Qué destino votarán los mendocinos en un mes
El próximo 11 de agosto los mendocinos habilitados para votar encontrarán en el cuarto oscuro trece boletas de ocho partidos políticos. De esas trece, sólo una propone seguir con el modelo actual de país, bajo la sombra de Cristina Fernández de Kirchner. Las doce restantes van por otro proyecto político. Se trata de dos caminos que conducen a dos destinos contrapuestos: la que sueña con una nueva “década ganada” vs la que sueña con una “década no desperdiciada”.
Destino 1 (lista Abraham): por otra "década ganada"
Mientras Alejandro Abraham reconoce que Cobos le lleva ocho puntos y de la mano del músico y publicista Daniel Giaquinta elabora un plan para acortar la racha y poner la opción “nueva década ganada” al frente de las encuestas, ya se sabe que un segmento del electorado lo va a a votar.
“Unos están mejor porque ahora tienen trabajo; otros porque se compran autos, otros porque crecieron sus negocios o industrias; aquellos porque ahora sus hijos van todos a la escuela y acceden a la salud y todos comen a diario, estos, porque se dan lujitos que no se daban o porque pagan las cuotas de una casa propia o porque –gracias a este gobierno– hacen fortunas con sus empresas y muchos otros están mejor en varios planos a la vez y lo saben, y no se animan a decirlo, simplemente porque del otro lado hay un gobierno peronista y jamás se bancarán que un peronista haga lo que ellos no pudieron o no quisieron o lo que es peor: no se animaron. Absolutamente toda la gente que me rodea, está mejor que hace diez años atrás.”, escribió Ulises Naranjo en su columna ¡Sí!: una década ganada por goleada.
No es necesario apreciar que hoy hay concurrencia en los patios de comidas de shoppings y restaurantes, y que todos tienen sus respectivos celulares y muchos – bastantes- , su TV plasma o LCD en casa.
En un relevo de Enrique Zuleta Puceiro, los argentinos expresaron que fue una década ganada en derechos sociales (68,9%), consolidación de la democracia (64,9%), derechos humanos (59,1%) y estabilidad política (52,0%).
Dentro de un mes, a la hora de entrar al cuarto oscuro, todo esto será tenido en cuenta por una numerosa cantidad de votantes.
Destino 2 (las 12 listas restantes): A otra cosa
Las encuestas arrancaron mal para el Gobierno y el martes por la noche, en Animales Sueltos (canal América), Sergio Massa exhibía un aire ganador: en octubre no sólo será diputado nacional, sino que también posiblemente le arrebate la provincia de Buenos Aires (y el 40% de los votos del país) a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su “nueva década ganada”. Tuvo que decirle que “no” a una pregunta obligada que le hizo Alejandro Fantino: "(ahora) no pienso en ser presidente.
Mientras Scioli de a poco se convierte en el Reutemann versión 2013 del justicialismo, Massa se erige lentamente como el protagonista de las presidenciales de 2015, para que inicie el sueño de “década que no sea desperdiciada”, junto a otros que anhelan el minuto de gloria que hoy vive el intendente de Tigre, como Mauricio Macri y alguna figura de la izquierda (Hermes Binner y por qué no, Elisa Carrió).
Desde lo político todos tienen en común un país con menos impuestos a las ganancias y más diálogo y respeto a las instituciones democráticas. Pero ¿sólo eso?
Así es: la oposición no ha logrado plasmar en la opinión pública la idea de por qué son una opción de país para votar.
Ante una falta de “sí” (como opción de país) lo mejor para entender a la oposición es –a un mes de las PASO- deducir ese “sí” a partir de las sumas de los “no” que acumuló el cristinismo a lo largo de su “década ganada” y que por contrapartida podría definir lo que la oposición será para los mendocinos y argentinos que voten dentro de un mes.
El relevo de Zuleta Puceiro también indicó que las gestiones de Néstor y Cristina representó una década perdida en seguridad ciudadana (82,2%), política económica (62,9%), educación (60,6%), desarrollo económico (57,9%), libertades públicas (49,8%) y salud (49,7%).
1. No más pobres. “La década ganada es una alquimia. A pesar de los diez años de crecimiento récord casi 11 millones de personas, un cuarto de la población se encuentra debajo de la línea de pobreza”, dijo el camionero y ahora candidato a diputado Hugo Moyano. La pobreza significa hoy 10 millones de pobres, expresa Luis Alberto Romero, miembro del Club Político Argentino.
