El Gobierno le pide "flexibilidad" al SUTE
La encrucijada del gobierno de Francisco Pérez crece frente a la múltiple embestida gremial que enfrenta. Tanto que la nueva propuesta que llevará a las paritarias con el gremio de los docentes el lunes todavía no asoma y se definirá "entre sábado y domingo", según indicó una alta fuente oficial anoche. Sobre ese punto, hay una sola convicción entre los ministros y funcionarios del gobernador: pedirán "flexibilidad" a las autoridades del sindicato que más empleados públicos agrupa en Mendoza.
En el Ejecutivo están convencidos que no podrán sellar un acuerdo en las condiciones que exige el SUTE. La batalla con el gremio de los maestros se ha transformado en una de las más duras del país, ya que las bases empujaron a Adrián Mateluna a un reclamo que en Casa de Gobierno consideran incumplible.
El planteo solidificado en el último plenario dice que el Gobierno deberá cumplir tres condiciones: aumento superior al 30 por ciento, en una sola cuota y retroactivo a enero. El Poder Ejecutivo quiere que el gremio afloje en uno de esos aspectos (se menciona la necesidad de evitar la retroactividad), porque así como está, es imposible de cumplir porque se trata de "una torta de plata", según indicó un funcionario.
El diagnóstico oficial de todos modos es negativo y da la impresión que los funcionarios irán a la mesa paritaria del lunes con pocas esperanzas. Ni siquiera ilusiona la posibilidad de que un acuerdo de los docentes bonaerenses con el gobierno de Daniel Scioli contagie a los pares mendocinos, que hasta aquí copiaban casi todo lo que sucedía en Buenos Aires.
Ocurre que la visión oficial de Mateluna que tienen en el Gobierno es el de un dirigente que quedó totalmente desbordado por las bases y a esta altura no puede ejercer liderazgo. "Lo chiflaron y no lo dejaban hablar en la marcha de los maestros", recordó un funcionario, como si se tratara de una imagen emblemática y definitiva.
En este escenario, en el Poder Ejecutivo creen que primará la orden del último plenario, que sólo podrá ser modificada si es votada por dos tercios de sus miembros. Algo difícil frente a las divisiones que manifiesta el SUTE.
En términos de plata, en cambio, el gobierno de Pérez confía en que la oferta a los maestros provinciales no es mucho menor que la de Scioli. El paritario oficial, Andrés Cazabán, recalcó en este sentido que el salario inicial en Mendoza asciende a 4.700 pesos, según la última oferta, mientras que SUTEBA estaría cerca de aceptar un mínimo de 5000 pesos en Buenos Aires.
"Mateluna tiene que desplegar capacidad de conducción", concluyó un funcionario anoche, después de una reunión en la Casa de Gobierno de la que nadie salió con mucho optimismo. "No se puede arreglar si todo el tiempo te están corriendo el arco", dijo otro, para confirmar el cuadro.
En tanto, respecto de los empleados de la salud, el ministro de Hacienda, Marcelo Costa, insistió ayer en que no se puede "ni hablar" hoy de un acuerdo con ese sector, que promete nuevas medidas de fuerza para la semana próxima.
ATE y Ampros, bajo el duro liderazgo de Raquel Blas, reclaman un aumento del 45 por ciento, porcentaje que ni siquiera analiza el Gobierno, por considerarlo desproporcionado.
El panorama es duro por donde se lo mire. Los docentes y la salud hicieron paros de tres días esta semana y, en el caso de los dirigidos por Blas, amenazan con nuevas medidas de fuerza después del feriado del 2 de abril.
El SUTE, por su parte, tendrá un plenario después de la paritaria del lunes y el pronóstico es reservado.
Mientras tanto, se viene un paro de los docentes privados y con la Administración Central tampoco hay diálogo a la vista, dado que comenzaron esta semana con sus propias huelgas.

