El peor momento del massismo mendocino
Tras su peor semana, el massismo mendocino busca rearmarse. La reacción inicial ha sido resaltar que el sector sigue vivo gracias a su componente peronista, que no va a abandonar el barco. Mientras espera instrucciones de su líder, el discurso de los miembros locales del Frente Renovador es uniforme: “Trabajamos para que Sergio Massa sea presidente y eso es lo único que importa”.
Sin embargo, el trabajo va a ser duro para ellos. Las encuestas locales colocan a Sergio Massa por debajo de los 10 puntos. No prende aquí un candidato presidencial que, en cambio, figura entre los tres principales a nivel nacional. Está en Mendoza cuarto cómodo, muy lejos de Daniel Scioli, Julio Cobos y Mauricio Macri.
Qué piensa hacer frente a esta debilidad el hombre de Tigre no se sabe con certeza. Podría haber algún dato después de este lunes, día en que dirigirá su mensaje de fin de año en un encuentro con dirigentes de todas las provincias que se hará en la localidad donde nació políticamente.
Lo cierto es que sus seguidores mendocinos no lo ayudan: el massismo casi no tiene candidatos y reinan los conflictos.
La crisis de esta semana fue provocada por Jorge Difonso, el dirigente demócrata que hasta hace muy poco se auto proclamaba como candidato a gobernador por el Frente Renovador, pero que se alejó repentinamente de Massa.
Primero el intendente de San Carlos protagonizó una escandalosa polémica con legisladores del propio massismo en medio de la discusión del proyecto minero Hierro Indio. Rompió con ellos y hasta anunció expulsiones en nombre del Frente Renovador. Sin embargo, hace pocos días sorprendió con una decisión inesperada: volvió a la militancia plena en el Partido Demócrata y dio señales de una casi evidente postulación a otro periodo como intendente del departamento del Valle de Uco.
La carta que Difonso elevó al presidente del PD, Richard Bataggion, habló por sí sola. El dirigente pidió al partido autorización para conformar un frente departamental “ajeno a todo proyecto nacional en perspectiva”; dijo que la adjudicación de su último triunfo electoral (hubo elecciones de concejales en marzo en San Carlos) al Frente Renovador fue “una desinteligencia”; sostuvo que FR “no participará del nuevo frente departamental”; y proclamó que no tiene ninguna intención de “perturbar el rumbo de la política nacional ya asumido”, es decir, la alianza del PD con Mauricio Macri.
Ni siquiera hizo falta una despedida después de esta carta, que abriría la puerta a que el resto de los demócratas mendocinos que acompañaban a Massa también se vaya. Hay quienes dicen que Difonso volvió al PD por temor a que la inminente alianza de la UCR y el PRO en Mendoza le haga correr el peligro de competir con un radical en su departamento en las PASO, que se realizarán el 22 de febrero. Pero habrá que ver si su carta alcanza para solucionar los conflictos que ha tenido con la cúpula partidaria, donde quien marca el ritmo es un viejo enemigo interno: Omar de Marchi.
Más allá de estos análisis, los massistas trataron de digerir el trago. Nadie atacó a Difonso por su decisión y ni siquiera se lo excluyó oficialmente del FR, a pesar de que para todos está claro que ya se fue.
El sindicalista Guillermo Pereyra, actual coordinador de la mesa política del frente, prefirió una definición sencilla del estado de las cosas: “Todavía no somos un partido, somos una conjunción de dirigentes que pueden entrar y salir”, expresó.
Quiénes se quedaron
El armado de los massistas mendocinos se resintió con la salida de Difonso. Pero aún sin tener en cuenta este evento, el FR mendocino es hoy por hoy un manojo de dirigentes disgregados y con algunos conflictos internos.
Pereyra busca apuntalar una candidatura a intendente de Guaymallén desde la coordinación de la mesa política del massismo y la representación de la llamada “Línea Social”. El veterano conductor del gremio mercantil movilizó este sábado a sus dirigidos con un acto de 3.000 personas para demostrar que tiene intenciones de jugar fuerte en 2015.
Otra es la llamada "Línea Fundacional", del empresario y ex candidato a gobernador de Unión Popular Daniel Gaido.
Hay otro sector que es el de los legisladores provinciales. Allí se encuentran los dos legisladores que se pelearon con Difonso por la minería: el diputado Daniel Cassia (quien viajó este fin de semana a Buenos Aires para participar del acto de Massa) y el senador Gustavo Valls.
Aunque hasta hace poco decían que era parte del FR, ahora nadie cuenta en el grupo a la diputada Evangelina Godoy, quien viene del PJ. Godoy se arrimó al massismo de la mano de Alejandro Cazabán, pero hoy, el coordinador del FR dice que ninguno de los dos tiene actividades en el sector. “Godoy nunca ha estado en las reuniones nuestras, no es parte de la mesa, y Cazabán tampoco participa, además de que tiene que resolver su situación en la Justicia”, lanzó con acidez Pereyra.
Cierran la lista de massistas, por otra línea, el ex diputado nacional Enrique Thomas y el concejal de Las Heras Daniel López, quienes llegaron al grupo de la mano de Alberto Fernández.
Las esperanzas de los massistas
A pesar de que el panorama no es bueno, en el FR mendocino se ilusionan con la posibilidad de que Massa repunte de alguna manera el año que viene y que logré superar la barrera de los 20 puntos al final de la campaña.
No importa mucho, en ese sentido, qué camino vaya a tomar en materia de alianzas. "Nos vamos a allanar a lo que se haga", señalan los dirigentes locales.
El acercamiento con Julio Cobos genera expectativas, por la imagen del radical en el electorado mendocino. Pero algunos no dejan de mencionar también las reuniones que hubo hace algún tiempo entre varios intendentes del PJ mendocino y el ex intendente de Tigre.
“Yo creo que el Chueco Mazzón no ha perdido las esperanzas de que Scioli y Massa se enfrenten en las PASO del PJ”, sugirió uno de los principales massistas locales.
Pero otro de ellos lo contradijo. Consultado acerca de las posibles alineamientos del massismo mendocino en el futuro, Pereyra descartó rotundamente la posibilidad de un acercamiento con el oficialismo. “Somos opositores al Frente para la Victoria, seguro que con el PJ no vamos a estar”, afirmó.