"O la educación se pone en venta, o sigue siendo un derecho"
“A los chicos hay que acompañarlos por lo menos durante tres años una vez que ingresan a la escuela. No se los puede andar expulsando, porque llegan con habilidades y experiencias muy diferentes”.
De esa manera, el sociólogo y experto en políticas educativas Emilio Tenti Fanfani se sumó a la polémica iniciada en Mendoza por la determinación de la Dirección General de Escuelas de que los chicos no repitan e primer grado. Tenti, que es mendocino pero que emigró y se ha especializado en educación primaria (rango al que suma a la secundaria, desde que se hizo obligatoria) consideró, en un extenso diálogo con MDZ, que “lo que los padres les transmiten (a los niños que ingresan al sistema educativo) es un valor cultural, el que tienen en la casa y no hay por qué castigar, haciéndolos repetir, por ejemplo, a los que no tuvieron la misma posibilidad. Ese es el principio de oportunidad que debe dar el sistema educativo a todos”.
El experto participa de las Jornadas de Sociología de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNCuyo, y fue recibido allí por la decana, Graciela Cousinet y el titular de la carrera, Gustavo Silnik.
En su diálogo con MDZ, Tenti valoró al sistema educativo argentino frente al del resto de los países que nos rodean. Consultado en torno a la calidad de la educación evaluando 7 años de dictadura, 6 años de recuperación de la democracia con Alfonsín, 10 años menemistas y 10 del kirchnerismo, reconoció que “lo que nos dieron esos primeros seis años de recuperación democrática es insuperable: libertad, sobre todo libertad”.
Cuestionó los virajes que se desarrollaron durante la década e los años 90, en
los que “se les cambió el nombre a todas las cosas, pero se trabajó con los
mismos docentes” y valoró, como conclusión, que “tenemos una masiva
incorporación a la escuela primaria y secundaria, aunque también a la
Universidad, que no se ve ni en Chile, ni en Colombia ni en Perú”, por citar
tres ejemplos.
Sobre nuestro vecino país, dijo que “un aspirante a la universidad debe pasar por tres etapas eliminatorias” y que allí “hay universidades para pobres y para ricos”. Lo comparó con los lugares a los que se recurre para obtener alimentación:
“Es como si sos pobre y tenés hambre y te metés a una panchería; pero si tenés plata, vas a un buen restaurante”.
En su opinión, en la Argentina “todos pueden ir a una universidad/restaurante”.
- ¿Pero la educación que reciben allí tal vez pueda equipararse a un pancho?
- No. Las universidades públicas argentinas tienen un altísimo nivel. Por supuesto que no todas, pero una cantidad inusitada. Pensemos que Brasil recién incorporó la educación secundaria en los años 90. Antes no existía. Y que en Colombia recién acaban de crear la segunda universidad nacional… Hay muchísima diferencia.
Tenti puso de relieve el rol del sociólogo en la sociedad, pero los distanció de la política. “Un sociólogo –dijo- debe ofrecer elementos verificables y un político debe negociar. Por lo tanto, el sociólogo no puede caer en el doble discurso de los políticos, que tiene que decir una cosa a sus pares, con su propio lenguaje y luego debe conseguir el favor de los votantes, hablándoles de otra manera”.
Volviendo a los desafíos de la educación sostuvo que hay un desafío: “O la educación pasa a ser un bien que se puede comprar, al ser mercantilizado, o si es un derecho. Yo creo en esto último. Pero es el debate que se está planteando”, expresó.