Qué le dijo Scioli a Cristina
Este miércoles el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, apareció junto al ministro de Planificación Julio de Vido y a Martín Insaurralde, quien es primer candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires del Frente para la Victoria.
En un acto con intendentes de la primera y secciones electoral de la provincia de Buenos Aires, el quien fue hasta hace poco ninguneado por el entorno del cristinismo llamó a "seguir trabajando para defender el modelo", y volvió a hablar de la "diversidad" que existe dentro del kirchnerismo.
"Hemos venido trabajando juntos, y le hemos dado múltiples beneficios a la Provincia. Ningún intendente por sí sólo podría haber hecho todo lo que se ha hecho. Hacía falta el rumbo del proyecto nacional", dijo Scioli.
Pero el momento más fuerte y que quedó registrado en las cámaras de televisión fue cuando dijo que "con el modelo se está o no se está. Una mujer no puede estar media embarazada".
A continuación hubo aplausos y miradas sorpresivas entre los lugartenientes del Ejecutivo Nacional. Y seguramente acá hubo un mensaje de fondo.
Se lo recuerda mucho a Néstor Kirchner por sus discursos llenos de convicción y de entusiasmo. Pero meses antes de que llegara por primera vez a la Casa Rosada salía en los medios de la mano de Daniel Scioli, quien era el que más se esforzaba por explicar "el modelo" ante las cámaras de televisión. Algunos aún hoy recuerdan más a Scioli que a Néstor cuando Mirta Legrand invitó a ambos a unos de sus almuerzos, en el que el ex campeón del mundo de motonáutica conquistaba a los periodistas y conductores televisivos que tenía por delante con un mensaje claro: explicar que por Argentina daría todo, como lo hizo cuando disputaba las carreras de off shore en difíciles aguas del resto del mundo.
Diez años después, Scioli no es conocido por causas de enriquecimiento o de presunto lavado. Entonces, al pronunciar ese simple "con el modelo se está o no se está" se dirige a un kirchnerista que realmente cree en la idea de Néstor pero que hoy se siente angustiado o decepcionado con los escándalos y desplantes que nacen desde el mismo Poder Ejecutivo Nacional, empezando por negar la realidad de la inflación y no responder ni en un mínimo el reclamo de los dos grandes cacerolazos que hubo en el último año, como también la pretensión de llevarse por delante a la Justicia para gobernar sin un juez que lo investigue.
La gran diferencia, ahora, es que empieza a impactar más el mensaje no verbal que las palabras pronunciadas: mientras la presidenta se esfuerza por mostrarse bien, el ex vicepresidente de Néstor se muestra cada vez más seguro de lo que dice, más allá de que hoy se sitúe en el anillo de Saturno del peronismo y desde allí hoy se parezca más a una versión 2013 de Carlos Reutemann, o bien, apostando a fondo -como lo hizo cuando corría con su lancha La Gran Argentina Juniors- en busca de ganar los metros finales para conquistar al kirchnerismo puro y al peronismo completo.
Si es así entonces sigue siendo un camino largo porque acaba de nacer en el electorado la ilusión de Sergio Massa.
Pero finalmente ¿qué le dijo Scioli a Cristina?
"Con el modelo se está o no se está" se puede interpretar de la siguiente manera: existe un modelo original, genuino, basado en la producción y el trabajo, en la Argentina industrial, en la del trabajador -que no interesa de qué ideología sea- se siente feliz por hacer su labor, llevar el pan a casa y ver a su país progresar. Ese es el "modelo" que promovió Scioli frente a Néstor cuando Mirta lo invitó a ambos antes de las elecciones que iniciara el reinado de Néstor. Un modelo de pocas palabras y muchas acciones.
También está el modelo que se sustenta a la fuerza de un relato impuesto desde la Casa Rosada y que ha sufrido un enorme desgaste, producto de negar la inflación y de lo incómodo que le resulta a la sociedad tener que optar permanentemente por un bando o por otro. También - a partir de los casos de denuncias por corrupción- desde la oposición opinan que el relato se sustenta también con una reforma judicial que garantice la impunidad a los máximos gobernantes. Un modelo de muchísimas palabras y no tantas acciones.
Scioli le quiso decir realmente a Cristina que "yo soy el (verdadero) modelo".