2. No decaer más en educación. En el 2011 se matricularon en primer grado en escuelas estatales 90 mil alumnos menos que en el 2002: la disminución de la matricula estatal primaria en el período 2003-2011 alcanza al 7,9 por ciento del total. Por otra parte, Unesco indica la necesidad de un mínimo de 830 a 1.000 horas de clase anuales: en Argentina, el calendario es de 190 días –que no se cumplen, por huelgas, jornadas y otros- con 4 horas de clase al día, es decir, 760 horas anuales.
En el ranking de universidades del mundo dadas por el sitio TopUniversity.com resulta que ninguna universidad argentina figura entre las primeras diez de América Latina. Casualidad o no, las casas de estudio top ten son de Brasil, Chile, México y Colombia, modelos de países distintos a Venezuela, Ecuador y Nicaragua, que parecen tener más feeling con Argentina.
3. No comprar más combustibles. A diferencia de hace diez años, hoy Argentina importa combustible (porque no se invirtió en infraestructuras).
4. No desabastecer al campo. Hoy Argentina exporta menos carne que Paraguay y el trigo en "el granero del mundo" tuvo en 2012 la menor área sembrada de los últimos 110 años.
5. No dormir las obras públicas. En cuanto a caminos y rutas, el Estado nacional por año recauda más de 25 mil millones de pesos al año y aún no se concretaron obras previstas como las autopistas Córdoba – Río Cuarto, Luján – Junín (en Buenos Aires) y otros; más cerca de Mendoza, muy a la vista: la doble vía Mendoza – Tunuyán, que no hace mucho le costó la vida a un importante empresario en un hecho que se pudo evitar con la autopista ya concretada. Las grandes obras públicas (como costrucciones de autopistas, centrales atómicas o hidroeléctricas, y viviendas), en líneas generales, no se ha destacado en los últimos diez años. Un claro ejemplo fue la falta de inversión en infraestructura vial que causó las tragedias de Once (51 muertos) y luego, la de Castelar (tres muertos)
6. No más salud estancada. Respecto a está asignatura, - según explicó el ex subsecretario de Salud de la Nación, Adolfo Sánchez de León a El Cronista,. hoy, al igual que la década anterior, “alrededor del 46 por ciento del gasto en salud sigue siendo privado, lo que marca un sistema que presenta enormes inequidades. El gasto del Gobierno nacional en salud sólo representa el 0,29 por ciento del PBI y si sumamos el gasto de todas las provincias y municipios asciende al 2,5 del PBI “.
“En estos años, no hemos podido elaborar y ejecutar ninguna política de reforma del sector que haya intentado acompañar los cambios verificados en todas las demás áreas. La salud, desde este punto de vista, estuvo fuera de la agenda política”, explicó.
Estos últimos diez años, en un relevo de la encuestadora Datamátic hace15 días, quedó así:
- El 60% de los argentinos califica como “negativo” el desempeño del gobierno nacional.
- El 56% considera que la situación actual del país está empeorando.
- Sólo el 35% sabe que las elecciones generales legislativas son en octubre.
- El 69% está en desacuerdo en que se reforme la Constitución Nacional para que la Presidenta pueda tener un tercer mandato.
- El 43% cree que los últimos 10 años de gobierno kirchnerista son una década perdida.
Y queda desarrollar lo que pasó en inseguridad y la reducción salarial por el impuesto a las ganancias, todo un capítulo aparte.
Finalmente, ¿qué votaremos dentro de un mes?
"Ahora tenemos zapatillas, libros, netbooks ?", dijo alguna vez Cristina. Pero muchos mendocinos que irán a las urnas se les estará pasando por la cabeza decir que “ahora no tenemos autopistas ni infraestructura energética, ni viviendas, ni poca inflación y menos seguridad y capacidad de ahorro”.
Esto, leído así, es que estamos ante una Argentina donde adentro de casa seguirá habiendo netbooks, zapatillas y televisores y afuera de casa seguirá faltando autopistas, viviendas e infraestructura diversa.
Entre esas dos alternativas es la que finalmente los argentinos votarán dentro de un mes.

