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Gabriel Levinas, acusado de robar a León Ferrari

El productor de "Periodismo para Todos" recibió 15 obras de artista, de las que devolvió sólo cuatro.
Foto: Télam
Foto: Télam

Gabriel Levinas, el periodista y productor del programa Periodismo para Todos, conducido por Jorge Lanata, también ha desarrollado actividades como marchand, y justamente por esto último es que se ha visto involucrado en una causa en la que se lo acusa de robar obras del artista plástico recientemente fallecido León Ferrari.

El 21 de abril del 2008, Ferrari le entregó a Levinas 15 obras (13 dibujos y dos collages) en carácter de “préstamo” para exhibirlas y, eventualmente, venderlas en la Galerie Brun Léglise, de París.

Según el expediente que se lleva adelante en el juzgado de instrucción número 38 de la Capital Federal, a cargo de la jueza Wilma López, entre 2009 y 2010 reingresaron al país 12 de aquellas obras. Y de ellas sólo cuatro le fueron devueltas a Ferrari.

De acuerdo a lo argumentado por Levinas en la causa, un comprador de Uruguay se había interesado en las obras pero murió antes de completar el pago.  

Levinas también aseguró que el dinero que había obtenido por la venta de algunas de las obras no se lo entregó a Ferrari porque debió utilizarlo para atender los gastos que demandó su grave estado de salud. Pero para la Justicia eso “no resulta suficiente para disminuir su responsabilidad penal”, además de que, según los jueces, existe una "diferencia sustancial" entre el valor de las obras y el costo del tratamiento médico.

Levinas “debió afrontar cuantiosos gastos para poder sobrevivir, y como no tenía dinero propio que en tal sentido le alcanzara para ello, debió disponer del que había obtenido por la venta de ciertas obras de arte (de Ferrari y de otros artistas), de lo que claramente, como lo ha manifestado, está avergonzado”, señalaron sus abogados, según lo que publica hoy en su portal el sitio Infonews.

En definitiva, según lo que figura en el expediente, el perjuicio que sufrió Ferrari sería de 144.199 dólares.

La respuesta de Levinas

Gabriel Levinas respondió a las acusaciones (y a la relevancia que el tema está tomando en los medios) mediante un texto que publicó en su cuenta de Twitter, en el que no aclara nada sobre el destino de las obras ni sobre por qué no le entregó el dinero a León Ferrari.

En la red social, Levinas expuso lo siguiente:

Ante la difusión de un pleito en la justicia que aun no está resuelto con los representantes del artista León Ferrari, quiero dar a conocer mi versión de lo hechos ante este desafortunado asunto que está siendo utilizado políticamente y de manera falaz.

Conocí a León, su esposa Alicia y sus tres hijos, Pablo, Marialí y Ariel hace más de 50 años en Punta del Este. Pasé muchos fines de semana desde allí en más en la casa de León en Castelar.

Si bien todos ellos fueron parte mi infancia y adolescencia, por razones de la edad mi amigo fue Ariel, asesinado por la dictadura militar. Muchos años después cuando regresó de su exilio, en distintas oportunidades hicimos cosas con León, sobre todo en épocas donde la venta de su obra era muy difícil. También lo acompañé en algunas de sus iniciativas políticas.

En 2008 Ferrari me dio para su venta varias obras que fueron efectivamente vendidas y otras devueltas.

Cuando León se encontraba ya muy limitado por razones de salud, sus abogados realizaron una falsa denuncia por retención indebida que prosperó por razones políticas y de ningún modo por los elementos q obran en la causa ni lo sucedido en la realidad. Las diferencias que sí existieron, debieron ser resueltas en corte civil.

Para ello la jueza Wilma López y los camaristas Bunge Campos (nombrado por el Gobierno Presidente del Consejo de la Magistratura) y Jorge Luis Rimondi, no citaron a ninguno de los testigos propuestos por mi y no consideraron dos declaraciones juradas de Ferrari ante la aduana y la secretaría de cultura donde expresamente indica que esas obras se me entregaron para ser vendidas, con lo que la figura de retención indebida carece de sustento.

Esto es negarme mi legítimo derecho a la defensa. 

Le delito de retención indebida se configura cuando uno, depositario de un bien no lo reintegra o le da un fin distinto al que le fue encomendado.

En este caso se me imputa haber vendido obras que no tenía derecho a vender, que me fueron entregadas en préstamo. Existen dos declaraciones juradas firmadas por León Ferrari que demuestran la falsa imputación.

Lamento que León no esté mas entre nosotros y siempre lo recordaré como el gran artista que fue y como una de las mejores y mas bondadosas personas que tuve el honor de conocer.

Gabriel Levinas