Pérez, entre el desborde, los datos falsos y el apuro del PJ
Francisco Pérez volvió a mostrarse metido en ese laberinto que ya a esta altura le es tan característico: una mezcla de mala administración, de apuro en la toma de decisiones, de problemas financieros cada vez más agudos, una difusión maliciosa de algunos logros de Gobierno y algo que siempre está presente: el desborde.
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Pero hay algo más. Impacientes, algunos intendentes peronistas ya se cansaron de las dilaciones de Paco en torno a la definición del cronograma electoral que el gobernador quiere terminar de discutir recién en marzo y exigen definiciones pronto.
El que levantó la voz fue el maipucino Alejandro Bermejo, quien el jueves enfrentó al gobernador en un cruce tan privado como picante, para pedirle que antes de fin de año el peronismo, al menos, ya deberá saber cómo se va a votar el año próximo y si habrá o no desdoblamiento electoral.
"Esto no da más como para que digamos 'en febrero vemos'. Yo quiero que lo definamos rápido, para que empecemos a debatir y a trabajar", fue la síntesis de la forma en que el "Pulga" intentó apurar los tiempos pensando en la candidatura de su hermano, Adolfo.
Casi todos los sectores del PJ están hoy trabajando en un armado electoral que apunta a una sola cosa: utilizar a las PASO locales para dirimir la interna del peronismo, que se encamina a una desgastante puja entre sectores para determinar quién será el candidato a gobernador y quiénes serán, a su vez, los que ocuparán el resto de los casilleros electorales más codiciados.
El PJ confunde así, una vez más, la institucionalidad con su agitada vida interna.
Lo que se discute en serio es adelantar las PASO provinciales para finales de mayo y que esa instancia sirva para ver quién es el dueño de los votos en el oficialismo. Quien gane esa interna será el candidato a gobernador y a vice, por supuesto, pero el resultado determinaría además cómo repartir el resto de los cargos en disputa. A saber: los primeros dos nombres en la lista de candidatos a diputados nacionales y quien encabezará la lista de candidatos a senadores nacionales.
Casi ninguno menciona a esta altura la alternativa de desdoblar la elección de octubre y se centran solo en las PASO locales. La maniobra, entienden, les permitirá eliminar cualquier influencia de Julio Cobos sobre el candidato del radicalismo y además evitar el "dedazo" de Cristina Kirchner en el armado de las listas para el Congreso.
Más allá de las presiones sobre el gobernador, la verdad es que hoy en el PJ lo que reina es la incertidumbre porque nadie es el dueño de los votos. Algunas encuestas realizadas en octubre marcaron que el senador Adolfo Bermejo es quien mejor mide (en promedio 20 puntos) seguido por Rubén Miranda y por Omar Félix que apenas superan los 17.
Detrás viene el resto de los que pretenden presentarse: Guillermo Carmona, por ejemplo, y el grupo de candidateables de la Casa de Gobierno entre los que se agrupan Marcelo Costa, Diego Martinez Palau y el delfín de Paco, Matías Roby.
El resquemor de los funcionarios del gabinete con aspiraciones se escuchó en boca de uno de ellos. "El Paco nos dijo que nos concentremos en la gestión y que nos olvidemos por ahora de las candidaturas. Pero mientras tanto, acá, se está vendiendo la gestión de uno solo", protestaban, mientras le apuntaban al ministro de Salud.
Los datos falsos de viviendas
Mendoza recibió el viernes la mala noticia de que enfrentará un juicio millonario, luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación finalmente tomará en su seno la resolución del conflicto planteado judicialmente por La Pampa por el uso del agua del río Atuel.
En rigor a la verdad, no es un problema atribuible en su totalidad a este gobernador. La crisis con los pampeanos por el uso del Atuel lleva décadas y la provincia tuvo su peor desempeño tras la firma de aquél acuerdo (rubricado por Celso Jaque en 2008 junto a Cristina Kirchner y al gobernador Omar Jorge) tan perjudicial para los intereses de los regantes del Sur mendocino, que debió ser mantenido en secreto durante más de cuatro años para los legisladores y que además no logró pasar el filtro de ningún organismo de control local que lo revisó.
Ahora bien. Pérez tiene su cuota de responsabilidad en este conflicto interprovincial: entre 2012 y 2013 fue llamado por la Casa Rosada en varias oportunidades para encontrar una salida negociada y una propuesta nunca partió desde Mendoza. Así como tampoco, un reclamo formal por los fondos que la Nación se comprometió a aportar para hacer obras en la zona y que llegaron en cuentagotas en siete años.
Si no fuera porque durante estos días más de 100.000 empleados estaban pendientes de la noticia, las idas y vueltas del propio Ejecutivo en torno a la posibilidad de pagar un plus salarial a fin de año resultaron tragicómicas.
