Debutó el voto electrónico en Mendoza
Por primera vez en su historia, Mendoza implementó la modalidad de voto electrónico en un acto eleccionario. Fue en las elecciones de autoridades de Inspecciones de Cauce del Departamento General de Irrigación. La primera experiencia alcanzó a más de 5.000 votantes, que representan aproximadamente el 8% del padrón total de regantes, distribuidos en las 5 cuencas de la Provincia. El resto de los electores sufragó de manera tradicional.
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La elección se realizó durante la jornada del domingo con total normalidad en las 5 cuencas (ríos Mendoza, Atuel, Diamante, Atuel y Malargüe), contando con la participación de más del 55% del padrón total de padrones habilitados para votar.
Estuvieron en condiciones de votar unos 70 mil padrones. El derecho de voto se emitió conforme la superficie empadronada que tiene cada concesionario. Votaron los propietarios de inmuebles beneficiarios con concesión para uso de agua pública superficial, con superficies empadronadas superiores a 1.000 m2 .
“Hemos superado ampliamente el 55% del padrón electoral. Esto es muy importante para nosotros porque hemos podido poner en primer término la participación en la administración del agua, por parte de las Inspecciones de Cauce y de todos los usuarios. Vamos a seguir transformando con la participación”, afirmó José Luis Álvarez, superintendente General de Irrigación.
Irrigación gastó en total unos 150 mil pesos para el voto electrónico de los inspectores de cauce y tiene decidido darles a las 10 PC que compró otros usos después de la elección. La cuenta indica que cada voto saldrá alrededor de 21,50 pesos.
Cómo funcionó el voto electrónico
El sistema consta de una pantalla táctil en la que el votante, en este caso, seleccionó inspector y delegados de cauce; al confirmar la selección, ésta se imprimió en una hoja con el candidato y un código de barras asociado a ese voto. Finalmente, se colocó la impresión en un sobre y se deposita en la urna tradicional.
La boleta estuvo compuesta por la foto del candidato elegido, junto a su nombre completo y un código de barras con el código de la inspección, el del candidato y un número aleatorio de 12 dígitos que permitió distinguir votos repetidos.
Respecto de la transparencia del sistema, Álvarez afirmó “el sistema no guarda ningún registro de datos de los votantes. De esta forma, se garantiza la transparencia y privacidad de los regantes en el momento del sufragio”.
Regulados por la Ley 5.302 y su modificatoria la Nº 5.664, en Irrigación los comicios para elegir nuevas autoridades de cauce se realizan cada 4 años, bajo la modalidad de simple mayoría de votos emitidos y por el sistema de lista completa.
Lo que sigue
A su manera, Irrigación se sumó a la discusión del voto electrónico en Mendoza, que no sólo incluye discusiones de tipo financieras, sino que básicamente implica decisiones políticas.
La más importante es que si Mendoza adoptara el voto electrónico, debería separar los comicios provinciales de los nacionales, ya que no se pueden realizar el mismo día dos elecciones con sistemas diferentes.
De todos modos, el asunto está en debate hasta en el propio oficialismo. El intendente de Maipú, Alejandro Bermejo, anticipó que está estudiando los costos del voto electrónico para implementarlo en su municipio.
Maipú, de hecho, tiene su propia experiencia de voto electrónico: le da a las asambleas de vecinos la posibilidad de votar propuestas en el marco de la elaboración del presupuesto participativo del departamento.
La ley electoral de Mendoza es la 8619 y tiende al voto electrónico, pero a mediano plazo: se aplicará en 2017 a la mitad del electorado y recién en 2019 a toda la provincia. Eso sí, el municipio que quiera implementarlo el año que viene podrá requerir financiamiento y logística al Estado provincial.
El voto electrónico "profesional" cuesta mucho más. Empresas que ofrecen el servicio en Salta y en Venezuela visitaron Mendoza en años anteriores e indicaron que se cobra unos 6 dólares por cada voto. O sea, más de 50 pesos por sufragio.
El diputado radical Tadeo García Zalazar, uno de los que participó en las reuniones con estas empresas, precisó al respecto que el costo del voto electrónico duplica el del voto en papel, que ronda los 3 dólares. Aunque ese cálculo no incluye el gasto de emisión de boletas en papel.