Cristina contra la justicia y los medios
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en un discurso con elevada ironía, dio un duro mensaje contra la justicia y los medios de comunicación, en especial al diario porteño La Nación, a quien reconoció que le gustaría demandar. Fue en un acto oficial en en el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada, en la que inauguró una sucursal de la cadena de supermercados Wall Mart en la localidad bonaerense de Pilar.
Expresó que muchos empresarios "han ganado plata en Argentina" y con ese criterio "no saben la cantidad de empresarios K que hay".
La mandatariaí defendió la "política de administración del comercio" para sustituir importaciones, al encabezar un acto en el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada, en el que mantuvo cuatro teleconferencias sobre nuevas inversiones en el país.
"La sentencia confirmó la existencia del delito por medio de la prensa y la multa penal por daño moral es de 40 mil euros que voy a donar enteramente al Hospital de Niños de La Plata", expresó.
El diario italiano había publicado en 2008 una nota se aseguraba que la jefa de Estado, en el marco de su asistencia a la cumbre sobre el hambre organizada por la FAO (rama de la alimentación de la ONU), había realizado una carísima compra de alhajas en la exclusiva joyería Enigma, del famoso diseñador Gianni Bulgari, donde –según la nota– había adquirido aros, relojes y pulseras con oros y diamantes por un valor superior a los 140 mil euros.
En este marco, la mandataria destacó la derogación de las leyes de calumnias e injurias en la Argentinas, aunque volvió a cargar contra la Justicia, al asegurar que si hiciera una demanda como la que presentó en Roma en la Argentina "no la ganaría".
"Ahora entenderán que no manejo la justicia de Roma. Realmente me hubiera gustado que cosas como ésta sucediera en la República Argentina". Y agregó que le gustaría "denunciar a La Nación", pero se preguntó cómo si ese diario "todavía tiene un juicio en la Corte porque no paga 280 millones de pesos en impuestos".
"Cada uno diga lo que quiera y piense lo que quiera, pero que después se haga cargo no abrigo esperanzas (en la justicia argentina)". Y puntualizó que "realmente hace falta algo más para que haya justicia en la República Argentina".
Y cerró el discurso afirmando que "a lo mejor mañana me sorprenden y me piden disculpas".
En ningún momento nombró al empresario K Lázaro Báez, cuestionado por lavado de dinero.
