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Roby y la polémica por el cigarrillo

El Ministro de Salud de la provincia de Mendoza presentó una campaña en conjunto con las tabacaleras y declaró públicamente que existe un acuerdo para frenar políticas fiscales a los cigarrillos. La comunidad médica repudia el convenio y lo explica a MDZ.

El pasado 15 de octubre el Ministerio de Salud de Mendoza presentó una campaña de "Prevención del consumo de cigarrillos en menores de edad" en conjunto con Nobleza Piccardo y Massalin Particulares. La Fundación Interamericana del Corazón Argentina (FIC Argentina), la Alianza Libre de Humo de Tabaco Argentina (ALIAR), la Unión Antitabáquica Argentina (UATA), la Asociación Argentina de Tabacología (AsAT) y la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) repudiaron el convenio ya que, "a pesar de la aparente corrección política de lanzar una campaña para prevenir la venta de cigarrillos a menores, existe evidencia suficiente que indica que este tipo de programas son ineficaces para reducir el tabaquismo en los jóvenes y son parte fundamental de la estrategia de las tabacaleras para evitar legislación efectiva de control del tabaco". 

MDZ conversó con el neumonólogo Ramón Alchapar, ex Presidente de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), agrupación profesional que hace 15 años reúne a expertos en esa rama de la medicina:

-¿En que se basa para sostener que convenios como el de Mendoza son parte fundamental de la estrategia de las tabacaleras para evitar legislación efectiva de control del tabaco?

-Ante la posibilidad cierta de la Legislatura para incrementar el impuesto al tabaco en la provincia, para ser volcados a salud, debido a que los impuestos nacionales no cubren ni remotamente el daño económico que provocan, las tabacaleras aduciendo que se generará contrabando con caídas del ingreso por vía impositiva nacional y por ende, provincial, se comprometen a colaborar con el ministerio a realizar campañas para que los jóvenes no se inicien, a cambio de no incrementar el precio de los cigarrillos. Eso es  el lobo al cuidado del rebaño, otra embestida de las tabacaleras para seguir con su derrotero de ganar dinero con un producto letal y adictivo. Los fines del ministerio pasan por proteger la salud de la población en todos los frentes, y los fines de la tabacalera por ganar dinero, lucrar con éste adictivo veneno solamente. A ojos vista, nada tienen que ver.

-¿Y qué sucede con la legislación a escala nacional?

-El Convenio Marco de control de tabaco de la OMS, que Argentina firmó, nunca fue ratificado por el Congreso, cosa que han hecho la mayoría de los países del mundo, incluso Brasil, el mayor productor de Latinoamérica. Esto de no estar refrendado por el congreso no ha impedido que el actual gobierno nacional haya tomado cartas en el asunto promoviendo una excelente ley nacional para frenar el avance del consumo y protección de los no fumadores. Pero el tema de aumento de impuesto y reducir las áreas cultivadas, con reconvención de las mismas, no se ha tocado. Cuando las tabacaleras ven peligrar sus ventas, aparecen, supongo, aunque no tengo pruebas, haciendo hablar a sus grandes y cargadas billeteras para acallar los reclamos, debido a que el sentido común se dirige hacia el lado opuesto.

-¿Han podido entablar un diálogo con el ministro? ¿Le pudieron hacer llegar su visión?

-Aquellos que hemos dedicado nuestra vida a la ayuda de nuestros semejantes por más de 40 años, desde nuestros humildes y silenciosos puestos de trabajo, cosa que seguimos haciendo al final de nuestras carreras nos sentimos asolados, desprotegidos e insultados por éstos acuerdos del Ministerio de Salud. Éstas actitudes coyunturales, sin ser fundamentalistas y lejos de amedrentarnos nos indican que estamos en el camino correcto.

Más allá de eso, el Ministro de Salud no solicitó mi opinión al respecto.

-¿Qué medidas son eficaces para disminuir el consumo de tabaco y para afectar la edad en la que se lo empieza a consumir?

-Para que los jóvenes no se inicien se debe trabajar en las escuelas y en la casa, es la etapa de la vida de las experimentaciones. Deben ser guiados por sus padres y por sus docentes, claro, mejor sin olor a tabaco y menos con un cigarrillo en la mano. Inducir al deporte, pero para lograrlo jamás con aportes de las tabacaleras, sus fines son inversos a la salud y la vida, sólo fin económico a cualquier precio. A nivel mundial se prohibió la propaganda de cigarrillos en los eventos deportivos, fútbol, carreras de fórmula uno y box, entre otros.

Clarisa Ercolano