades que tiene y yo mis responsabilidades. El juez y el fiscal pueden tener distintas opiniones".

Consultado sobre las presiones, admitió que existen pero no les dio mayor importancia. "A uno lo presionan todas las presiones. El problema no es que existan sino que uno sepa sobrellevarlas y decirles olé", consideró en declaraciones televisivas.

En relación a las causas mediáticas que tiene a su cargo sostuvo que "se llevan como todas las demás. Después de 20 años, uno va perdiendo sensibilidad a determinadas cosas pero lo más difícil es la prudencia del equilibrio entre lo estrictamente judicial y el efecto político porque a partir del Frepaso, en la década del 90, la denuncia judicial se convirtió en un elemento político. Muchas veces la intencionalidad de las causas es política".

Y advirtió: "Uno toma medidas pensando en la causa y tiene que ser muy prudente en los efectos colaterales pero si un vicepresidente es sospechado de un ilícito, eso es una noticia por sí sola".