Milani denunció una "campaña de desprestigio" en su contra
El controversial jefe del Ejército, César Milani, rompió el silencio y denunció hoy una "campaña de desprestigio" en su contra, que tiene como fin "perjudicar al gobierno nacional" y negó "cada uno" de los hechos que le imputan por su presunto desempeño durante la última dictadura.
"Niego todos y cada uno de la veracidad de los hechos (sic) que algunos medios de comunicación (denunciaron) en forma malintencionada y montando una campaña de desprestigio y difamatoria con el objetivo de perjudicar mi trayectoria militar y mi buen nombre y honor, y por consiguiente la imagen del Ejército", afirmó Milani en declaraciones a radio Nacional de Tucumán.
A su vez, Milani señaló que las informaciones que lo vinculan con la época de la represión "persiguen un fin político, que es perjudicar al Gobierno nacional".
"Cada uno de los hechos que estos difamadores profesionales han hecho trascender en los medios son falsos. Hace 36 años que estuve acá, tenía 21 años y estaba en la Unidad de Ingenieros de Construcciones. Estábamos en una escuela en construcción en la localidad de Monteros con máquinas y equipos viales y nuestra tarea era reparar caminos cuando sacaban la caña y pintar escuelas. A eso nos dedicamos los 40 días", según su relato.
Mientras Milani estaba con el magistrado, dirigentes del Movimiento Universitario Sur y de la agrupación Jóvenes de Pie escracharon al militar en las puertas de la Justicia Federal y lo acusaron de estar comprometido con la desaparición del conscripto Alberto Agapito Ledo, y de los secuestros de Alfredo y Ramón Olivera.
También hoy, en los tribunales federales tucumanos, los senadores radicales José Manuel Cano (Tucumán), Emilio Rached (Santiago del Estero) y Gerardo Morales (Jujuy); y los diputados de la UCR Julio César Martínez, Olga Brizuela y Doria de Cara de La Rioja; y Luis Sacca y Juan Casañas de Tucumán, pidieron la reapertura de la investigación judicial sobre la participación de Milani en crímenes de lesa humanidad.