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Hay 10.000 jóvenes sin trabajo en Mendoza

El Gobierno reconoce que ése es el impacto real del desempleo en la franja que va de los 18 a los 25 años. Casi la mitad de los mendocinos sin trabajo tiene esa edad. El Poder Ejecutivo apuesta a un "combo" de subsidios provinciales y nacionales para reducirlo.

El Gobierno provincial lanzó este jueves un programa de empleo que apunta a mejorar el panorama en la franja más afectada por la desocupación: los cálculos oficiales indican que hay unos 10.000 jóvenes de entre 18 y 25 años sin trabajo en Mendoza.

El plan oficial intenta seducir con beneficios fiscales: cada empleador se ahorrará entre 1300 y 1400 pesos del pago de Ingresos Brutos si contrata chicos de estas edades. Como complemento, el mismo beneficio se extenderá a los empresarios de la construcción que tomen ex empleados de Vale (la mina de Malargüe cuya actividad se suspendió a principios del año pasado). Se dice en el Gobierno que son unos 500 los mendocinos que quedaron sin trabajo.

El plan del Poder Ejecutivo, que se reflejará en dos proyectos de ley con beneficios que se extenderán por 12 meses, es reflejo de una preocupación oficial que el propio gobernador Francisco Pérez ha reconocido a lo largo del año. La pérdida de empleos y el incremento de la desocupación se reflejó con fuerza en las estadísticas del INDEC del tercer trimestre, que reflejó una suba de 1,6 por ciento: pasó del 4,2 por ciento en el tercer trimestre de 2013 a 5,8 por ciento en el mismo periodo de este año.

Para el Gobierno provincial, esa fría cifra refleja que hay un poco menos de 24.000 mendocinos sin trabajo actualmente (calculan unos 4.000 por punto de desempleo). Pero al hacer foco, aparece que un poco menos de la mitad son jóvenes. El ministro de Gobierno, Rodolfo Lafalla, admitió en ese sentido que hay 10.000 chicos sin trabajo, aunque aclaró que es un fenómeno general. “Esto pasa en Mendoza, el país y el mundo, en general los jóvenes representan el 40 por ciento de los desocupados en total”, afirmó.

El "combo" de Paco

La Provincia ya instrumentó un subsidio de 1000 pesos para promocionar el primer empleo (programa Iniciar) que prácticamente no movió la aguja del desempleo: logró sumar unos 400 jóvenes a la actividad laboral y se trató, según el Gobierno, de empleos transitorios.

Ahora la apuesta es, al estilo de las promociones de las tarjetas de crédito, sumar programas locales y nacionales en un "combo" para demostrarles a los empleadores que contratar gente, en especial jóvenes, les puede convenir. “Los empleadores se pueden ahorrar entre 4.000 y 6.000 pesos por empleado”, señaló Lafalla, quien ayer a la mañana reunió a representantes de casi todas las cámaras de empresarios de la provincia para hacerles conocer el nuevo programa de fomento del empleo.

El primer agregado que el Ministerio de Trabajo y Gobierno suma al proyecto de Promoción del Empleo Joven es el propio Iniciar, que se alimenta también con fondos provinciales. Es decir que si el chico contratado es además una persona que nunca trabajó antes, el aporte estatal será de 2.300 o 2.400 pesos.

Pero además en esta promoción el empleador se puede adherir a disposiciones nacionales que fomentan el empleo a través de la reducción de cargas patronales (del 50 por ciento en el primer año para el que contrata menos de 5 personas) y a los subsidios nacionales del Programa de Inserción Laboral, que otorga entre 1.500 y 2.700 pesos por empleado.

La trampa de los números

Eso sí, una de las condiciones para los que contraten gente es cumplir con los convenios rubricados entre las patronales y los sindicatos. Este punto reduce el beneficio porcentual del programa de Empleo Joven, que ofrece una reducción del 30 por ciento en el pago de Ingresos Brutos, pero que se calcula en función del Salario Mínimo Vital y Móvil.

El Consejo del Salario fijó el SMVM en 4.400 pesos a partir de setiembre y estableció que ese mínimo se elevará a 4716 pesos en enero. Pero en Mendoza, los convenios salarios vigentes están más arriba: los sueldos mínimos arrancan en los 8.000 pesos. Esto recorta a la mitad el impacto real del programa provincial del Gobierno.

De todos modos, hay una moderada expectativa en el Gobierno, que espera que estas herramientas ayuden no solo a aumentar el empleo, sino a mejorar otro grave problema, donde las cifras son más difusas: el empleo en negro.

Los proyectos de Pérez deberán, además, esperar su turno en la Legislatura, donde se está llevando a cabo una durísima discusión por las leyes de Avalúo e Impositiva. Según acordó Lafalla con los legisladores oficialistas, el nuevo plan de empleo se discutirá después de la sanción de estas leyes, que por ahora no es segura.