Apurado por una decena de intendentes oficialistas y de la oposición, quienes anticiparon que barajan otorgar algún tipo de beneficio entre diciembre y enero, el gobernador mandó a su ministro de Gobierno, Rodolfo Lafalla, a llamar por teléfono a los medios para anunciar que se estaba estudiando la alternativa de otorgar, a principios de 2015, un adelanto a cuenta de paritarias.
En todas las redacciones sonó extraño ese llamado. Un día antes el propio Paco había despotricado con que el bono de los municipios era "un engaña pichanga", pero ante la evidencia del interlocutor que estaba haciendo el anuncio, todos lo dieron por válido.
El día después de los llamados desesperados de Lafalla, todo volvió a ser como antes. Pérez desmintió a su ministro y, tras un largo rosario de quejas por la cantidad de cosas que debía pagar, dijo que no había posibilidades financieras de hacer frente a otra cosa que no sean los sueldos y el aguinaldo.
Esto que sucedió fue menor, si se lo compara con otra de las apariciones públicas del mandatario, en este caso, una de las tantas que tuvo junto a Diego Bossio, el titular de Anses, que estuvo aquí entre miércoles y jueves.
Envalentonado quizás por el sorteo de casi 900 viviendas del plan Procrear, que financia precisamente Anses, Pérez redondeó que en los cuatro años de su gobierno de harán alrededor de 26.000 casas en Mendoza. Los datos son falsos por dónde se los mire.
El Gobierno engrosa sus números "entre el Procrear, más 5.000 créditos individuales, más 3.000 emprendimientos", pero si se toma en cuenta el plan de viviendas de Bossio, hoy en Mendoza no se están levantando alrededor de 3.000 casas (entre el Procrear de Capital, San Martín, Maipú, Malargüe y el de Santa Rosa) y no hay licitaciones nuevas a la vista.
A nivel oficial se insiste con una trampa: considerar a las módicas ampliaciones de viviendas de 40 metros cuadrados, contempladas en el programa denominado Mejor Vivir, como casas nuevas.
Hasta abril de 2013, según el último informe completo que el IPV brindó a la Legislatura acerca de las viviendas construidas en Mendoza, el gobierno oficializaba 2.750 casas nuevas, anuncio que incluía unas 1.000 ampliaciones del Mejor Vivir.
El falaz anuncio gubernamental de esta semana apeló al mismo artilugio: de las 5.600 casas que Pérez dio por construidas y entregadas, hay un lote de 1.724 que corresponden al plan de ampliaciones.
Hacia adelante el panorama no cambia. Se habló de unas 6.500 viviendas licitadas y es cierto. Aunque nadie sabe todavía cómo se financiarán buena parte de ellas.
Tanto es así que al anuncio de las 26.000 viviendas, le siguió un reclamo del mismo gobernador para que la oposición apruebe el crédito chino que quedó frenado en la Legislatura. Casi todo lo que se prometió que se hará de viviendas el año próximo, dependerá de que se autorice ese empréstito de U$S 400 millones, trámite que el radicalismo ya archivó en los bloques.
Un dato juega a favor del Gobierno. En el Presupuesto nacional 2015 que se está discutiendo en el Congreso, Paco logró incorporar una partida de $ 1.846 millones para casas. Pero existe un problema: la Nación no financia la totalidad de la construcción y la provincia debe aportar una contraparte por cada emprendimiento. Puesto en cifras, la Secretaría de Viviendas nacional destinará $352.000 para hacer una casa que en realidad cuesta más de $450.000. De dónde saldrán los recursos provinciales para lo que falta, nadie lo dice todavía.
Los desbordes del gobernador ya no son a esta altura un secreto para ninguno de los que lo frecuentan. Aunque la furia se está evidenciando cada vez más en público y lo terminan empujando al papelón.
El exabrupto ocurrió el lunes pasado, durante el acto oficial de celebración del día de la Policía.
A la hora de su discurso, Pérez aprovechó para resaltar la actitud de uno de los habitantes de la alta montaña, de apellido Fourcade, que había donado un terreno para que se pudieran instalar las antenas del sistema Tetra que utilizan las fuerzas de seguridad.
Según el gobernador, que por el noble gesto le otorgó un diploma a Fourcade, se habían podido instalar las antenas en esa zona gracias al aporte del vecino y al del propio ministerio de Seguridad, que habían trabajado a pesar del desinterés de las empresas telefónicas.
Y lo que siguió al micrófono, fue una diatriba de cinco minutos en contra de las empresas de celulares a las que entre otras cosas acusó, casi a los gritos, de no preocuparse por invertir ni en la zona, ni en la provincia, ni en el país.
Los aplausos del auditorio se sintieron fuerte ante tanto discurso militante. Pero el fervor dio paso al papelón cuando el locutor retomó la conducción del evento y siguió con el protocolo.
"Muy bien -dijo un tanto nervioso el presentador- vamos a continuar con la entrega de los diplomas previstos durante este acto, a personalidades que contribuyen con el accionar el ministerio. Y en esta oportunidad le corresponde a los gerentes de las empresas Claro y Telecom, que se encuentran entre el auditorio".