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Hay más de 5.000 estatales mendocinos en condiciones de jubilarse

Si se jubilaran, el Gobierno ahorraría cerca de 65 millones de pesos por mes. Sin embargo, hay unos 700 trabajadores que tienen edad para hacerlo, pero no cumplen con los aportes. ¿Qué pasará con ellos?

El último censo del trabajador público realizado por el Gobierno de Mendoza reveló que existen personas que, a pesar de que han superado la edad jubilatoria, siguen trabajando para el Estado. En total, serían cerca de 5.000 los casos de estas características, y desde el Ejecutivo afirman que están intimando a los empleados que pueden jubilarse para que lo hagan en el transcurso de un año.

Teniendo en cuenta la antigüedad de estas personas, se estima que su salario promedio es de 12.500 pesos, por lo que si el Ejecutivo lograra jubilarlos ahorraría cerca de $65.000.000 por mes en concepto de salarios. Anualmente significaría un ahorro de 860 millones de pesos, teniendo en cuenta el pago de aguinaldo y otros conceptos. “No lo han hecho por incapacidad de gestión”, disparan desde la oposición.

Por su parte, la directora de Recursos Humanos, Mariana Ansaldi, aseguró que se está intimando a todas las mujeres mayores de 60 y hombres mayores de 65 años, para que a lo largo de un año resuelvan su situación jubilatoria. Sin embargo, aclaró que existen alrededor de 700 de casos en lo que esto no es posible, debido a que hay empleados que superan la edad fijada por la ley, pero no alcanzan los 30 años de aportes.

Según explicó, para jubilar a un trabajador público no sólo se tiene en cuenta que haya superado la edad establecida por la ley, sino que además se tienen que constatar aportes por 30 años. “En esos casos lo único que podemos hacer es esperar a que cumplan 70 años para jubilarlos por edad avanzada”, sostuvo la funcionaria.

Sin embargo, referentes de la oposición sostuvieron que el Ejecutivo provincial podría ingresar en un plan de moratoria y jubilar a aquellos que no alcanzan los 30 años de aportes. “Esto se ha hecho en varias municipalidades, como las de Luján, Godoy Cruz o Las Heras”, aseguran.

Al respecto Ansaldi destacó que, a través del portal web del trabajador público, están promocionando la ultima moratoria de ANSES, con el objetivo de que los trabajadores se anoten en ella. 

“Otro inconveniente que tenemos es que está congelado el ingreso de personal, por lo que no podemos reemplazar a las personas que deberían jubilarse”, agregó Ansaldi.

Los más grandes: administrativos y profesionales

Según reveló el censo del trabajador público, la mayoría de los trabajadores que han superado la edad jubilatoria se desempeñan en áreas administrativas u ocupan cargos profesionales. En este sentido, las tareas administrativas obtienen el primer lugar (29,9%), seguidas de las profesionales (29,6%), las de servicios y mantenimiento (7,9%) y las de docencia (5,6%).


Según explicó la secretaria de General de AMPROS, Isabel Del Pópolo, en el sector de la Salud existen muchos casos de personas que trabajaron durante años en calidad de contratados, y que al pasar a planta permanente lo hicieron en concepto de clase 1. “Por este motivo, no han llegado a cumplir con los 30 años de aportes”, señaló.

“Se trata de trabajadores que no habían sido nombrados nunca, porque trabajaban con los contratos basura de la década del 90”, señaló la gremialista. “Cuando finalmente logramos que se los pase a planta, no se les reconoció la antigüedad”, aclaró.

Por otro lado, también se refirió al caso de los profesionales cuya especialidad no es tan común, por lo que una vez que se jubilan se les da un contrato para que sigan desempeñando sus funciones. “Este tipo de casos no son tan extraños, sobre todo en los grandes hospitales”, señaló.

El caso de los docentes

Según el censo, el 52,9% de los trabajadores del Estado se desempeñan en la cartera de Educación. Si se tiene en cuenta que la edad de jubilación de los docentes es de 55 años, de los resultados del censo se desprende que hay muchos trabajadores de la educación que  siguen desempeñando sus funciones a pesar de que ya superaron esa edad.

Tanto es así, que el 8,2% de los empleados de entre 61 y 65 años que trabajan actualmente en el Estado, lo hacen en educación y son en su mayoría mujeres.

Según el censo realizado en 2013, son 78.000 las personas que actualmente trabajan en diferentes dependencias estatales.