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¿Podrán dar vuelta el fallo de la Corte?

El gobierno quiere dar vuelta el fallo de la Corte Suprema de Justicia que hoy frenó la elección popular de consejeros de la Magistratura. Quiere apelar a a tribunales internacionales. Sin embargo entraría en una grave contradicción. Qué dicen dos especialistas.

El Gobierno, ante el revés de la Corte, tendrá dos caminos para concretar su reforma al Consejo de la Magistratura, el organismo que designa a jueces y administra la justicia argentina: apelar a tribunales internacionales o rehacer la polémica actual ley, ya que como está ahora no se podrá aplicar. El segundo caso significa retornar al Parlamento con un proyecto alternativo -si se puede llamar así, una reforma más moderada- y para el primer caso, resolverlo en la Corte Interamericana u otros tribunales internacionales, inclusive, Naciones Unidas.

Pero existe un obstáculo: los tribunales internacionales rigen sobre derechos humanos y en generan litigan contra el Estado. Así, la gran pregunta:

¿Cómo hará el Estado argentino para litigar contra el propio Estado argentino?

"Los tribunales internacionales son la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Comisión Interamericana de Derechos Humanos y mecanismos de Naciones Unidas, pero en todos los casos se trata de mecanismos contra el Estado. El que puede ir es el individuo contra el Estado. En este caso es muy difícil pensar que un país pueda ir contra sí mismo", explicó el abogado Carlos Varela Álvarez, conocido en los últimos tiempos por haber sido el representante de Susana Trimarco en el escandaloso jucio por la desaparición de Marita Verón.

"Lo que puede pedir el Gobierno a la Corte Interamericana es una opinión consultiva, que nunca es vinculante. En este caso es ir contra la decisión de la Corte Suprema de Justicia, contra los mecanismos que el propio Poder Ejecutivo estableció –por ejemplo, el per saltum que lo introdujo el Ejecutivo y que la misma Corte aceptó. Y ese mecanismo no le ha dado resultado al Gobierno. Desde este punto de vista el Gobierno argentino no tendría una razón para una queja internacional, porque sería el Gobierno argentino quejándose del Estado argentino, lo que parece poco serio", fundamentó.

Agregó que "la Corte Interamericana hace opiniones consultivas sobre temas, no sobre casos concretos. Y esto es un caso concreto", por lo que considera que la posibilidad de la instancia de apelar a tribunales internacionales "lo que lo veo bastante difícil" y opinó que "me parece que es una expresión de deseo de algo que se puede hacer". 

Sobre ese algo que se puede hacer, la jueza María Gabriel Ábalos -que investiga sobre Consejo de la Magistratura- afirmó que "los tribunales internacionales están y habrá que ver qué planteos hace el Poder Ejecutivo para llegar allí. El Estado puede argumentar, por ejemplo, violaciones de derechos fundamentales. Opciones existen y están".

Aunque la magistrada considera que desde lo jurídico el fallo de hoy es "impecable" y que prácticamente "no existen argumentos para poder reclamar, aunque eso no significa que no se haga".

"Personalmente me parece que el fallo tiene muchos argumentos de peso sobre la interpretación de la Constitución y de las normas, con una prolijidad muy bien fundada", dijo.

Opinó que el fallo de la Corte "está muy bien fundado, muy bien precisado y muy bien analizado punto por punto, en forma muy minuciosa. Cada punto ha sido analizado teniendo en cuenta lo que la Constitución dice, lo que se discutió en la Convención constituyente y en lo que dice la ley. Pero como pasa en todo litigio, el gobierno está en su derecho de buscar la vía de apelación que considere conveniente". 

De este modo, si el Gobierno insiste con reformar la justicia la opción más viable es volver fojas a cero y llevar un nuevo proyecto al Congreso Nacional. En lo que respecta al corto plazo -es decir, las elecciones legislativas de este año- , se ve poco factible la ampliación de los miembros del Consejo de la Magistratura y que los próximos consejeros lleguen al organismo que administra la justicia a través de una boleta sábana.

A la vez, que un tribunal internacional decida sobre un país cuando el querellante es un particular y no el mismo Estado lleva a pensar que a diferencia del Legislativo, el Poder Judicial siempre tendrá más independiente y a la vez -desde la óptica del Gobierno- más corporativo.

Aquí, el fallo completo:


Fall o Corte by Mario Simonovich